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Sim, as escamas do crepúsculo...

Sim, as escamas do crepúsculo
no fio, último?, de Novembro sobre o rio:
ou o êxtase dos véus de Novembro
fluindo até a noite, e mais além? ...
incrível de ecos
e de fugas e passagens
de não se sabe já
que despedida ou que chamado
Sim, o fluido profundo, sobre ouro,
que nimba o barranco
e inscreve misticamente uma árvore alta,
e irradia, até quando?
umas vagas pétalas de íris...
Sim, sim,
o verde e o celeste, revelados,
que tremem por volta das dez porque partem,
e na meia tarde se desfazem ou se perdem
em sua mesma água fragílima...
Sim, sim, sim
Mas veio a luz, estava só a luz
detrás das persianas da manhã íntima:
veio a criatura eterna, o sentimento das estrelas,
a eucaristia dos mundos, a alma primeira
antes, antes do prisma,
com essa flauta branca, inefavelmente branca, sempre imposta sobre o caos...
Veio a luz, veio a menina essencial,
impossivelmente pura das folhas e de suas próprias asas,
até um esquecimento cheio dela
como do olhar, único, de uma estiagem nunca vista....
(tradução de Idelber Avelar)
:
Sí, las escamas del crepúsculo...
Juan L. Ortiz
Sí, las escamas del crepúsculo
en el filo, último?, de Noviembre sobre el río:
o el éxtasis de los velos de Noviembre
fluyendo hasta la noche, y más allá?...
increíble de ecos
y de fugas y pasajes
de no se sabe ya
qué despedida o qué llamado...
Sí, el fluido profundo, sobre oro,
que nimba la barranca
e inscribe místicamente un árbol alto,
y radia, hasta cuándo?,
unos vagos pétalos de iris...
Sí, sí,
el verde y el celeste, revelados,
que tiemblan hacia las diez porque se van
y en la media tarde se deshacen o se pierden
en su misma agua fragilísima...
Sí, sí, sí...
Pero vino la luz, estaba sólo la luz
detrás de las persianas de la mañana íntima:
vino la criatura eterna, el sentimiento de las estrellas,
la eucaristía de los mundos, el alma primera
antes, antes del prisma,
con esa flauta blanca, inefablemente blanca, siempre impuesta
sobre el caos…
Vino la luz, vino la niña esencial,
imposiblemente pura de las hojas y de sus propias alas,
hasta un olvido lleno de ella
como de la mirada, única, de un estío nunca visto…
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Fui ao rio...

Fui ao rio e o sentia
próximo de mim, diante de mim.
Os ramos tinham vozes
que não chegavam a mim.
A corrente dizia
coisas que eu não entendia.
Quase me angustiava.
Queria compreendê-lo,
sentir o que nele o céu pálido e vago dizia
com suas primeiras sílabas alargadas,
mas não conseguia.
Retornava.
– Era eu o que retornava? –
na angústia vaga
de sentir-me só entre as coisas, últimas e secretas.
De repente senti o rio em mim,
corria em mim
com suas margens trêmulas de sinais,
com seus fundos reflexos apenas estrelados.
Corria em mim o rio com suas ramagens.
Eu era um rio ao anoitecer
e suspiravam em mim as árvores
e se apagavam em mim as veredas e o capim.
Me atravessava um rio, me atravessava um rio!
(tradução de Ricardo Domeneck)
:
Fui al río...
Juan L. Ortiz
Fui al río, y lo sentía
cerca de mí, enfrente de mí.
Las ramas tenían voces
que no llegaban hasta mí.
La corriente decía
cosas que no entendía.
Me angustiaba casi.
Quería comprenderlo,
sentir qué decía el cielo vago y pálido en él
con sus primeras sílabas alargadas,
pero no podía.
Regresaba
—¿Era yo el que regresaba?—
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
De pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
Corría el río en mí con sus ramajes.
Era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
Me atravesaba un río, me atravesaba un río!
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