Lista de Poemas
Soneto Xxix
en amoroso fuego todo ardiendo,
esforzó el viento, y fuese embraveciendo
el agua con un ímpetu furioso.
Vencido del trabajo presuroso,
contrastar a las ondas no pudiendo,
y más del bien que allí perdía muriendo,
que de su propia muerte congojoso,
como pudo, esforzó su voz cansada,
y a las ondas habló desta manera
mas nunca fue su voz de ellas oída:
«Ondas, pues no se excusa que yo muera,
dejadme allá llegar, y a la tornada
vuestro furor ejecutad en mi vida».
Soneto Xxviii
de mi rigor pasado y mi aspereza
con que reprehenderos la terneza
de vuestro blando corazón solía.
Agora me castigo cada día
de tal salvatiquez y tal torpeza:
mas es a tiempo que de mi bajeza
correrme y castigarme bien podría.
Sabed que en mi perfecta edad y armado,
con mis ojos abiertos me he rendido
al niño que sabéis, ciego y desnudo.
De tan hermoso fuego consumido
nunca fue corazón: si preguntado
soy lo demás, en lo demás soy mudo.
Soneto Xxvii
el cual de vuestro paño fue cortado;
al vestir ancho fue, más apretado
y estrecho cuando estuvo sobre mí.
Después acá de lo que consentí,
tal arrepentimiento me ha tomado,
que pruebo alguna vez, de congojado,
a romper esto en que yo me metí.
Mas ¿quién podrá de este hábito librarse,
teniendo tan contraria su natura,
que con él ha venido a conformarse?
Si alguna parte queda por ventura
de mi razón, por mí no osa mostrarse;
que en tal contradicción no está segura.
Soneto Xxvi
que mi vivir cansado sostenía.
¡Oh cuánto bien se acaba en solo un día!
¡Oh cuántas esperanzas lleva el viento!
¡Oh cuán ocioso está mi pensamiento
cuando se ocupa en bien de cosa mía!
A mi esperanza, así como a baldía,
mil veces la castiga mi tormento.
Las más veces me entrego, otras resisto
con tal furor, con una fuerza nueva,
que un monte puesto encima rompería.
Aquéste es el deseo que me lleva,
a que desee tornar a ver un día
a quien fuera mejor nunca haber visto.
Soneto Xxv
cómo sentí tus leyes rigurosas!
Cortaste el árbol con manos dañosas,
y esparciste por tierra fruta y flores.
En poco espacio yacen los amores,
y toda la esperanza de mis cosas
tornados en cenizas desdeñosas,
y sordas a mis quejas y clamores.
Las lágrimas que en esta sepultura
se vierten hoy en día y se vertieron,
recibe, aunque sin fruto allá te sean,
hasta que aquella eterna noche oscura
me cierre aquestos ojos que te vieron,
dejándome con otros que te vean.
Soneto Xxiv
décima moradora del Parnaso,
a Tansillo, a Minturno, al culto Taso
sujeto noble de inmortal corona;
si en medio del camino no abandona
la fuerza y el espirtu a vuestro Laso,
por vos me llevará mi osado paso
a la cumbre difícil de Helicona.
Podré llevar entonces, sin trabajo,
con dulce son que el curso al agua enfrena,
por un camino hasta agora enjuto,
el patrio celebrado y rico Tajo,
que del valor de su luciente arena
a vuestro nombre pague el gran tributo.
Soneto Xxiii
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;
y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.
Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
Soneto Xxii
vuestro pecho escondido allá en su centro,
y ver si a lo de fuera lo de dentro
en apariencia y ser igual conviene,
en él puse la vista: mas detiene
de vuestra hermosura el duro encuentro
mis ojos, y no pasan tan adentro
que miren lo que el alma en sí contiene.
Y así se quedan tristes en la puerta
hecha, por mi dolor, con esa mano
que aun a su mismo pecho no perdona;
donde vi claro mi esperanza muerta.
y el golpe, que os hizo amor en vano
non esservi passato oltra la gona.
Soneto Xxi
el cielo cuanto bien conoce el mundo;
si el gran valor en que el sujeto fundo,
y al claro resplandor de nuestra llama
arribare mi pluma, y do la llama
la voz de vuestro nombre alto y profundo,
seréis vos solo eterno y sin segundo,
y por vos inmortal quien tanto os ama.
