Pablo Neruda

Pablo Neruda

1904–1973 · vivió 69 años CL CL

Pablo Neruda fue un poeta y diplomático chileno, considerado uno de los escritores más importantes del siglo XX y una de las figuras literarias más influyentes de Hispanoamérica. Su obra, caracterizada por una gran versatilidad y profundidad emocional, abarca desde el amor y la naturaleza hasta la denuncia social y la reflexión histórica. Reconocido con el Premio Nobel de Literatura en 1971, Neruda dejó un legado literario vastísimo y universal, explorando las complejidades del ser humano y su relación con el mundo a través de un lenguaje rico y evocador que ha cautivado a lectores de todas las generaciones.

n. 1904-07-12, Parral · m. 1973-09-23, Santiago

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Tu Risa

Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.

No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.

Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mi todas
las puertas de la vida.

Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.

Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.

Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
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Biografía

Identificación y contexto básico

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, más conocido por su seudónimo Pablo Neruda, es una de las figuras literarias más universales de América Latina y de España. Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, Chile. Falleció el 23 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile. Hijo de un obrero ferroviario y una maestra, creció en un ambiente humilde y republicano en Temuco, al sur de Chile. Fue diplomático de carrera y militante comunista. Escribió en español. Vivió gran parte del siglo XX, un periodo de profundas transformaciones sociales, políticas y culturales a nivel global, incluyendo guerras mundiales, revoluciones y el auge de movimientos de izquierda y derecha.

Infancia y formación

Su infancia transcurrió en Temuco, donde su padre, José del Carmen Reyes, trabajaba como obrero ferroviario, y su madre, Rosa Basoalto, falleció poco después de su nacimiento. Fue criado por su madrastra, Trinidad Candia Marverde. Desde joven mostró una inclinación por la literatura, influenciado por lecturas de poetas como Rubén Darío, que luego se convertiría en una de sus grandes referencias. Su formación fue principalmente autodidacta, devorando libros en la biblioteca de Temuco. Asistió al Liceo de Aplicación en Santiago. Fue un ávido lector de literatura rusa, española y francesa. Las ideas socialistas y la preocupación por las injusticias sociales marcaron su pensamiento desde la juventud. La temprana muerte de su madre y la relación a veces tensa con su padre moldearon su sensibilidad.

Trayectoria literaria

Comenzó a escribir poesía a los trece años. Su primer libro, *Crepusculario*, fue publicado en 1923. El reconocimiento llegó con *Veinte poemas de amor y una canción desesperada* (1924), que lo catapultó a la fama. Su obra evolucionó desde el lirismo juvenil hacia una poesía más comprometida social y políticamente, y luego hacia una etapa de madurez con tintes épicos y metafísicos. Se pueden distinguir varias etapas: la de la poesía amorosa y existencial, la de la poesía de vanguardia y surrealista, la de la poesía social y política, y la de las *Odas Elementales*. Publicó prolíficamente a lo largo de su vida, con títulos como *Residencia en la tierra* (1933-1935), *Canto General* (1950), *Odas elementales* (1954-1957), *Estravagario* (1958) y *Memorial de Isla Negra* (1964-1972). Fue cónsul en Rangún, Colombo, Batavia, Singapur, Buenos Aires y Barcelona. Fue embajador en Francia durante el gobierno de Salvador Allende. Colaboró en numerosas revistas literarias y periódicos a lo largo de su carrera. Escribió una autobiografía titulada *Confieso que he vivido* (publicada póstumamente en 1974).

