Citas

Citas para inspirar y reflexionar

Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El cristianismo dice: «la muerte entró en el mundo a través del pecado» . Pero la muerte no es más que la expresión exagerada, estridente, retumbante y pesada de lo que el mundo es de una punta a otra. Por eso también se puede decir: el mundo es a través del pecado.

HN, I, p. 251, 1815

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Así como el cuerpo humano más bello guarda en su interior excrementos y mefíticos vapores, también el más excelso carácter contiene alguna malvada tendencia y el más grande de los genios alberga estrechas miras e incluso la locura 6 .

HN, I, p. 341, 1816

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los caprichos originados en el instinto sexual guardan una analogía completa con los fuegos fatuos, pues confunden de la forma más vívida. Si los seguimos, nos llevan a un lugar inmundo y luego desaparecen.

HN, IV, 2, p. 26, 1857-1858

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La infinitud del tiempo y la nihilidad de todo su contenido se siguen recíprocamente la una de la otra. Lo que desde lo inagotable se da sin fin ni medida no puede existir en sí mismo, sólo puede ser un engaño, no puede tener valor alguno.

HN, I, p. 89, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Nuestros mayores padecimientos no moran en el presente en forma de representaciones intuitivas o sentimientos inmediatos, sino en la razón a través de conceptos abstractos y torturadores pensamientos de los que carece el animal por vivir sólo en el presente.

MdS, III

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Con su esplendor y grandeza, templos e iglesias, pagodas y mezquitas, nos hacen ver (en toda nación y todo tiempo) la necesidad metafísica del hombre, tan vigorosa e indestructible como la física. En términos satíricos podemos decir que tal necesidad es como un muchacho contentadizo que prefiere una fiesta muy pobre 4 .

MVR , II, Cap. 17

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

En todo negocio humano hay algo que no está en nuestro poder y no entra en nuestros cálculos: el deseo de conquistar esto es el origen de los dioses.

MVR, I, Apéndice

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El carácter de las cosas de este mundo, sobre todo del mundo humano, no es tanto la imperfección (como a menudo se ha dicho) como la deformación, en lo moral, en lo intelectual, en lo físico, en todo.

PP, II, § 156a

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El mundo no es más que el infierno, y los hombres son, por un lado, las almas atormentadas, y por otro, los demonios.

PP, II, § 156

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cuanto más clara se nos hace la conciencia de la fragilidad, la nihilidad y la naturaleza onírica de todas las cosas, tanto más clara se vuelve la conciencia de la eternidad de la propia esencia interior, pues aquella naturaleza de las cosas sólo se conoce por oposición a ésta, de igual forma que sólo se percibe el rápido desplazamiento de nuestro barco cuando dirigimos la mirada hacia tierra firme, y no hacia el barco mismo.

PP, II, § 138

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los animales se devoran unos a otros, los seres civilizados se traicionan mutuamente: a esto llamamos el curso del mundo.

Spicilegia, p. 356

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Aunque todos desearían permanecer en reposo, la necesidad y el aburrimiento son como latigazos que conservan el movimiento de la peonza.

MVR, II, 28

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Una vida individual ha ofrecido su fruto completo cuando el hombre se retira de ella sin conservar ningún deseo ni de ella ni de sus alegrías, cuando se ha curado de la adicción que se manifestó como vida. Todo lo demás es indiferente y tiene un valor secundario [...]. A través del sufrimiento el hombre es purificado y finalmente santificado, es decir, liberado de la voluntad. En este sentido es la cruz el símbolo de la religión católica. Por eso el sufrimiento tiene una fuerza salví fica.

HN, III, pp. 590-591, 1829

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Si los hombres no fueran tan zafios, su destino general no sería tan triste. En este sentido se puede afirmar que el mundo mismo es ya el juicio final. Si pudiéramos colocar todo el sufrimiento del mundo en un platillo de la balanza y toda la culpa en el otro, el fiel quedaría equilibrado.

MVR, I, § 63

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cuando la miseria de esta tierra nos golpea, nos entretenemos como verdugos de nosotros mismos en presuponer tras ella la imagen del auténtico y espantoso mal, y entonces sentimos la necesidad de correr y lamentarnos. La educación de la razón nos permite reconocer y evitar tal engaño: eso querían seguramente los estoicos 3 .

HN, I, p. 9, 1808-1809

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Qué hermoso sería un mundo en el que la verdad no pudiera ser paradójica, donde la virtud no conllevara sufrimiento alguno y en el que cada belleza fuera aplaudida.

HN, I, p. 323, 1815

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El sufrimiento del mundo animal sólo puede justificarse por el hecho de que la voluntad de vivir, al no haber nada fuera de ella en el mundo fenoménico y al ser una voluntad hambrienta, ha de alimentarse de su propia carne . De ahí la caza, la angustia y el sufrimiento.

MVR, I, § 28

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida jamás es bella; sólo son bellas sus imágenes, transfiguradas en el espejo del arte o la poesía; sobre todo en la juventud, cuando aún no conocemos la vida.

MVR, II, Cap. 30

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Un crimen o un pecado no son más que el signo y la característica de cuán firmemente una voluntad se ha aferrado a la vida, de cómo se ha acomodado en ella. La vida es un sufrimiento terrible que se distribuye azarosamente.

HN, I, p. 160, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Nuestra vida es tan pobre que no hay tesoros en el mundo que puedan hacerla rica.

HN, IV, 2, p. 15, 1854-1855

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La desgracia es el requisito de la compasión, así como la compasión es el manantial del que surge la caridad. Esta consideración se relaciona con la observación de que nada calma tan rápido nuestra ira, incluso si está justificada, como la afirmación «Es un desgraciado». Lo que la lluvia es para el fuego, tal es la compasión para la ira.

FM, § 19

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Las tonadas de la música celestial no han cesado de sonar a lo largo de estos siglos de barbarie: el eco inmediato de lo eterno permanece en nosotros, comprensible para todos nuestros sentidos y más sublime que cualquier vicio y virtud. [Carta a su madre Johanna, 1806]
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Para nuestro carácter moral el sufrimiento es tan necesario como para nuestro cuerpo la presión del aire. Sin ella, el cuerpo explotaría; sin el sufrimiento, nuestro carácter se echaría a perder con deseos y pasiones de todo tipo.

HN, I, p. 93, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Sea lo que sea después de mi muerte –quizá sea nada–, será algo tan natural y evidente como mi existencia orgánica, biológica. Por eso, y a lo sumo, sólo debo temer el momento de la transición.

Spicilegia , p. 402

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La miseria de la vida se muestra muy claramente en el hecho de necesitar entretenimientos 1 , y en este sentido estimamos cada hora que pasa como una ganancia: sin embargo, es por la conservación más larga posible de esa misma vida por la que se realizan todos los esfuerzos.

HN, I, p. 486, 1817

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Allí donde respira un ser vivo, hay otro para devorarlo.

VN, «Anatomía comparada»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Si el sufrimiento no es el auténtico y verdadero fin de la vida, entonces nuestra existencia es lo más estúpido que puede pensarse.

Spicilegia, p. 400

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El mejor consuelo contra el mal es la convicción de su absoluta necesidad.

HN, I, p. 399, 1816

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

La vida no es, ciertamente, un regalo del que gozar, sino una tarea, una carga, un trabajo.

HN, III, p. 585, 1829

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

¿Por qué un pintor ordinario nos representa tan mal un paisaje, a pesar de sus esfuerzos? Porque no lo ve más bello. Y ¿por qué no lo ve más bello? Porque su intelecto no está lo suficientemente separado de su voluntad. El grado de esta separación establece grandes diferencias intelectuales entre los hombres; pues el conocer es tanto más objetivo y exacto cuanto más se ha desligado de la voluntad; de la misma manera, es mejor el fruto que no sabe al suelo en que ha nacido.

VN, 3

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

No hay mayor felicidad que la de tener buena relación consigo mismo y poder prescindir de la sociedad: pues todo mal surge de la sociedad . «Es un insociable», dirán, «Es un hombre de grandes cualidades».

