Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Que nadie pueda realizar una afirmación definitiva sobre la confirmación o refutación [de la teoría del campo unificado] deriva del hecho de que no existe ningún método para afirmar nada con respecto a soluciones que no se ajustan a las peculiaridades de un sistema de ecuaciones no lineales tan complicado. Es posible que no lo sepamos nunca.
En el científico que busca la verdad existe algo así como una moderación puritana: se mantiene alejado de todo lo voluntarioso o emocional.
He aprendido una cosa en una larga vida: toda nuestra ciencia, comparada con la realidad, es primitiva e infantil, pero aun así es lo más precioso que tenemos.
La mejora de las condiciones en todo el mundo no depende estrictamente del conocimiento científico, sino del cumplimiento de las tradiciones y los ideales humanos.
La ciencia es algo maravilloso si uno no tiene que ganarse la vida con ella. Uno debería ganarse la vida con un trabajo que sabe que es capaz de realizar. Sólo cuando no se tiene que rendir cuentas a nadie podemos encontrar satisfacción en la tarea científica.
La verdadera esencia de nuestra búsqueda del conocimiento es que, por un lado, intenta englobar la enorme y compleja variedad de la experiencia del hombre y, por el otro lado, busca la sencillez y la economía en los supuestos básicos. La creencia de que estos dos objetivos puedan ir de la mano es, en vistas del estado primitivo de nuestro conocimiento científico, una cuestión de fe. Sin dicha fe, no podría tener la convicción fuerte e inquebrantable sobre el valor independiente del conocimiento.
He dejado a un lado la teoría del campo unificado. Es tan difícil de utilizar matemáticamente que no he sido capaz de verificarla, a pesar de todos mis esfuerzos. No dudo que esta situación va a perdurar durante bastantes años, principalmente porque los físicos no comprenden demasiado bien los argumentos lógico-filosóficos.
Una y otra vez la pasión por comprender ha provocado la ilusión de que el hombre es capaz de entender racionalmente el mundo objetivo a través del razonamiento pero sin ninguna base empírica, es decir, mediante la metafísica. Creo que todo teórico verdadero es una especie de metafísico domesticado, sin importar hasta qué punto se engañe sobre la pureza de su «positivismo».
Según la relatividad general, no existe el concepto de espacio libre de todo contenido físico. La realidad física del es-pacio está representada en un campo cuyos componentes son funciones continuas de cuatro variables independientes: las coordenadas de espacio y tiempo.
El gran objetivo de todas las ciencias es abarcar el número más grande de hechos empíricos a través de deducciones lógicas a partir del número más pequeño de hipótesis o axiomas.
Tengo poca paciencia para los científicos que cogen un tablón de madera, buscan el extremo más delgado y hacen un gran número de agujeros cuando taladrar es más fácil.
En mi trabajo científico, sigo obstaculizado por las mismas dificultades matemáticas que han imposibilitado que pueda confirmar o refutar mi teoría general del campo relativista. […] Nunca las resolveré; se olvidará y se tendrá que redescubrir mucho más tarde.
Creo que en principio el método de la mecánica cuántica no es satisfactorio. Pero […] no quiero negar de ninguna manera que esta teoría representa un progreso significativo, y en cierto sentido definitivo, del conocimiento físico. […] Los fundamentos se consolidarán o se sustituirán por otros más comprensivos.
Es de gran importancia que el público general tenga la oportunidad de experimentar –de manera consciente e inteligente– los esfuerzos y los resultados de la investigación científica. No es suficiente con que cada resultado sea recogido, elaborado y aplicado por unos pocos especialistas en la materia. La restricción del conjunto del conocimiento a un grupo pequeño entorpece el espíritu filosófico de un pueblo y conduce a la pobreza espiritual.
Las matemáticas son una herramienta útil para las ciencias sociales. No obstante, actualmente en la solución de los problemas sociales los factores dominantes son los objetivos y las intenciones.
Todo lo que digamos sobre el mundo real debe ser, por necesidad, hipotético y una construcción de la mente humana. Porque lo que se nos otorga inmediatamente sólo son percepciones sensoriales. […] Como siempre, la concepción de la existencia del mundo real es fundamental en física. Sin ella no existiría ninguna frontera entre la psicología y la física. […] Los avances modernos no han cambiado nada en este aspecto.
No me gusta cuando se puede hacer de una u otra manera. Debería ser: así o de ninguna manera.
Creo que esta es la generalización de la teoría general de la relatividad otorgada por Dios. Desgraciadamente, ha entrado en juego el diablo, porque no puedo resolver las ecuaciones [nuevas].
Si Dios hubiera estado satisfecho con los sistemas inertes no habría creado la gravedad.
En realidad, nunca he creído que el fundamento de la física pudiera consistir en leyes de naturaleza estadística.
La ciencia se estancará si se la obliga a perseguir objetivos prácticos.
La física es un intento conceptual de conocer la realidad como algo que se considera independiente del observador. En este sentido se habla de «realidad física».
Ecuaciones tan complejas como las ecuaciones del campo gravitatorio sólo se pueden encontrar a través del descubrimiento de una condición matemática lógicamente sencilla que determina completamente, o casi completamente, las ecuaciones.
La naturaleza está formada de manera que sea posible establecer con la lógica unas leyes fuertemente determinadas de manera que dentro de esas leyes sólo puedan ocurrir constantes racionales y completamente determinadas (en consecuencia, no pueden ser constantes cuyo valor numérico se pueda cambiar sin destruir la teoría).
Incluso los estudiosos de espíritu más audaz e instinto perspicaz pueden verse obstaculizados en la interpretación de los hechos por prejuicios filosóficos. El prejuicio […] consiste en la fe en que los hechos por ellos mismos pueden y deben proporcionar conocimiento científico sin una construcción conceptual independiente.
