Lista de Poemas

Hay personas muy listas que opinan que, cerrando obstinadamente los ojos ante una cosa, ésta ya no existe en el mundo.
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A veces bastan ya unas gafas mejores para curar a un enamorado; y quien tuviese fuerza de imaginación para imaginarse un rostro, una figura, veinte años más viejos, pasaría tal vez muy tranquilo por la vida.

Los miopes son enamorados

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Resulta mucho más agradable ofender y pedir más tarde perdón que ser ofendido y otorgar perdón. Quien hace lo primero da una muestra de poder y, luego, una muestra de buen carácter. El segundo, si no quiere ser considerado inhumano, se ve forzado a perdonar; esa forzosidad hace que sea escaso el goce de humillar al otro.

Ofender y ser ofendido

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Cuando se hace una promesa, lo que la hace no es la palabra, sino lo inexpreso que se halla tras la palabra. Más aún, las palabras debilitan una promesa, por cuanto quitan y consumen una fuerza que es parte de la fuerza que hace la promesa. Daos, pues, la mano y llevad, al hacerlo, un dedo a la boca; así haréis las más seguras promesas solemnes.

La mejor manera de prometer

No me inquieta lo que él haga y urda contra mí durante el día, pero que por la noche yo aparezca en sus sueños... Eso me horroriza.

Los inexpertos, tan pronto como una sentencia les resulta enseguida evidente por su sencilla verdad, opinan siempre que es antigua y conocida y entonces miran con ojos atravesados a su autor, como si éste hubiera querido robar lo que es bien común de todos, mientras que se alegran con las semiverdades picantes y así se lo dan a entender al autor. Éste sabe apreciar esa señal y fácilmente adivina por ello dónde le han salido bien las cosas y dónde le han salido mal.

Exito de las sentencias

La envidia habitual suele ponerse a cacarear tan pronto como la gallina envidiada ha puesto un huevo: con ello se alivia y se calma. Pero hay una envidia más honda: la que, cuando ocurre lo dicho, se calla como un muerto y desea que sean selladas todas las bocas y se enfurece cada vez más porque no es precisamente eso lo que ocurre. La envidia silenciosa crece en el silencio.

Envidia parlanchina o envidia no parlanchina

Quien se ha negado algo a fondo y durante largo tiempo, cuando vuelva a encontrarse con ello por azar, casi pensará que lo ha descubierto. ¡Y qué felicidad la de los descubridores! Seamos más listos que las serpientes que se tienden demasiado tiempo al mismo sol.

De la felicidad del que renuncia

Dos personas que se cruzan y cuya vanidad es igual de grande conservan luego una mala impresión recíproca, pues cada una de ellas estaba tan ocupada con la impresión que quería producir en la otra que ésta no le causó ninguna impresión; ambas acaban notando que sus esfuerzos estaba equivocados y se echan mutuamente la culpa de ello.

Vanidades que se cruzan

Endurecernos lentamente, lentamente, como una piedra preciosa, y, al final, yacer inmóviles, para alegría de la eternidad.

Cómo debemos petrificarnos

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Identificación y contexto básico

Friedrich Wilhelm Nietzsche nació el 9 de octubre de 1844, en Röcken, Prusia (actual Alemania), y falleció el 25 de agosto de 1900, en Weimar, Alemania. Fue un filósofo, filólogo clásico, crítico cultural, poeta y compositor alemán. Es considerado uno de los pensadores más influyentes y controvertidos de la filosofía occidental.

Infancia y formación

Nietzsche nació en una familia luterana. Su padre, un pastor, falleció cuando él tenía cinco años, lo que lo marcó profundamente. Estudió filología clásica en la Universidad de Bonn y, posteriormente, en la Universidad de Leipzig, donde fue alumno de Friedrich Ritschl. En 1869, con tan solo 24 años, se convirtió en profesor de filología clásica en la Universidad de Basilea, Suiza.

