Escritas

Lista de Poemas

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Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Hay dos poderes pacíficos: el

Hay dos poderes pacíficos: el derecho y la astucia.
93
Charles Dickens

Charles Dickens

Nunca debemos avergonzarnos de nuestras

Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
158
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

La Biblia se vuelve más

La Biblia se vuelve más y más bella en la medida en que uno la comprende.
101
Rubén Darío

Rubén Darío

Primero, Una Mirada;

Primero, una mirada;
luego, el toque de fuego
de las manos; y luego,
la sangre acelerada
y el beso que subyuga.
Después, noche y placer; después, la fuga
de aquel malsín cobarde
que otra víctima elige.
Bien haces en llorar, pero ¡ya es tarde!...
¡Ya ves! ¿No te lo dije?
653
Pablo Neruda

Pablo Neruda

Poema 13 - Veinte Poemas De Amor Y Una Canción Desesperada

He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.

Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.

Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.

Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
612
Lord Byron

Lord Byron

La prueba de un afecto

La prueba de un afecto puro es una lágrima.
157
Heinrich Heine

Heinrich Heine

El que piensa en la

El que piensa en la muerte está ya muerto a medias.
138
Harold Bloom

Harold Bloom

Parece adecuado que concluya este

Parece adecuado que concluya este libro con Falstaff y con Hamlet, ya que son las representaciones más plenas de la posibilidad humana en Shakespeare. Ya seamos varones u mujeres, viejos o jóvenes, Falstaff y Hamlet hablan a nosotros y para nosotros del modo más urgente. Hamlet puede ser trascendente o irónico; ni en una ni en otra modalidad es absoluta su inventiva. Falstaff, en su aspecto más divertido o más reflexivo, mantiene un vitalismo que lo hace estar vivo más allá de lo creíble. Cuando somos plenamente humanos, y nos conocemos a nosotros mismos, nos hacemos más como Hamlet o como Falstaff
46
Augusto Pinochet

Augusto Pinochet

Tratamos de hacer de Chile

Tratamos de hacer de Chile un país de propietarios y no de proletarios.
226
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Hacer una corona es mucho

Hacer una corona es mucho más fácil que hallar una cabeza digna de llevarla.
119
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

La bajeza atrae a todos

La bajeza atrae a todos
81
Rubén Darío

Rubén Darío

Vivió El Pobre En La Miseria

Vivió el pobre en la miseria
nadie le oyó en su desgracia;
cuando fue a pedir limosna
lo arrojaron de una casa.
Después que murió mendigo,
le elevaron una estatua...
¡Vivan los muertos, que no han
estómago ni quijadas!
537
Lord Byron

Lord Byron

La felicidad debe ser compartida,

La felicidad debe ser compartida, tiene alma gemela.
128
Edmund Burke

Edmund Burke

La tiranía de una multitud

La tiranía de una multitud es una tiranía multiplicada.
139
Heinrich Heine

Heinrich Heine

Donde se quiere a los

Donde se quiere a los libros también se quiere a los hombres.
123
Harold Bloom

Harold Bloom

La más triste verdad de

La más triste verdad de la historia poética posterior a la Ilustración es casi demasiado ácida para el gusto humano, y toda la exuberancia dialéctica de Nietzsche no logró oscurecer una verdad que evitamos por el bien social de las academias
101
Charles Dickens

Charles Dickens

No fracasa en este mundo

No fracasa en este mundo quien le haga a otro más llevadera su carga.
139
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Hablamos demasiado.

Hablamos demasiado.
84
Rubén Darío

Rubén Darío

Al Oír Sus Razones

Al oír sus razones
fueron para aquel necio
mis palabras, sangrientos bofetones;
mis ojos, puñaladas de desprecio.
669
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

La arquitectura es una música

La arquitectura es una música congelada.
96
Lord Byron

Lord Byron

La consecuencia de no pertenecer

La consecuencia de no pertenecer a ningún partido será que los molestaré a todos.
150
Pablo Neruda

Pablo Neruda

Poema 12 - Veinte Poemas De Amor Y Una Canción Desesperada

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
640
Harold Bloom

Harold Bloom

Los poetas, al menos los

Los poetas, al menos los más fuertes entre ellos, ni siquiera leen necesariamente como los críticos más fuertes. Los poetas no son lectores comunes, ni arnoldianos ni johnsonianos. No tienden a pensar, cuando leen:
108
Heinrich Heine

Heinrich Heine

Dios nos ha dado la

Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
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