Obra, estilo y características literarias

Sus obras principales incluyen *Veinte poemas de amor y una canción desesperada* (1924), *Residencia en la tierra* (1933-1935), *Canto General* (1950), *Odas Elementales* (1954-1957) y *Confieso que he vivido* (1974). Los temas dominantes son el amor, la muerte, la naturaleza, la patria, la historia, la política, la soledad y lo cotidiano. Experimentó con diversas formas, desde el verso libre hasta estructuras más clásicas, aunque predominó la libertad métrica. Utilizó a menudo el verso largo y el encabalgamiento, buscando una musicalidad propia. Su estilo es conocido por su imaginería poderosa y sensorial, metáforas audaces y un lenguaje a la vez popular y culto. Su tono varía enormemente, desde la melancolía y la ternura hasta la épica y la denuncia social. La voz poética es frecuentemente confesional y personal, pero también adopta una perspectiva colectiva y universal, especialmente en su poesía política y social. Neruda integró elementos del surrealismo y del realismo social, innovando en la forma de abordar la experiencia humana y la realidad latinoamericana. Su obra dialoga con la tradición poética española e hispanoamericana, pero la proyecta hacia una modernidad comprometida.

Contexto cultural e histórico

Vivió en una época convulsa, marcada por la Guerra Civil Española (que lo afectó profundamente, llevándolo a un compromiso político antifascista), la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y la Guerra de Vietnam. Fue un activo militante del Partido Comunista de Chile. Estuvo estrechamente vinculado a círculos literarios e intelectuales de izquierda en América Latina y Europa. Fue amigo de poetas como Federico García Lorca y Miguel Ángel Asturias. Se le asocia al movimiento del Nuevo Surrealismo y, sobre todo, a la poesía social y de compromiso. Su compromiso político y social fue una constante en su vida y obra, lo que le valió tanto admiración como críticas y persecución política, incluido el exilio. La realidad latinoamericana, sus luchas sociales y su identidad fueron motores fundamentales de su escritura. Tuvo relaciones complejas con otros escritores y figuras políticas de su tiempo. Su recepción en vida fue masiva, siendo considerado un poeta popular y de Estado, mientras que el reconocimiento póstumo ha consolidado su lugar como un clásico universal, a veces con debates sobre la objetividad de su legado político frente al valor de su poesía.

Vida personal

Tuvo varios matrimonios y relaciones amorosas significativas, como con María Antonieta Hagenaar Vogelzang, Delia del Carril y Matilde Urrutia, quienes inspiraron parte de su poesía amorosa y marcaron su vida. Fue amigo cercano de Salvador Allende, a quien apoyó fervientemente. Tuvo amistades y rivalidades con otros escritores de su época. Sufrió persecución política y periodos de exilio, lo que influyó en su estado de ánimo y su escritura. Además de su carrera diplomática, vivió de su escritura y de los reconocimientos recibidos. Sus creencias políticas y su visión humanista fueron centrales en su vida y su obra. Su compromiso cívico fue innegable, abogando por la justicia social y la paz.

Reconocimiento y recepción

Es uno de los poetas chilenos y latinoamericanos más reconocidos a nivel mundial. Ganó el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945 y el Premio Nobel de Literatura en 1971. Su obra ha sido traducida a innumerables idiomas y es estudiada en universidades de todo el mundo. Fue un poeta de enorme popularidad en vida, capaz de llegar a un público muy amplio. La recepción crítica ha sido generalmente muy positiva, destacando su maestría lírica y su capacidad para conectar con las emociones humanas universales, aunque también ha habido análisis críticos que cuestionan aspectos de su compromiso político o la sobrevaloración de su figura.

Influencias y legado

Fue influenciado por el simbolismo, el modernismo hispanoamericano (especialmente Rubén Darío), la poesía surrealista y autores como Walt Whitman y los poetas rusos. Su legado es inmenso. Ha influido a generaciones de poetas en todo el mundo, tanto en el ámbito lírico como en el del compromiso social. Su obra forma parte del canon literario universal. Sus poemas han sido musicalizados por numerosos artistas y adaptados a diferentes formatos. Existe una vasta bibliografía de estudios académicos dedicados a su obra.

