Citas

Citas para inspirar y reflexionar

Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

De mi aserto inicial «el mundo es mi representación» se sigue, sobre todo: «primero existo yo y después el mundo». En efecto, esto habría que retenerlo como antídoto contra la confusión de tomar la muerte como la aniquilación 13 .

PP, II, § 139

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Si se piensa bien, se comprenderá que, en realidad, todo lo perecedero nunca ha existido verdaderamente 12 .

HN , IV, 2, p. 35, 1859-1860

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La filosofía kantiana enseña que la finalidad del mundo no ha de buscarse fuera, sino dentro de nosotros.

HN, I, p. 165, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los secretos últimos y primordiales los lleva el hombre en su interior [...]; por eso sólo aquí puede encontrar la clave para resolver el enigma del mundo y el único hilo para captar la esencia de todas las cosas 11 .

MVR, II, Cap. 17

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Podríamos pensar que la mitad de todo nuestro pensamiento se desarrolla de manera inconsciente. [...] Nuestros mejores pensamientos, incluso los más ingeniosos y profundos, llegan repentinamente a la conciencia como una inspiración y frecuentemente bajo la forma de una grave sentencia.

PP, II, § 40

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Mi fantasía juega a veces (especialmente al escuchar música) con el pensamiento de que la vida de todo ser humano, así como la mía, no son más que sueños (buenos y malos) de un espíritu eterno, y que toda muerte no es más que un despertar.

HN, I, p. 40, 1813

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Así como los muertos se presentan vivos en nuestros sueños [...], de igual forma, una vez que la muerte dé por finalizado nuestro presente sueño vital, inmediatamente se alzará uno nuevo que nada sepa de aquella vida y de aquella muerte 10 .

HN, I, p. 77, 1813-1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

En nosotros se esconde un profeta celestial que se hace oír en el sonambulismo y en la videncia, que nos anuncia cuanto nos resulta inconsciente.

HN, IV, 2, p. 9, 1853

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La conciencia es del todo fragmentaria. [...] Sólo la más pequeña parte de nuestro propio ser recae en nuestra conciencia; el resto permanece en oscuras profundidades del inconsciente, lo cual, quizá, sea lo más propio de nuestra esencia.

HN, III, p. 572, 1829

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Si hay algo deseable en este mundo, tan deseable que incluso la más vulgar y aletargada muchedumbre, en sus momentos de lucidez, estimase más que la plata y el oro, es que un rayo de luz ilumine la oscuridad de nuestra vida y nos procure una explicación de esta enigmática existencia, en la que sólo está clara su miseria y futilidad.

MVR, II, Cap. 17

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida real y los sue ños son páginas de un mismo libro 9 .

HN, I, p. 340, 1815

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida no es más que una hoja de papel en la que cada transeúnte imprime su sello. Del resto no sabemos nada: ¡así de corto es nuestro horizonte!

HN, I, p. 83, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El cadáver es un simple excremento de la idea humana, que permanece constante.

MdS, II

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cualquier ser situado en el tiempo es, también, un no-ser, ya que el tiempo es lo que hace que las cosas adquieran determinaciones contrapuestas: por eso, los fenómenos que se dan en el tiempo no regresan, pues lo que separa su comienzo y su final es, en sí, algo vaporoso, carente de firmeza, algo relativo, que recibe el nombre de duración.

MdSch, III

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El reloj mide el tiempo, pero no lo crea . Si todos los relojes quedaran inmóviles, si el mismísimo sol se parara, si cesara cualquier movimiento o cambio, ello no impediría ni por un momento el curso del tiempo, sino que éste continuaría su fluir uniforme y transcurriría sin estar acompañado de cambios.

PP, II, § 29

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cada vez que tomamos aire rechazamos la insistente y violenta muerte, y por eso luchamos cada segundo contra ella: en intervalos más amplios la combatimos a través de la comida, del sueño, del calor, etc. Pues ya caímos presa de ella inmediatamente en el nacimiento: nuestra vida no es más que un aplazamiento de la muerte 6 .

HN, I, p. 75, 1813

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El mundo no ha sido creado, pues –como dice Ocellus Lucanus 8 – ha existido desde siempre; esto se debe concretamente a que el tiempo está supeditado al ser que conoce, y con ello al mundo, como el mundo al tiempo . El mundo no es posible sin el tiempo, pero el tiempo tampoco sin el mundo. Ambos son por ello inseparables y es tan poco posible siquiera pensar un tiempo en el que no hubo ningún mundo, como un mundo que no existiera en un tiempo.

HN, IV, II, p. 1, 1852

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

En general, el momento de la muerte puede compararse al despertar de un sueño repleto de desagradables pesadillas. [...] La muerte, por muy temida que sea, no puede ser un mal. Incluso aparece, frecuentemente, como un bien, como algo deseado, como una amiga.

MVR, II, Cap. 41

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Todo dura un instante y todo se lanza hacia la muerte. La planta y el insecto mueren al ocaso del verano, el hombre y el animal después de algunos años: la muerte siega sin descanso. Aunque, pese a ello, como si no fuera así en absoluto, todo permanece siempre en su lugar, como si todo fuera inmortal.

MVR, II, Cap. 41

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida de cualquier hombre, abarcada desde una perspectiva global, es una tragedia; pero observada en sus detalles es una comedia. La vida cotidiana, el peso del momento, los anhelos y temores de cada semana, los accidentes de cada hora son puras escenas de comedia. Pero los vanos afanes, las esperanzas aplastadas, los desdichados errores de toda la vida y la muerte, al fin, constituyen siempre una tragedia.

