Lista de Poemas

El gran elefante posee por naturaleza lo que rara vez se encuentra en los hombres: probidad, prudencia, equidad y observancia religiosa. Al renovarse la Luna, va a purificarse en los ríos, lavándose solemnemente y, después de saludar el planeta, vuelve a las selvas. Cuando se enferma, se echa con el lomo sobre e suelo y arroja hierbas hacia el cielo como si quisiera hacer un sacrificio.

Elefante

1

De sus dos dientes, emplea uno para excavar las raíces de que se alimenta; el otro, que conserva puntiagudo, le sirve para combatir. Cuando es vencido por los cazadores y el cansancio le abate, rompe sus dientes, se los arranca, y con ellos se rescata.

Entierra sus colmillos cuando se le caen de vejez

1

Los bactrianos tienen dos jorobas; los árabes una. Son veloces en los combates y utilísimos como bestias de carga. Es observador muy exacto de reglas y medidas. No se mueve, sí lo cargan más de lo acostumbrado; y también si se le quiere obligar a hacer un viaje demasiado largo, bruscamente se detiene, forzando a los viajeros a acampar allí mismo.

Camellos

Tiene la forma de una leona, pero es más alta de patas y más delgada y larga. Es toda blanca, punteada de manchas negras y redondas. Todos los animales se deleitan en mirarla. Estarían de buena gana a su alrededor, si no fuera por lo terrible de su aspecto. Ella, que lo sabe, esconde la cara, deja que los animales la rodeen, creyendo poder gozar seguros de tanta belleza; se arroja entonces sobre el que está más cerca y lo devora.

Pantera

1
El león, este animal terrible, teme, sin embargo, más que ninguna otra cosa, el estrépito de las carretas vacías, y el canto de los gallos, cuyas crestas también le infunden miedo. Si le cubren la cara, pierde mucho de su coraje.

Cuéntase del oso que va a las colmenas a robar la miel a las abejas y que, picado por éstas, deja la miel y busca el modo de vengarse. Queriendo vengarse de todas, no logra vengarse de ninguna. Lleno de rabia se arroja al suelo y, sacudiendo pies y manos, trata, pero en vano, de defenderse de sus atacantes.

La cólera

Los leones, leopardos, panteras y tigres encierran las uñas en su estuche, y no las desenvainan sino para lanzarse sobre la presa o sobre el enemigo.

Felinos

1
Cuando la leona defiende sus cachorros del ataque de los cazadores, para no asustarse de los chuzos, baja a tierra los ojos, y evita con su huida que sus hijos caigan prisioneros.
Pueden asimilarse estos cachorros de león a los hijos de la virtud, que se despiertan al grito de la gloria y, educados en estudios honorables, crecen en mérito, mientras que los malvados huyen al oír ese grito y se alejan de los hombres virtuosos.
El león cubre las señales de sus pisadas para ocultar su marcha al enemigo; así conviene al capitán disimular los secretos de su alma, para que los enemigos ignoren sus designios.

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments