Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Pasamos los primeros doce meses de la vida de nuestros hijos enseñándoles a caminar y hablar, y los siguientes doce meses diciéndoles que se callen y se sienten.
El problema con los niños es que no se pueden devolver.
Los padres son las últimas personas en la tierra que deberían tener hijos.
En cuestión de árboles genealógicos es más seguro andarse por las ramas que atenerse a las raíces.
Los niños usan los puños hasta que alcanzan la edad en que puede usar el cerebro.
De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.
Mi padre vendió la farmacia porque no había más remedio.
Cuando mis padres se dieron cuenta de que alguien me había secuestrado, tomaron medidas inmediatamente: alquilaron mi habitación.
En estos tiempos los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que comprueban cuando se hacen mayores.
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.
Los hombres son como cuentas bancarias. Cuanto más dinero, más interés generan.
El dinero corrompe, sobre todo a aquellos que no lo tienen.
Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.
Yo soy, señor, tan pobre como Job, pero no tan sufrido.
Me gusta vivir pobre... pero con mucho dinero.
Si el dinero no te da la felicidad, devuélvelo.
La única persona que en la adversidad se mantiene más cerca de ti que un amigo es un acreedor.
He heredado mis habilidades de mis padres: la habilidad de mi madre para gastar dinero y la de mi padre para no ganarlo.
El dinero no puede comprar la salud, pero me conformaría con una silla de ruedas adornada con diamantes.
Las dos más importantes palabras del idioma inglés son: «Cheque adjunto».
La actitud correcta hacia el dinero es de codicioso desdén.
El día en que la mierda se vuelva valiosa los pobres nacerán sin culo.
La riqueza: cualesquiera ingresos que sean cuando menos de cien dólares más al año que los ingresos del marido de la hermana de la esposa de uno.
Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo.
No me hable usted de mis deudas, a menos que piense pagarlas.
La magnitud de las cantidades de dinero parece variar en modo notable según hayan de ser pagadas o cobradas.
Si quieres conocer el valor del dinero, anda y prueba a tomarlo en préstamo.
Lo difícil es ganar miles honradamente; los millones se amontonan sin trabajo.
El dinero no nos proporciona amigos, sino enemigos de mejor calidad.
El dinero es como un brazo o una pierna: o se usa o se pierde.
El ahorro es una falta de fe en la providencia.
Ahorrar es una cosa buena. Sobre todo cuando tus padres lo han hecho por ti.
El dinero disponible es la lámpara de Aladino.
El método más seguro de permanecer pobre es ser una persona franca.
Pronto supo los medios que había para tener dinero: uno, robar, no muy fácil, peligroso y sucio; otro, trabajar, limpio, pero difícil y premioso; otro, el mejor, que es mitad y mitad, los negocios.
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
El dinero ayuda a soportar la pobreza.
Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas.
Nunca dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana.
Octubre: dícese de un mes especialmente peligroso para hacer inversiones. Otros meses peligrosos son: julio, enero, septiembre, abril, noviembre, mayo, marzo, junio, diciembre, agosto y febrero.
En una comunidad de mil almas habrá novecientas haciendo el trabajo, noventa haciéndolo bien, nueve haciéndolo muy bien y un afortunado pintando o escribiendo sobre los otros novecientos noventa y nueve.
Cuando la gente no sabe qué es lo que ha de hacer propone crear una comisión para analizar el caso.
La enfermedad del ejecutivo es una epidemia suscitada por las agujas del reloj y transmitida por las agendas.
Uno de los síntomas de la inminencia de un ataque de nervios es la sensación de que se está haciendo un trabajo de una importancia trascendental.
El ideal del español de buena parte de la clase media es jubilarse tras breves años de trabajo, y, si es posible, antes de trabajar.