Citas
Citas para inspirar y reflexionar
–Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!
–El puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.
–He disfrutado mucho con esta obra, especialmente en el descanso. Jamás aceptaría pertenecer a un club que admitiera como miembro a alguien como yo.
–No me gustó la representación, pero despuós la vi en circunstancias más adversas: el telón estaba levantado.
–Humphrey Bogart vino la otra noche a casa y acabó completamente borracho, algo, por otra parte bastante normal en él. Cuando va cocido es un pelmazo, pero la verdad es que no mejora mucho cuando esta sobrio.
–Todo el mundo puede hacerse mayor. Lo único que se requiere es vivir el tiempo suficiente.
–Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywhell. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él. –(Periodista) ¿Por qué? –Porque si estuviera vivo tendría 140 años.
–¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pense que me había enamorado de usted.
–No piense mal de mí, señorita, mi interés por usted, es puramente sexual. (Al camarero de un restaurante) Hoy no tengo tiempo para almorzar. Traiga la cuenta. (En el guardarropa) Me deja su chaqueta, señor Marx? –Si, que la tengan lista para el jueves.
–Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en período de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)
–Desde el momento en que cogí este libro hasta que lo dejé, me entraron fuertes convulsiones de risa.
–Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.
–Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.
–Supongo que habría que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato.
–Juez Maxwell: Señoras y caballeros, mi oponente mantiene ahora una postura ambigua en relación con la Ley Seca. Pero, no es cierto que usted votó a favor de la prohibición? Groucho: Bueno, es que aquel día estaba borracho. Pero dejen que les confunda, amigos. Lo único que bebo es soda porque combina bien con cualquier cosa.
–Si quisiera un centavo rompería la ucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.
–Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.
Es posible que la violencia elimine con rapidez los obstáculos, pero nunca ha demostrado que sea creativa.
–Que le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.
En quien es descuidado con la verdad en las cosas pequeñas no se puede confiar en los asuntos importantes.
El vocabulario pomposo y el tono revolucionario de su carta me provocan sospechas. La verdad suele presentarse con modestia y ropa humilde.
La verdad es lo que supera la prueba de la experiencia.
Resulta difícil decir qué es la verdad, pero a veces es muy fácil reconocer la falsedad.
El esfuerzo para alcanzar la verdad debe preceder a todos los demás esfuerzos.
La búsqueda de la verdad y del conocimiento es uno de los atributos más elevados del hombre, aunque con frecuencia quienes la vocean en voz más alta son los que menos la buscan.
Cuando compras una parcela de tierra para plantar coles y manzanos, primero tienes que drenarla; eso matará todas las formas de vida animal y vegetal que existen en el agua. Después tendrás que matar todos los gusanos y orugas, etc., que se comerían tus plantas. Si pretendes evitar todas estas muertes por razones morales, al final tendrás que matarte a ti mismo para dejar con vida a todas esas criaturas que no tienen ni idea de conceptos morales tan elevados.
Así que estoy viviendo sin grasas, sin carne, sin pescado, pero me siento bastante bien de esta manera. Casi me parece que el hombre no nació para ser carnívoro.
Aunque algunas circunstancias externas han evitado que siguiese una dieta estrictamente vegetariana, en principio hace mucho tiempo que me he unido a la causa. Además de estar de acuerdo con los objetivos del vegetarianismo por razones estéticas y morales, mi punto de vista es que un estilo de vida vegetariano, simplemente por el efecto físico sobre el temperamento humano, influiría muy beneficiosamente en el conjunto de la humanidad.
Siempre he comido carne con cierta conciencia de culpabilidad.
Resulta realmente un misterio lo que nos impulsa a tomarnos el trabajo con tantísima seriedad. ¿Para quién? ¿Para uno mismo? Al fin y al cabo, uno abandona muy pronto este mundo. ¿Para nuestros contemporáneos? ¿Para la posteridad? No. Sigue siendo un misterio.
También estoy convencido de que sólo se consigue la más pura de las alegrías de las cosas espirituales cuando no van unidas a ganarse la vida.
El trabajo es lo único que da sustancia a la vida.
Me sentí tremendamente avergonzado de formar parte de un trato tan odioso a los seres humanos, pero no pude hacer nada al respecto. […] Saben cómo asediar y suplicar a cada turista hasta que capitula.
Cuando era joven descubrí que el dedo gordo siempre acaba haciendo un agujero en el calcetín. Así que dejé de llevar calcetines.
La sabiduría no es un producto de la escolarización, sino de toda una vida de intentar conseguirla.
«¿Por qué debo hacerlo? Allí me conoce todo el mundo» [después de que su esposa le pidiera que se vistiera apropiadamente para ir a la oficina]. «¿Por qué debo hacerlo? Allí no me conoce nadie» [después de pedirle que se vistiera apropiadamente para su primera gran conferencia].
He alcanzado una edad en la que cuando alguien me dice que me ponga calcetines, no tengo que hacerlo.
Si quieren verme, aquí estoy. Si quieren ver mi ropa, que abran mi armario.
No me gusta la ropa nueva ni nuevos tipos de comida.
Si empezase a preocuparme por mi apariencia, dejaría de ser yo. […] Así que al infierno con ello. Si me encuentras repulsivo, entonces búscate un novio que sea más atractivo para los gustos femeninos. Pero seguiré sin preocuparme por ello, lo que seguramente tiene la ventaja de que me dejan en paz muchos petimetres que en caso contrario vendrían a verme.
Sólo ciertos requerimientos en cuanto al atuendo, etc., para no encontrarse entre los rechazados por la raza humana local, perturban un poco mi paz mental.
Los economistas tendrán que revisar sus teorías sobre el valor.
Lo único que quiero en mi comedor es una mesa de pino, un banco y algunas sillas.
No se debería olvidar que la riqueza tiene sus obligaciones.
Estoy totalmente convencido de que ninguna cantidad de riqueza puede ayudar al progreso de la humanidad, incluso en manos de los obreros más dedicados a esta causa. El ejemplo de personalidades grandes y puras puede conducirnos a acciones y puntos de vista nobles. El dinero sólo llama al egoísmo y, sin excepciones, tienta a su propietario para que abuse de él. ¿Alguien puede imaginarse a Moisés, Jesús o Gandhi con las sacas de dinero de Carnegie?
No creo que sea imposible que los sueños sean deseos reprimidos, pero no estoy convencido.
No soy capaz de aventurar una valoración sobre una fase tan importante del pensamiento moderno. No obstante, me parece que el psicoanálisis no es siempre saludable. Es posible que no sea siempre beneficioso sumergirse en el inconsciente.
Yo no bebo, así que no me preocupa en absoluto.