Trayectoria literaria

Aunque conocido principalmente como filósofo, la escritura de Nietzsche posee un carácter literario notable, especialmente en su fase madura. Su obra "El nacimiento de la tragedia" (1872) ya demostraba un estilo vigoroso y apasionado. Con "Así habló Zaratustra" (1883-1885), adoptó un estilo profético y aforístico, que se convirtió en su sello distintivo. Otras obras importantes incluyen "La genealogía de la moral" (1887), "Más allá del bien y del mal" (1886) y "El Anticristo" (1895).

Obra, estilo y características literarias

La obra de Nietzsche se caracteriza por una crítica feroz a la moralidad judeocristiana, la metafísica platónica y los valores burgueses. Conceptos centrales en su filosofía incluyen la "muerte de Dios", la "voluntad de poder", el "eterno retorno" y el "superhombre" (Übermensch). Su estilo es aforístico, poético, provocador y a menudo enigmático, desafiando convenciones e invitando a la reinterpretación constante. Valoraba el arte, la tragedia griega y la cultura dionisíaca como fuerzas vitales.

Contexto cultural e histórico

Nietzsche vivió durante un período de grandes transformaciones en Europa, marcado por el nacionalismo alemán, la industrialización y el avance científico. Fue contemporáneo de pensadores como Schopenhauer, Wagner y Marx. Su obra refleja las tensiones intelectuales y culturales de su tiempo, cuestionando las bases del pensamiento occidental y anticipando muchas de las crisis existenciales y morales del siglo XX.

Vida personal

Nietzsche tuvo una vida marcada por problemas de salud, incluyendo migrañas y trastornos digestivos. Sus relaciones interpersonales fueron complejas, notablemente la amistad con Richard Wagner y la posterior ruptura. Pasó gran parte de su vida adulta viajando y viviendo en condiciones precarias, a menudo en soledad. En 1889, sufrió un colapso mental del que nunca se recuperó, viviendo los últimos años de su vida bajo el cuidado de su madre y hermana.

Reconocimiento y recepción

En vida, Nietzsche tuvo un reconocimiento limitado y a menudo mal comprendido. Su filosofía fue posteriormente apropiada y distorsionada por el nazismo, aunque esta apropiación es ampliamente criticada por estudiosos. Actualmente, es reconocido como uno de los filósofos más importantes y originales, con vasta influencia en diversas áreas del pensamiento contemporáneo.

Influencias y legado

Nietzsche fue influenciado por filósofos como Schopenhauer y Heráclito, y por compositores como Wagner. Su legado es inmenso, influyendo en corrientes filosóficas como el existencialismo, el posestructuralismo y el psicoanálisis. Pensadores como Heidegger, Foucault, Derrida y Deleuze dialogaron extensivamente con sus ideas. Su crítica a la moralidad y su celebración de la vida continúan resonando.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Nietzsche es un campo fértil para interpretaciones diversas y a veces contradictorias. Su crítica a la "muerte de Dios" plantea cuestiones sobre el nihilismo y la necesidad de nuevos valores. El concepto de "superhombre" ha sido interpretado como un ideal de superación individual y colectiva. La "voluntad de poder" es vista como la fuerza motriz fundamental de la vida.

Curiosidades y aspectos menos conocidos

Nietzsche era un pianista y compositor aficionado talentoso. Tenía una admiración profunda por la música de Wagner, que posteriormente se transformó en una crítica vehemente. Se consideraba a sí mismo un "médico" de la cultura, buscando diagnosticar y curar las "enfermedades" de la modernidad. Su escritura a menudo se asemejaba a un diario de pensamientos, con aforismos que eran pequeñas obras de arte filosófico.

Muerte y memoria

Tras el colapso mental en 1889, Nietzsche vivió en un estado de demencia hasta su muerte en 1900. Su hermana, Elisabeth Förster-Nietzsche, asumió la gestión de sus escritos, introduciendo alteraciones e interpretaciones que, según muchos estudiosos, distorsionaron el pensamiento original del filósofo, especialmente en su relación con el nacionalismo y el antisemitismo, temas que Nietzsche explícitamente condenaba en cartas y escritos.