Lista de Poemas
Las palomas son parangón de ingratitud; en efecto, cuando llegan a la edad en que no necesitan más ser alimentadas, empiezan a pelear con el padre y no termina la lucha hasta que el hijo desaloja al padre y le roba su compañera.
Cuando es vieja, vuela tan alto que se quema las plumas, y la naturaleza permite que recobre su juventud, cayendo en un agua poco profunda. Si sus aguiluchos no pueden sostener la vista del Sol, no los alimenta. ¡Que ningún pájaro que no quiera morir se acerque a su nido! ¡Cómo la temen los animales! No les hace ningún mal, sin embargo (a menos de ser provocada), y siempre les deja restos de sus presas.
Se ha escrito del buitre que, cuando en el nido sus pichones engordan demasiado, los picotea y los tiene sin comer, movido por la envidia. Su apetito lo domina a tal extremo que volaría miles de millas por comer una carroña; por eso es que sigue a los ejércitos.
El halcón quiere, soberbio y orgulloso, dominar a todas las aves de presa; prefiere siempre estar solo y se le ha visto muchas veces atacar al águila, rey de las aves. Sólo caza pájaros grandes, y preferiría morir antes que alimentarse de pájaros pequeños o de carne fétida.
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