Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La mitad del mundo se está riendo de la otra mitad, con necedad de todos.
A principios del siglo XIX pocas personas necesitaban un agente de publicidad que les dijese lo que querían.
Vivimos en un mundo donde los hombres se visten con trajes ya confeccionados. Peor para ti si tienes demasiada talla.
La liberación de la energía nuclear no ha creado un nuevo problema. Simplemente ha hecho más urgente la necesidad de resolver uno ya existente.
El progreso tecnológico es un hacha en manos de un criminal patológico.
En Europa hay demasiados demoledores, demasiado pocos albañiles y ni siquiera un arquitecto.
La mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella.
Yo, al menos, siento no vivir en la época en que uno lloraba sobre las páginas de una novela, se estremecía uno de espanto en el melodrama y se reía bárbaramente en el sainete.
Hubo un tiempo en que los hombres cantaban a coro alrededor de una mesa; hoy un hombre canta solo por la absurda razón de que sabe cantar mejor. Si la civilización científica continúa (cosa muy improbable) sólo un hombre reirá porque sabrá reír mejor.
La mujer es feliz cuando puede representar diez años menos que su hija.
La intuición es un misterioso sentido que permite a las mujeres acertar, aunque no estén en lo cierto.
Dios creó al hombre y, no hallándole bastante solo, le dio una compañera para hacerle sentir mejor la soledad.
Sólo me gustan dos tipos de hombres: el nacional y el extranjero.
Una mujer leyendo el Playboy se siente un poco como un judío leyendo un manual nazi.
En el fondo de mi corazón creo que la mujer tiene dos opciones: o es feminista o masoquista.
En cuanto a lo que tienen en común los dos sexos, son iguales. En cuanto a lo que tienen de diferentes, no admiten comparación.
Ningún hombre ha puesto sus manos sobre tu vestido buscando el carnet de una biblioteca.
Si quieres que tu mujer escuche lo que dices, díselo a otra mujer.
Toda mujer contiene una suegra.
Las mujeres son capaces de todo; y los hombres son capaces de todo lo restante.
Si alguna vez muero por una mujer será de risa.
La mujer es como la mochila en el combate. Sin ella, se lucha con desembarazo, pero ¿y al acabar?
Escoge una mujer de la cual puedas decir: hubiera podido escogerla más bella, pero no mejor.
La mujer es el segundo error de Dios.
Una mujer nunca es tan vieja como dice su mejor amiga.
Si dos mujeres cuchichean y paran bruscamente cuando te acercas... es, sin duda, que hablan de sexo. Y si una de ellas es tu mujer, ¡seguro que hablan de ti!
Si realmente las mujeres se vistieran para los hombres, las tiendas no venderían mucho; si acaso alguna visera para el sol.
No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.
El hombre mentiría mucho menos, si la mujer no hiciese tantas preguntras.
El hombre se distingue de los demás animales en ser el único que maltrata a su hembra.
La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente; pero sería necesario que una mujer fuera muy hábil para manejar a un imbécil.
Te deseo como si fueras la esposa de otro.
Lo peor que se le puede hacer a un hombre que os ha quitado la mujer es dejársela.
Estoy a favor de la costumbre de que un hombre bese la mano de una mujer la primera vez que la ve. Por algún lugar hay que empezar.
Una madre gasta veinte años en hacer un hombre de un niño, y otra mujer hace un tonto de él en veinte minutos.
Quiero un hombre que sea amable y comprensivo. ¿Es eso mucho pedir de un millonario?
Me gustaría poder cambiar de sexo como se cambia de camisa.
Ser una mujer seguirá siendo una tarea de enorme dificultad mientras consista principalmente en tratar con hombres.
Se entiende a las mujeres como se entiende el lenguaje de los pájaros: o por intuición o de ninguna manera.
No me gustan los hombres que dejan tras de sí una senda humeante de mujeres llorosas.
El sexo con amor es la cosa más grandiosa de la vida. Pero el sexo sin amor tampoco está tan mal.
En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones.
Nunca pierdas una oportunidad de practicar sexo o de aparecer en televisión.
Una amiga mía siempre confundió la píldora con el valium. Tuvo catorce hijos, pero le daba igual.
Culpo a mi madre de mi pobre vida sexual. Sólo me dijo: «Él va encima y ella, debajo». Mi marido y yo dormimos en literas durante tres años.
El sexo es una de las nueve razones para reencarnarse... Las otras ocho no son importantes.
Un hombre que piensa no en una mujer como en el complemento del sexo, sino en el sexo como complemento de una mujer, está maduro para el amor: tanto peor para él.