Lista de Poemas
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Vicente Huidobro
Quiero desaparecer y no morir
Quiero desaparecer y no morir
Quiero no ser y perdurar
Y saber que perduro
Llamo a las puertas de la muerte
Y me retiro
Llamo a la vida y huyo avergonzado
Quiero ser toda mi alma y no lo puedo
Quiero todo mi cuerpo y no lo logro
Quiero no ser y perdurar
Y saber que perduro
Llamo a las puertas de la muerte
Y me retiro
Llamo a la vida y huyo avergonzado
Quiero ser toda mi alma y no lo puedo
Quiero todo mi cuerpo y no lo logro
761
Vicente Huidobro
Pienso en ellos en los
Pienso en ellos en los muertos
En los que yo vi caer
En los que están grabados en mi alma
En los que aún están cayendo en mis miradas
Vosotros que seguiréis muriendo
Hasta el día en que yo muera
En los que yo vi caer
En los que están grabados en mi alma
En los que aún están cayendo en mis miradas
Vosotros que seguiréis muriendo
Hasta el día en que yo muera
476
Vicente Aleixandre
Una sombra. Sólo una
Una sombra. Sólo una
sombra justa. Sin penumbra.
sombra justa. Sin penumbra.
377
Vicente Gerbasi
Te amo, infancia, te amo
Te amo, infancia, te amo
porque aún me guardas un césped con cabras,
tardes con cielos de cometas
y racimos de frutas en los pesados ramajes.
porque aún me guardas un césped con cabras,
tardes con cielos de cometas
y racimos de frutas en los pesados ramajes.
381
Vicente Aleixandre
Allá por las remotas
Allá por las remotas
luces o aceros aun no usados,
tigres del tamaño del odio,
leones como un corazón hirsuto,
sangre como la tristeza aplacada,
se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable.
luces o aceros aun no usados,
tigres del tamaño del odio,
leones como un corazón hirsuto,
sangre como la tristeza aplacada,
se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable.
406
Vicente Aleixandre
Mueve el viento. Mueve
Mueve el viento.
Mueve el velo
quedo.
Mueve el aire.
Mueve el arce.
Vase.
Luz sin habla.
Voz callada.
Clara.
Sombra justa.
Suena muda.
Luna.
Y él la escucha.
Mueve el velo
quedo.
Mueve el aire.
Mueve el arce.
Vase.
Luz sin habla.
Voz callada.
Clara.
Sombra justa.
Suena muda.
Luna.
Y él la escucha.
429
Santiago Montobbio
Minuciosamente sueño a Dios durante
Minuciosamente sueño a Dios durante el día
para por la noche poder creer que me perdona.
Desde la culpa de no ser feliz, de no haberlo sido,
desencuaderno mis ojos huecos y de sobras sé
que no dormir es un rastro del infierno.
para por la noche poder creer que me perdona.
Desde la culpa de no ser feliz, de no haberlo sido,
desencuaderno mis ojos huecos y de sobras sé
que no dormir es un rastro del infierno.
174
Santiago Montobbio
¿Un hombre decente qué legión
¿Un hombre decente qué legión
de exilios no puede llegar
a ser capaz de padecer
sin salir jamás de casa?
de exilios no puede llegar
a ser capaz de padecer
sin salir jamás de casa?
119
Santiago Montobbio
Una mujer se hace así:
Una mujer se hace así: sobre las espinas del sueño,
con un poco de luna y como escogida cárcel
donde la luz se amanse. Una mujer se hace así,
y si no debería hacerse de un modo parecido.
con un poco de luna y como escogida cárcel
donde la luz se amanse. Una mujer se hace así,
y si no debería hacerse de un modo parecido.
177
Santiago Montobbio
De todos mis amigos
De todos mis amigos
yo tuve la muerte más extraña:
con el alma dislocada
fui silencio por la página.
yo tuve la muerte más extraña:
con el alma dislocada
fui silencio por la página.