[La termodinámica clásica] es la única teoría física de contenido universal de la que estoy convencido que, dentro del marco de sus conceptos básicos, nunca será desmentida.
La pareja Faraday-Maxwell tiene unas similitudes muy destacables con la pareja Galileo-Newton: el primero de cada pareja intuyó las relaciones y el segundo formuló dichas relaciones de una manera exacta y las aplicó cuantitativamente.
En el principio (si es que existió algo así), Dios creó las leyes del movimiento de Newton junto con las masas y las fuerzas necesarias. Eso es todo; todo lo demás se deriva del desarrollo de los métodos matemáticos apropiados a través de la deducción.
Una teoría es más impresionante cuanto mayor sea la sencillez de sus premisas, cuantos más tipos diferentes de cosas relacione y cuanto mayor sea el área de su aplicabilidad.
Creo que el deterioro abominable de los niveles éticos deriva primariamente de la mecanización y despersonalización de nuestras vidas: una consecuencia desastrosa de la ciencia y la tecnología. Nostra culpa !
Como científico, creo que la naturaleza es una estructura perfecta, contemplada desde el punto de vista de la razón y el análisis lógico.
Una teoría en cuyas ecuaciones fundamentales aparezcan explícitamente constantes que no son básicas se deberá reconstruir con todos sus trozos y partes que son lógicamente independientes entre ellas; pero confío en que este mundo no es tan feo como para que sea necesaria una reconstrucción tan fea para su comprensión teórica.
Uno puede apuntarse a un descubrimiento ya realizado, pero no descubrir nada. Sólo un individuo libre puede lograr un descubrimiento. […] ¿Se puede imaginar una organización de científicos realizando los descubrimientos de Darwin?
Me vendí en cuerpo y alma a la ciencia: un vuelo del «yo» y el «nosotros» al «ello».
Una persona científica nunca comprenderá por qué debe creer en opiniones sólo porque aparecen escritas en ciertos libros. [Es más], nunca creerá que los resultados de sus propios intentos sean definitivos.
No soy positivista. El positivismo afirma que lo que no se puede observar no existe. Este concepto es científicamente indefendible, porque hace que sea imposible realizar afirmaciones válidas sobre lo que las personas «pueden» o «no pueden» observar. Habría que decir «sólo lo que observamos existe», lo que es obviamente falso.
Toda la historia de la física desde Galileo es testimonio de la importancia de la función del físico teórico, que origina las ideas teóricas básicas. En física, una construcción a priori es tan esencial como los hechos empíricos.
Nunca he llegado a entender por qué la teoría de la relatividad, con sus conceptos y problemas tan alejados de la vida cotidiana, ha sido recibida de una manera tan viva e incluso apasionada por gran parte del público.
Un conocimiento del trasfondo histórico y filosófico [de la ciencia] permite […] independizarse de los prejuicios […] que afectan a la mayoría de los científicos. Esta independencia fundamentada en el análisis filosófico es –en mi opinión– la señal de distinción entre un simple artesano o especialista y el verdadero buscador de la verdad.
El carácter supranacional de los conceptos científicos y del lenguaje científico se debe al hecho de que han sido creados por los mejores cerebros de todos los países y en todas las épocas. […] Crearon las herramientas espirituales para la revolución técnica que ha transformado la vida de la humanidad en el último siglo.
Resulta difícil echarle un vistazo a las cartas de Dios. Pero que hubiera decidido jugar a los dados con el mundo […] eso es algo que no puedo creer ni por un instante.
Aunque es cierto que el objetivo de la ciencia es descubrir las reglas que permiten la asociación y la predicción de los hechos, esa no es su única meta. También intenta reducir las conexiones descubiertas al número más pequeño posible de elementos conceptuales mutuamente independientes. Es en esta búsqueda de la unificación racional de la diversidad donde encuentra sus éxitos más grandes.
No puedes amar a un coche de la misma manera que amas a un caballo. El caballo, a diferencia de la máquina, estimula las emociones humanas. Una máquina no tiene en cuenta los sentimientos humanos. […] Las máquinas hacen que nuestra vida sea impersonal, embotan algunas de nuestras cualidades y crean un ambiente impersonal.
Siempre ha habido intentos de encontrar una base teórica unificada para todas estas [variadas ramas de la física] […] de la que se pudiesen derivar, a través de un proceso lógico, todos los conceptos y relaciones entre las disciplinas individuales. Esto es lo que queremos decir con la búsqueda de los fundamentos de toda la física. La creencia confiada de que este objetivo último se puede alcanzar es la fuente de la devoción apasionada que siempre ha motivado al investigador.
Lo que llamamos física agrupa el conjunto de ciencias naturales que basan sus conceptos en medidas, y cuyos conceptos y proposiciones se apoyan en formulaciones matemáticas.
Los resultados obtenidos hasta el momento con la división del átomo no justifican la suposición de que la energía atómica liberada en el proceso se pueda utilizar económicamente. Aun así, dudo que exista ningún físico con tan poca curiosidad intelectual que pierda interés en un tema tan importante a causa de las conclusiones poco favorables que se derivan de experimentos anteriores.
Sin la creencia de que es posible analizar la realidad con nuestras construcciones teóricas, sin la creencia en la armonía interna de nuestro mundo, no podría existir la ciencia. Esta creencia es y será siempre el motivo fundamental de toda creación científica.
Los conceptos físicos son creaciones libres de la mente humana y, aunque parezca lo contrario, no vienen determinados exclusivamente por el mundo exterior.