Escritas

Lista de Poemas

Explora poemas de nuestra colección

Augusto Pinochet

Augusto Pinochet

Yo los estoy viendo desde

Yo los estoy viendo desde arriba porque Dios me puso ahí, la providencia, el destino, como quieran llamarlo, me ha puesto ahí
84
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Hay que ser algo para

Hay que ser algo para hacer algo.
83
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

La claridad consiste en una

La claridad consiste en una acertada distribución de luz y sombra.
106
Rubén Darío

Rubén Darío

Abrojos - Xii

¡Oh, luz mía! Te adoro
con toda el alma;
tu recuerdo es la vida
de mi esperanza.
Corazón mío,
¡vieras con mi silencio
cuánto te digo!
Y con tus ansias
y tu silencio,
¡vieras, corazón mío,
cuánto sospecho!
718
Lord Byron

Lord Byron

Lo que llamamos muerte es

Lo que llamamos muerte es una cosa que hace llorar a los hombres; y, sin embargo, se pasan un tercio de su vida durmiendo.
169
Edmund Burke

Edmund Burke

Las leyes, como las casas,

Las leyes, como las casas, se apoyan unas en otras.
171
Heinrich Heine

Heinrich Heine

Bien mirados, todos nos ocultamos,

Bien mirados, todos nos ocultamos, completamente desnudos, en los vestidos que usamos.
128
Heinrich Heine

Heinrich Heine

La verdadera locura quizá no

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
196
Charles Dickens

Charles Dickens

Un día gastado en otros

Un día gastado en otros no es gastado en uno mismo
116
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Hay libros que no parecen

Hay libros que no parecen escritos para que la gente aprenda, sino para que se entere que el autor ha aprendido algo.
110
Rubén Darío

Rubén Darío

Lloraba En Mis Brazos Vestida De Negro,

Lloraba en mis brazos vestida de negro,
se oía el latido de su corazón,
cubríanle el cuello los rizos castaños
y toda temblaba de miedo y amor.
¿Quién tuvo la culpa? La noche callada.
Ya iba a despedirme. Cuando dije «¡Adiós!»,
Ella, sollozando, se abrazó a mi pecho
bajo aquel ramaje del almendro en flor.
Velaron las nubes la pida luna...
Después, tristemente lloramos los dos.
694
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

La caza es siempre una

La caza es siempre una forma de guerra.
99
Lord Byron

Lord Byron

La vida es demasiado corta

La vida es demasiado corta para dedicarse al ajedrez.
180
Pablo Neruda

Pablo Neruda

Poema 14 - Veinte Poemas De Amor Y Una Canción Desesperada

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.
917
Heinrich Heine

Heinrich Heine

Allí donde se queman los

Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
199
Heinrich Heine

Heinrich Heine

Hablar de locura de amor

Hablar de locura de amor es un pleonasmo; el amor en sí ya es locura.
196
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Hay hombres que ni siquiera

Hay hombres que ni siquiera se equivocan, porque no se proponen nada razonable.
93
Augusto Pinochet

Augusto Pinochet

Un hombre de mucho carisma.

Un hombre de mucho carisma. Es valiente Fidel Castro. Político ...con una manita de hierro. Lo mantiene la fuerza. Fusiló hasta a su amigo íntimo. Yo le habría dado cadena perpetua o expulsado del país, pero él lo fusiló
106
Rubén Darío

Rubén Darío

Abrojos - X

¡Oh mi adorada niña!
Te diré la verdad:
tus ojos me parecen
brasas tras un cristal;
tus rizos, negro luto,
y tu boca sin par,
la ensangrentada huella
del filo de un puñal.
780
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

La bondad es la cadena

La bondad es la cadena de oro que enlaza a la sociedad.
104
Edmund Burke

Edmund Burke

Las gentes que nunca se

Las gentes que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad.
132
Lord Byron

Lord Byron

La sangre sólo sirve para

La sangre sólo sirve para lavar las manos de la ambición.
179
Harold Bloom

Harold Bloom

Deberíamos poner estas cuestiones en

Deberíamos poner estas cuestiones en su sitio; ''nosotros'' no estamos aquí para hacer juicios morales sobre Falstaff. Shakespeare pone en perspectiva sus dramas de tal manera que, medida por medida, somos juzgados nosotros mismos al intentar juzgar. Si el Falstaff de usted es un cobarde jactancioso, un confidente manirroto, un bufón no solicitado del príncipe Hal, bueno, entonces sabemos algo de usted, pero no sabemos más de Falstaff
52
Heinrich Heine

Heinrich Heine

Es una antigua historia que

Es una antigua historia que resulta siempre nueva.
167