150
San Juan de la Cruz
Un pastorcico solo está penado
Un pastorcico solo está penado
ageno de plazer y de contento
y en su pastora puesto el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.
ageno de plazer y de contento
y en su pastora puesto el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.
165
San Juan de la Cruz
Qué bien sé yo la
¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche!.
aunque es de noche!.
156
San Juan de la Cruz
Sin arrimo y con arrimo,
Sin arrimo y con arrimo,
sin luz y ascuras viviendo
todo me voy consumiendo.
sin luz y ascuras viviendo
todo me voy consumiendo.
231
San Juan de la Cruz
Por toda la hermosura
Por toda la hermosura
nunca yo me perderé,
sino por un no sé qué
que se alcança por ventura.
nunca yo me perderé,
sino por un no sé qué
que se alcança por ventura.
322
San Juan de la Cruz
Tras de un amoroso lance
Tras de un amoroso lance
y no de esperança falto
volé tan alto tan alto
que le di a la caça alcance.
y no de esperança falto
volé tan alto tan alto
que le di a la caça alcance.
146
San Juan de la Cruz
Vivo sin vivir en mí
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero
que muero porque no muero.
y de tal manera espero
que muero porque no muero.
213
Rubén Darío
No quiero verte madre,
No quiero verte madre,
dulce morena.
Muy cerca de tu casa
tienes acequia,
y es bien sabido
que no nadan los hombres
recién nacidos.
dulce morena.
Muy cerca de tu casa
tienes acequia,
y es bien sabido
que no nadan los hombres
recién nacidos.
248
San Juan de la Cruz
Entreme donde no supe
Entreme donde no supe
y quedeme no sabiendo,
toda ciencia tracendiendo.
y quedeme no sabiendo,
toda ciencia tracendiendo.
232
Rubén Darío
El mundo es un papanatas;
El mundo es un papanatas;
el Demonio ya chochea:
en tanto que la otra vive
siempre joven, siempre fresca;
con las uñas preparadas,
siempre acecha que te acecha.
Conque quedamos, señores,
en que la carne es la reina.
el Demonio ya chochea:
en tanto que la otra vive
siempre joven, siempre fresca;
con las uñas preparadas,
siempre acecha que te acecha.
Conque quedamos, señores,
en que la carne es la reina.
385
Rubén Darío
Me tienes lástima, ¿no?
Me tienes lástima, ¿no?
Y yo quisiera una soga
para echártela al pescuezo
y colgarte de una horca,
porque eres un buen sujeto,
una excelente persona
con mucha envidia en el alma
y mucha baba en la boca.
Y yo quisiera una soga
para echártela al pescuezo
y colgarte de una horca,
porque eres un buen sujeto,
una excelente persona
con mucha envidia en el alma
y mucha baba en la boca.
324
Rubén Darío
¡Su padre los echa! Yo,
¡Su padre los echa! Yo, ha poco, lo he visto,
soberbio, iracundo, lanzarlos de allí.
No importa, hijos míos; diré como Cristo:
«¡Dejad a los niños que vengan a mí!»
soberbio, iracundo, lanzarlos de allí.
No importa, hijos míos; diré como Cristo:
«¡Dejad a los niños que vengan a mí!»
240
Rubén Darío
Soy sabio, soy ateo;
Soy sabio, soy ateo;
no creo en diablo ni en Dios...
(...pero, si me estoy muriendo,
que traigan el confesor).
no creo en diablo ni en Dios...
(...pero, si me estoy muriendo,
que traigan el confesor).
478
Rubén Darío
Vamos por partes: comenzará
Vamos por partes:
comenzará muy puro,
pero, al fin... ¡carne!
comenzará muy puro,
pero, al fin... ¡carne!
283
Rubén Darío
¡Tras que la engaña el
¡Tras que la engaña el bribón,
y le niega su cariño,
le quiere quitar su niño,
que es quitarle el corazón!
y le niega su cariño,
le quiere quitar su niño,
que es quitarle el corazón!
209
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