HN, I, p. 192, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Nuestra existencia, así como la de cualquier animal, no es una existencia firme ni, al menos en lo temporal, permanente, sino una mera existentia fluxa [existencia efímera] que sólo consiste en el cambio constante 5 , comparable a un remolino [...]. No tenemos más que una cuasi-existencia.

PP, II, § 147a

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cada mañana al despertar la conciencia es como una tabula rasa que se llena con los principales recuerdos del día anterior y cuyos hilos quedan así anudados. En esto reside la salud del espíritu, a diferencia de la locura, que consiste en la existencia de grandes lagunas en el recuerdo.

Spicilegia, p. 7, 2

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cada día es una pequeña vida, cada despertar y levantarse un pequeño nacimiento, cada fresca mañana una pequeña juventud y cada acudir a la cama y dormirse una pequeña muerte. Para llevar la analogía hasta el final, podríamos comparar la incomodidad y dificultad para levantarnos con los dolores del parto.

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Sólo el ser humano esconde en su interior la seguridad de la muerte gracias a conceptos abstractos. Aunque resulta extraño que esta seguridad no le inquiete en general [...]. Todos viven como si fueran a hacerlo eternamente [...], pues de lo contrario casi nos sentiríamos como un criminal condenado al patíbulo.

MdS, II

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

A excepción del hombre, ningún ser se asombra de su propia existencia 4 , pues todos la dan por sentada de suyo sin reparar en ella [...]; sin duda, el conocimiento de la muerte, así como la consideración del sufrimiento y los horrores de la vida, son el mayor motor para la reflexión filosófica

MVR, II, Cap. 17

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La muerte es el auténtico genio inspirador o musageta de la filosofía, por lo que Sócrates la definió como θανάτου ελέτη [preparación para la muerte]. Sin la muerte difícilmente se haría filosofía.

MVR, II, Cap. 41

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

¿Qué puede esperarse de un mundo en el que casi todos viven, sin más, porque no tienen el valor para pegarse un tiro?

HN, I, p. 441, 1817

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El mentecato es como un esclavo de galeras que duerme y sueña: el sabio despierta y es quien observa sus cadenas y oye su tintineo 3 .

HN, I, p. 129, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Media vita sumus in morte [En medio de la vida estamos en la muerte].
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Cuanto es de este mundo termina y muere. Lo que no procede de él, lo atraviesa con omnipotencia como un rayo lanzado hacia arriba que no conoce ni el tiempo ni la muerte.
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
El sabio reconoce a lo largo de su vida lo que otros sólo reconocen en la muerte: es decir, el sabio sabe que toda la vida es muerte.
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Considerada puramente y en sí, la voluntad no conoce y no es más que un ciego e irresistible impulso [...]. Lo único que quiere la voluntad es, siempre, la vida [...]. El nacimiento y la muerte pertenecen por igual a la vida, y ambas, y entre sí, mantienen el equilibrio 1 .

MdS, II

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La muerte es la gran lección que la voluntad de vivir, y sobre todo su egoísmo consustancial, recibe por parte del curso de la naturaleza; puede ser considerada como un castigo para nuestra existencia. La muerte dice: tú eres el producto de un acto que no debería haber sido. Por eso, para cancelarlo, has de morir. La muerte es el gran desengaño. En el fondo somos algo que no debería ser: por eso dejamos de ser 2 .

MVR, II, Cap. 41

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida es como una pompa de jabón que mantenemos e inflamos tanto tiempo como es posible, con la firme convicción de que acabará explotando.

HN, I, p. 165, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Todos los seres humanos quieren vivir, pero ninguno sabe por qué vive.

HN, IV, II, p. 2, 1852

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Oscar Wilde
Oscar Wilde

Haría cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar o ser un miembro útil de la comunidad.

escritor y dramaturgo irlandés.

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Mark Twain
Mark Twain

Los mayores organizan su defensa contra los niños y, astutos que son, la llaman pedagogía.

escritor y periodista estadounidense.

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Leon Trótski
Leon Trótski

La vejez es la cosa más inesperada de todas las que le suceden al hombre.

político ruso.

5
Mark Twain
Mark Twain

La vida podría ser infinitamente más feliz sólo con que pudiésemos nacer a la edad de ochenta años y nos fuéramos aproximando gradualmente a la de dieciocho.

escritor y periodista estadounidense.

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.

filósofo alemán.

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George Bernard Shaw
George Bernard Shaw

La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de oír las tonterías que se dicen alrededor.

escritor irlandés.

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Ronald Reagan
Ronald Reagan

Un signo inequívoco de la edad es el hecho de que entre dos posibilidades se escoja siempre la que te permite estar en casa a las nueve.

actor y presidente de Estados Unidos.

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Jules Renard
Jules Renard

A los veinte años uno piensa profundamente y mal.

escritor francés.

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Laurence J. Peter
Laurence J. Peter

La vejez es cuando sabes todas las respuestas pero nadie te hace las preguntas.

pedagogo y escritor canadiense.

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Francisco de Quevedo
Francisco de Quevedo

Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hemos llegado.

escritor español.

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Ogden Nash
Ogden Nash

La edad madura es cuando estás sentado en casa un sábado por la noche, suena el teléfono y esperas que no sea para ti.

poeta estadounidense.

8
Laurence J. Peter
Laurence J. Peter

La edad madura es cuando dejas de criticar a la generación más vieja y comienzas a criticar a la más joven.

pedagogo y escritor canadiense.

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Montesquieu
Montesquieu

Por desgracia, es muy corto el intervalo entre el tiempo que se es demasiado joven y el que se es demasiado viejo.

filósofo francés.

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