Cuanto del largo cielo se desea,
cuanto sobre la tierra se procura,
todo se halla en vos de parte a parte;
y, en fin, de solo vos formó natura
una extraña y no vista al mundo idea.
y hizo igual al pensamiento el arte.
Soneto Xx
para mi perdición los duros vientos,
que cortaron mis tiernos pensamientos
luego que sobre mí fueron mostrados.
El mal es que me quedan los cuidados
en salvo destos acontecimientos,
que son duros, y tienen fundamientos
en todos mis sentidos bien echados.
Aunque por otra parte no me duelo,
ya que el bien me dejó con su partida,
del grave mal que en mí está de contino;
antes con él me abrazo y me consuelo;
porque en proceso de tan dura vida
ataje la largueza del camino.
Comentarios (0)
NoComments
Garcilaso de la Vega |Príncipe de los poetas
🇵🇪AUTORES PERUANOS | INCA GARCILASO DE LA VEGA | LOS COMENTARIOS REALES DE LOS INCAS
Garcilaso de la Vega en 3 minutos
GARCILASO DE LA VEGA
La historia de Inca Garcilaso de la Vega: El primer peruano
Lírica renacentista. Garcilaso
Garcilaso de la Vega: Églogas [Literatura del Renacimiento] [Lengua Castellana y Literatura]
Biografía de Garcilaso de la Vega
CONFERENCIA EL INCA GARCILASO DE LA VEGA Y SU INFLUENCIA EN EL PENSAMIENTO INDEPENDENTISTA
Acontece que no es poco | Entierro del inca Garcilaso, un escritor repartido y ninguneado
Garcilaso de la Vega. La espada y la pluma
La última página 246: Garcilaso de la Vega y su poesía
Inca Garcilazo de la Vega, Historia Peruana
«Soneto XXIII», de Garcilaso de la Vega por Santiago Auserón.
Biografía de Garcilaso de la Vega
Vida y Obra del Inca Garcilaso de la Vega
Garcilaso de la Vega. Biografía
Literatura del Renacimiento Español: Garcilaso de la Vega y Fray Luis de León
Garcilaso de la Vega, una vida escrita entre libros y castillos | Vamos a ver
¿ Qué es una ÉGLOGA? Locus amoenus. Garcilaso de la Vega.
Garcilaso de la Vega : la Corte y la poesía
Grandes poetas del siglo de Oro: Garcilaso de la Vega. Sesión 1
Una ciudad española celebra su huella inca con Garcilsaso de la Vega como símbolo
SUCEDIÓ EN EL PERÚ - Inca Garcilaso de la vega 1/5
"En tanto que de rosa y azucena". Garcilaso de la Vega
«Soneto V» de Garcilaso de la Vega por Rafael Castejón
Inca Garcilaso de la Vega representante del mestizaje y padre de las letras del continente americano
DRAW MY LIFE DE GARCILASO DE LA VEGA
Soneto V - Garcilaso de la Vega
SUCEDIÓ EN EL PERÚ - Inca Garcilaso de la vega 5/5
PUCP - Aula Abierta con Estrella Guerra (Los Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega)
Lit·021 ... GARCILASO DE LA VEGA / (..y su amigo J. BOSCÁN)
Inca Garcilaso de la Vega, biografía corta animada
Garcilaso de la Vega: Égloga I
Poema a Garcilazo de la Vega
Soneto III de Garcilaso de la Vega
William Luna - INCA GARCILASO (Edit. Campeón Seremos)
BIOGRAFIA DEL INCA GARCILASO DE LA VEGA -IV EXPO LITERARIA EDICIÓN BICENTENARIO
Presentación Exposición "El Inca Garcilaso de la Vega"
Soneto XIII de Garcilaso de la Vega (Análisis)
Garcilaso y Góngora ante Keats: cómo el Romanticismo pierde de vista la realidad y la belleza vida
Universidad Inca Garcilaso De La Vega - #MiRetoSer
¿Qué sabemos del Inca Garcilaso de la Vega?
Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega por Mario Vargas Llosa
"SONETO I" Garcilaso De La Vega
Universidad Garcilaso de la Vega: Protestas estudiantiles tras denegación de licenciamiento
UN POEMA DEL SIGLO XV - Soneto V - GARCILASO DE LA VEGA - Recitado por FENETÉ
✅ Comentario de texto resuelto: ✍Soneto X, de Garcilaso de la Vega
SONETO XXIII.Garcilaso de la Vega.
INCA GARCILASO DE LA VEGA : 400 AÑOS