Lista de Poemas

La caridad comienza por nosotros mismos, y la mayoría de las veces acaba donde empieza
La ciencia es el gran antidoto contra el veneno del entusiasmo y de la superstición.
La gran multiplicación de la producción de todos los diversos oficios, derivada de la división del trabajo, da lugar, en una sociedad bien gobernada, a esa riqueza universal que se extiende hasta las clases más bajas del pueblo
La primera obligación del soberano, que es la de proteger la sociedad contra la violencia y de la invasión de otras sociedades independientes, no puede realizarse por otro medio que el de la fuerza militar
Los patronos, al ser menos, pueden asociarse con más facilidad. Y la ley, además, autoriza o al menos no prohíbe sus asociaciones, pero sí prohíbe las de los trabajadores. No tenemos leyes del Parlamento contra las uniones que pretenden rebajar el precio del trabajo; pero hay muchas contra las uniones que aspiran a subirlo, Además, en todos estos conflictos los patronos pueden resistir durante mucho más tiempo
Ninguna sociedad puede prosperar y ser feliz si en ella la mayor parte de los miembros es pobre y desdichado
No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés
No hay arte que un gobierno no aprenda más pronto de otro, que el sacar dinero de los bolsillos de la gente
No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.
Nunca te quejes de lo que en todo momento está en tu poder para liberarte

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