Spicilegia, p. 415

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El hombre prefiere fiarse más de la gracia ajena que de sus propios méritos: tal es el fundamento principal del teísmo.

PP, I, «Fragmentos sobre...»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cabe comparar la conversación entre un espíritu eminente y una cabeza ordinaria a un viaje que uno emprendiera montado sobre un imponente corcel y el otro a pie. Muy pronto ambos se sentirían molestos y a la larga resultaría imposible. En un trayecto corto el jinete puede desmontar para andar con el otro, aunque entonces la impaciencia de su caballo le dará mucho trajín.

MVR, II, Cap. 15

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Los hombres carentes de genio no pueden soportar en absoluto la soledad: la contemplación de la naturaleza, del mundo, no les entretiene. Esto se debe a que siempre y tan sólo tienen su voluntad frente a sus ojos y por eso no ven nada de los objetos sin relación con su voluntad, con su persona.

HN, I, p. 211, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Cuanto más tiene uno en sí mismo, menos precisa de fuera y menos pueden significar los demás para él. De ahí que la excelencia de espíritu empuje a la insociabilidad. [...] Es en la soledad donde cada uno es remitido a sí mismo, donde se muestra lo que tiene en sí mismo [...]. La gente corriente tan sólo piensa en pasar el tiempo; quien posee algún talento, en aprovecharlo .

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Todo el que ofrece algo valioso y genuino ha de librar una encarnizada batalla contra la irreflexión, la torpeza, el gusto atávico, los intereses privados y la envidia.

PP, I, «Fragmentos...»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El conocimiento de un individuo destacado no puede tener vigencia mientras el espíritu de la época no esté maduro para acogerlo.

PP, I, «Esquema de una historia...»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Resulta admirable la estoica indiferencia de las mentes vulgares frente al barullo; ningún ruido les inquieta al pensar, leer o escribir, mientras que tal cosa resulta imposible para una mente excelsa. [...] Desde hace mucho tiempo profeso la opinión de que la cantidad de ruido que cada uno puede soportar sin incomodarse está en relación inversa a su inteligencia y puede considerarse como una medida aproximada de sus facultades.

MVR, II, Cap. 3

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

De igual modo que las antorchas y los fuegos artificiales palidecen y cesan de brillar ante la llegada del sol, el ingenio, el genio e igualmente la belleza quedan eclipsados y oscurecidos por la bondad del corazón 6 .

MVR, II, Cap. 19

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El gran público cree que con los libros sucede como con los huevos: hay que disfrutarlos cuando están aún frescos; de ahí que siempre se busque lo nuevo.

HN, IV, p. 215, 1836

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Existen en la tierra paisajes realmente hermosos; pero con los figurantes que en ellos aparecen todo va mal, de ahí que no haya que prestarles atención.

PP , II, § 381

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer
Entre hombre y hombre se abre siempre, como un ancho abismo, el egoísmo . Si uno salta realmente alguna vez sobre él para ir en auxilio de otro, es como un milagro que cosecha asombro y aplauso. [apuntes Senilia]
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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

A veces hablo con las personas al igual que el niño lo hace con su muñeco: aunque sabe que éste no le entiende, crea a sabiendas el grato autoengaño de que se da la alegría de la conversación.

HN, I, p. 402, 1816

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Pero se requiere de paciencia: ni carne ni pescado; ni soledad ni compañía.

HN, I, p. 112, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Toda superioridad de rango, nacimiento, e incluso la regia, la de la riqueza, etc., es a la verdadera superioridad personal, la del gran genio o el gran corazón, como los reyes del teatro a los reyes reales.

PP, I, «Aforismos»

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

En sus relaciones la gente sólo muestra siempre, como la luna y los lisiados, una de sus caras.

HN, I, p. 82, 1814

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

El ánimo humano tiene abismos, oscuridades y complejidades difíciles de aclarar y descubrir desde fuera.

MVR, I, § 69

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Arthur Schopenhauer
Arthur Schopenhauer

Una gran superioridad intelectual aísla más que cualquier otra cosa y provoca un odio encubierto. Lo contrario es lo que hace tan universalmente queridos a los tontos.

MVR, II, Cap. 19

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