Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Si fuera médico, recetaría inmediatamente unas vacaciones a todos los pacientes que consideren importante su trabajo.
La gente que no para de trabajar lo hace para no tener tiempo de acordarse de que no tiene nada que hacer.
Para conseguir hacer algo un comité no debería estar formado por más de tres personas, dos de ellas ausentes.
La idea burocrática de limpiar archivos es hacer una copia de cada papel antes de destruirlo.
Lo último que se sabe cuando se realiza un trabajo es por dónde empezar.
Las personas que trabajan sentadas cobran más que las que trabajan de pie.
Pues no debemos estar aquí sin hacer nada... La gente creerá que somos trabajadores.
Las mayores tonterías suceden por la mañana. La gente debería despertarse pasadas las horas de oficina.
Hablan de la dignidad del trabajo. ¡Bah! La dignidad está en el ocio.
El trabajo endulza la vida; pero no a todos les gustan los dulces.
Sólo hay dos voces a las que siempre se debe prestar atención: la de los locos y la de los mercados.
Un comité es una cosa que se toma una semana para hacer lo que un buen hombre puede hacer en una hora.
Una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres vulgares. Ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario.
El mundo está lleno de gente con ganas. Algunos con ganas de trabajar. Otros con ganas de dejarlos trabajar.
El mundo no paga a los hombres por lo que saben; les paga por hacer lo que hacen o inducen a otros a hacer.
Es peligroso contratar a un oficinista demasiado laborioso porque los demás empleados se pasarán todo el tiempo mirándolo.
Al fin y al cabo el trabajo es el mejor medio para pasar la vida sin ser visto.
He aquí la regla fundamental en los negocios: «Hazlo a los demás, puesto que los otros te lo harán a ti».
A mi modo de ver, es una vergüenza que en el mundo se trabaje tanto.
Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no le hagan trabajar.
En los negocios sólo existen dos reglas: Regla número 1: nunca perder dinero. Regla número 2: nunca olvidar la regla número 1.
¡No robes! De esta manera, no tendrás nunca suerte en los negocios. Haz trampas.
Cuando quiero que un asunto no se resuelva se lo encomiendo a un comité.
Comercio: suerte de transacción donde el sujeto A le roba al sujeto B los bienes de C y, para compensar, B toma del bolsillo de E dinero que pertenece a un tal D.
Cualquier hombre puede hacer cualquier cantidad de trabajo, siempre que no sea el trabajo que debe hacer.
No quiero conseguir la inmortalidad con mi trabajo... Quiero obtenerla gracias a no morir.
La jubilación es para los que se pasan la vida trabajando en algo que no les gusta.
Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las mismas.
Un comité es un grupo de personas carentes de preparación, nombradas por otras carentes de disposición, para hacer algo carente de utilidad.
Se llama recesión cuando su vecino pierde el trabajo; se llama depresión cuando lo pierde usted.
El primer paso para solucionar las crisis económicas y financieras es abolir el premio Nobel de Economía.
Si pusieran juntos a todos los economistas no llegarían a una conclusión.
Es estúpido dejar las decisiones sobre economía a aquellos que no pagarán precio alguno por equivocarse.
Un economista es un experto que sabrá mañana por qué las cosas que él predijo ayer no sucedieron hoy.
El contribuyente es una persona que trabaja para el gobierno, pero sin haber hecho las oposiciones a funcionario.
Toda frase breve sobre economía es intrínsecamente falsa.
Los hombres prácticos que se creen libres de toda influencia intelectual suelen ser esclavos de algún economista difunto.
La inflación es un impuesto que se aplica sin que haya sido legislado.
La bancaria es una carrera de la que ningún hombre se recupera realmente.
Hay una cosa peor que atracar un banco: fundar un banco.
Una nación que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies metidos en un cubo que trata de levantarse tirando del asa.
Arreglar los problemas económicos es fácil, lo único que se necesita es dinero.
Es más fácil robar fundando un banco que asaltando a un empleado bancario.
Solamente con que los políticos y los científicos fueran un poco más vagos, ¡cuánto más felices seríamos todos!
Cualquier estadounidense que esté preparado para llegar a presidente debería ser, por definición, automáticamente descalificado para serlo nunca.
Supón que eres idiota. Y ahora supón que eres un miembro del Congreso... Vaya, me estoy repitiendo.
La política fue, en un principio, el arte de impedir a la gente meterse en lo que le importaba. En una época posterior, agregósele el arte de compeler a la gente a decidir sobre lo que no entiende.
Un estadista es un político que lleva muerto diez o quince años.