Pasamos los primeros doce meses de la vida de nuestros hijos enseñándoles a caminar y hablar, y los siguientes doce meses diciéndoles que se callen y se sienten.
Pasamos los primeros doce meses de la vida de nuestros hijos enseñándoles a caminar y hablar, y los siguientes doce meses diciéndoles que se callen y se sienten.