Interpretación y análisis crítico

Su obra permite múltiples lecturas: desde el amor romántico y desgarrado hasta la crítica social, la meditación sobre la historia y la condición humana. Sus poemas exploran temas filosóficos como la fugacidad del tiempo, la soledad existencial y la búsqueda de identidad. Ha habido debates sobre la coherencia de su discurso político y su vida privada, así como sobre la objetividad de su poesía social, pero su capacidad para evocar emociones y crear imágenes poderosas es raramente cuestionada.

Infancia y formación

Vivió en diversas casas emblemáticas, como La Chascona en Santiago, que hoy son museos. Era conocido por su gran generosidad y hospitalidad. Su relación con la política a veces eclipsaba la apreciación de su lirismo puro. Fue un gran coleccionista de objetos y antigüedades, que a menudo aparecían en su poesía. Usaba la escritura como un acto cotidiano y casi ritual. Escribía a mano, a menudo en papel de envolver o cualquier soporte disponible. Su afición por los barcos y el mar se refleja en muchos de sus poemas.

Muerte y memoria

Falleció en Santiago, pocos días después del golpe de Estado de 1973, en circunstancias que han sido objeto de debate y investigación, aunque las causas oficiales apuntan a un cáncer de próstata. Tras su muerte se publicaron *Confieso que he vivido* y *Memorial de Isla Negra*. Su memoria es objeto de homenaje constante en Chile y el mundo, consolidando su imagen como el "poeta del pueblo" y un titán de la literatura universal.

Poemas

370

Soneto Xi- Cien Sonetos De Amor

Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callado,
no me sostiene el pan, el alba me desquicia,
busco el sonido líquido de tus pies en el día.

Estoy hambriento de tu risa resbalada,
de tus manos color de furioso granero,
tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas,
quiero comer tu piel como una intacta almendra.

Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas

y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente
como un puma en la soledad de Quitratúe.
676

Soneto X- Cien Sonetos De Amor

Suave es la bella como si música y madera,
ágata, telas, trigo, duraznos transparentes,
hubieran erigido la fugitiva estatua.
Hacia la ola dirige su contraria frescura.

El mar moja bruñidos pies copiados
a la forma recién trabajada en la arena
y es ahora su fuego femenino de rosa
una sola burbuja que el sol y el mar combaten.

Ay, que nada te toque sino la sal del frío!
Que ni el amor destruya la primavera intacta.
Hermosa, reverbero de la indeleble espuma,

deja que tus caderas impongan en el agua
una medida nueva de cisne o de nenúfar
y navegue tu estatua por el cristal eterno.
687

Soneto Viii- Cien Sonetos De Amor

Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna,
de día con arcilla, con trabajo, con fuego,
y aprisionada tienes la agilidad del aire,
si no fuera porque eres una semana de ámbar,

si no fuera porque eres el momento amarillo
en que el otoño sube por las enredaderas
y eres aún el pan que la luna fragante
elabora paseando su harina por el cielo,

oh, bienamada, yo no te amaría!
En tu abrazo yo abrazo lo que existe,
la arena, el tiempo, el árbol de la lluvia,

y todo vive para que yo viva:
sin ir tan lejos puedo verlo todo:
veo en tu vida todo lo viviente.
661

Soneto Ix- Cien Sonetos De Amor

Al golpe de la ola contra la piedra indócil
la claridad estalla y establece su rosa
y el círculo del mar se reduce a un racimo,
a una sola gota de sal azul que cae.

Oh radiante magnolia desatada en la espuma,
magnética viajera cuya muerte florece
y eternamente vuelve a ser y a no ser nada:
sal rota, deslumbrante movimiento marino.

Juntos tú y yo, amor mío, sellamos el silencio,
mientras destruye el mar sus constantes estatuas
y derrumba sus torres de arrebato y blancura,

porque en la trama de estos tejidos invisibles
del agua desbocada, de la incesante arena,
sostenemos la única y acosada ternura.
589

Soneto Vi- Cien Sonetos De Amor

En los bosques, perdido, corté una rama oscura
y a los labios, sediento, levanté su susurro:
era tal vez la voz de la lluvia llorando,
una campana rota o un corazón cortado.

