Lista de Poemas
El zorro, si descubre una bandada de urracas, cornejas o aves semejantes, se echa al suelo, con la boca abierta, haciéndose el muerto. Los pájaros bajan entonces para devorarle a picotazos la lengua, y el zorro los atrapa por la cabeza.
El camello es el animal más lujurioso que existe, capaz de correr mil millas tras la hembra. Pero es, sin embargo, respetuoso con la madre o la hermana, ante las cuales sabe dominar su intemperancia.
Como el toro salvaje odia el color rojo, los cazadores se valen de este ardid para vencerlo: envuelven el tronco de un árbol con un paño rojo; el toro atropella con gran furia, clavando sus cuernos en el tronco, y esto permite a los cazadores matarlo a mansalva.
Cuando el lobo penetra cautamente en un establo y pone por acaso el pie en falso, causando ruido, se muerde el pie para castigar su error.
Cuando el asno salvaje vaya a beber a la fuente y encuentre turbia el agua, por mucha sed que tenga, se abstendrá de beber y esperará a que el agua se aclare.
La sirena canta tan dulcemente que adormece a los marineros, y logra trepar sobre los barcos y matar a los marineros adormecidos.
El unicornio olvida su ferocidad, incapaz de vencer la atracción que sobre él ejercen las mujeres. Dejando de lado toda suspicacia, se llega a una de ellas y duerme en su regazo. Y es así cómo los cazadores consiguen apoderarse de este animal selvático.
Se somete a todos los otros animales. Cuando es arrojado a la jaula del león para servir a éste de alimento, se entrega a él como a la propia madre, y tan mansamente que se ha visto muchas veces al león negarse a matarlo.
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