Citas
Citas para inspirar y reflexionar
De los vuelos altos y repentinos, cerca suelen estar los abismos.
En los pequeños detalles y cuando está desprevenido es cuando el hombre pone mejor de manifiesto su carácter.
No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.
Ser hombre es crecer hacia dentro.
Cada uno es el único responsable de todos.
No es necesario que la bondad se manifieste, sino que se deje ver.
El alma más fuerte y mejor constituida es la que no se enorgullece ni enerva con los éxitos y a la que no abaten los reveses.
La grandeza de un hombre reside en saber reconocer su propia pequeñez.
No reconozcas como superior más que a un hombre mejor que tú.
Yo os digo: es preciso llevar dentro de uno mismo un caos para poder poner en el mundo una estrella.
Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol, no vaya a ser la sombra de un pigmeo.
Los hombres somos más capaces de grandes acciones que de buenas acciones.
Cuanto más se eleva un hombre, más pequeño les parece a los que no saben volar.
Los árboles de raíces hondas son siempre los que suben más alto.
Los hombres, como las montañas, sólo se unen por la parte más baja; sus cimas se elevan solitarias al infinito.
En carácter, en comportamiento, en estilo, en todas las cosas, la suprema excelencia es la sencillez.
Acompáñate con buenos y tú lo parecerás.
La superficie más apasionante de la tierra es la del rostro humano.
En cada hombre hay un poco de todos los hombres.
La gloria de los grandes hombres debe medirse siempre por los medios que han empleado para adquirirla.
No se debe juzgar al hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
El carácter es una voluntad fuerte dirigida por una conciencia tierna.
Cuanto más se acerca uno a los grandes hombres, más cuenta se da de que son hombres.
Hay una cierta honradez, una cierta sinceridad, que pertenece al género indisimulable.
Cuando se es fuerte hay que ser bueno.
Cuanto mejor es el hombre, más faltas cometerá, porque tratará de hacer más cosas nuevas.
Podrán golpearme, romperme los huesos, matarme, tendrán mi cadáver, pero no mi obediencia.
El precio de la grandeza es la responsabilidad.
Es un gran hombre el que hace que cada hombre se sienta pequeño. Pero, realmente, el único gran hombre es el que hace que cada hombre se sienta grande.
Señor, no sigas produciendo gigantes. Eleva la raza.
En lo que tienen de común es en lo que los hombres más se diferencian.
El verdadero carácter siempre aparece en las grandes circunstancias.
Se conoce mucho mejor el fondo del valle cuando se está en la cumbre de las montañas.
La única aristocracia posible y respetable es la de las personas decentes.
El lujo de ser mejores que los demás hay que pagarlo; la sociedad exige un tributo que ha de pagarse en tiras de pellejo.
No conozco ningún otro signo de superioridad que la bondad.
–No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
–Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.
–El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.
–La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio si.
–Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.
–O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.
–Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.
–La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.
–Una mañana me desperte y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.
–¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?
–Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algun día espero leerlo.
–Nunca olvido una cara. Pero en su caso, hare gustoso una excepción.