Algo que desde tan lejos me parecía
oculto gravemente, cubierto por la tierra,
un grito ensordecido por inmensos otoños,
por la entreabierta y húmeda tiniebla de las hojas.

Pero allí, despertando de los sueños del bosque,
la rama de avellano cantó bajo mi boca
y su errabundo olor trepó por mi criterio

como si me buscaran de pronto las raíces
que abandoné, la tierra perdida con mi infancia,
y me detuve herido por el aroma errante.
622

Soneto Vii- Cien Sonetos De Amor

«Vendrás conmigo» —dije— sin que nadie supiera
dónde y cómo latía mi estado doloroso,
y para mí no había clavel ni barcarola,
nada sino una herida por el amor abierta.

Repetí: ven conmigo, como si me muriera,
y nadie vio en mi boca la luna que sangraba,
nadie vio aquella sangre que subía al silencio.
Oh amor ahora olvidemos la estrella con espinas!

Por eso cuando oí que tu voz repetía
«Vendrás conmigo» —fue como si desataras
dolor, amor, la furia del vino encarcelado

que desde su bodega sumergida subiera
y otra vez en mi boca sentí un sabor de llama,
de sangre y de claveles, de piedra y quemadura.
599

Soneto Iv- Cien Sonetos De Amor

Recordarás aquella quebrada caprichosa
a donde los aromas palpitantes treparon,
de cuando en cuando un pájaro vestido
con agua y lentitud: traje de invierno.

Recordarás los dones de la tierra:
irascible fragancia, barro de oro,
hierbas del matorral, locas raíces,
sortílegas espinas como espadas.

Recordarás el ramo que trajiste,
ramo de sombra y agua con silencio,
ramo como una piedra con espuma.

Y aquella vez fue como nunca y siempre:
vamos allí donde no espera nada
y hallamos todo lo que está esperando.
582

Soneto V- Cien Sonetos De Amor

No te toque la noche ni el aire ni la aurora,
sólo la tierra, la virtud de los racimos,
las manzanas que crecen oyendo el agua pura,
el barro y las resinas de tu país fragante.

Desde Quinchamalí donde hicieron tus ojos
hasta tus pies creados para mí en la Frontera
eres la greda oscura que conozco:
en tus caderas toco de nuevo todo el trigo.

Tal vez tú no sabías, araucana,
que cuando antes de amarte me olvidé de tus besos
mi corazón quedó recordando tu boca,

y fui como un herido por las calles
hasta que comprendí que había encontrado,
amor, mi territorio de besos y volcanes.
645

Soneto Iii- Cien Sonetos De Amor

Áspero amor, violeta coronada de espinas,
matorral entre tantas pasiones erizado,
lanza de los dolores, corola de la cólera,
por qué caminos y cómo te dirigiste a mi alma?

Por qué precipitaste tu fuego doloroso,
de pronto, entre las hojas frías de mi camino?
Quién te enseñó los pasos que hasta mí
te llevaron?
Qué flor, qué piedra, qué humo mostraron mi morada?

Lo cierto es que tembló la noche pavorosa,
el alba llenó todas las copas con su vino
y el sol estableció su presencia celeste,

mientras que el cruel amor me cercaba sin tregua
hasta que lacerándome con espadas y espinas
abrió en mi corazón un camino quemante.
583

Soneto Ii- Cien Sonetos De Amor

Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso,
qué soledad errante hasta tu compañía!
Siguen los trenes solos rodando con la lluvia.
En Taltal no amanece aún la primavera.

Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos,
juntos desde la ropa a las raíces,
juntos de otoño, de agua, de caderas,
hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

Pensar que costó tantas piedras que lleva el río,
la desembocadura del agua de Boroa,
pensar que separados por trenes y naciones

tú y yo teníamos que simplemente amarnos,
con todos confundidos, con hombres y mujeres,
con la tierra que implanta y educa los claveles.
589

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xd
xd

xd hola pablo neruda