Escritas

Lista de Poemas

Hengist Cyning

Epitafio del Rey

Bajo la piedra yace el cuerpo de Hengist
que fundó en estas islas el primer reino
de la estirpe de Odín
y sació el hambre de las águilas.


Habla el Rey

No sé qué runas habrá marcado el hierro en la piedra
pero mis palabras son éstas:
Bajo los cielos yo fui Hengist el mercenario.
Vendí mi fuerza y mi coraje a los reyes
de las regiones del ocaso que lindan
con el mar que se llama
El Guerrero Armado de Lanza,
pero la fuerza y el coraje no sufren
que las vendan los hombres
y así, después de haber acuchillado en el Norte
a los enemigos del rey britano,
le quité la luz y la vida.
Me place el reino que gané con la espada;
hay ríos para el remo y para la red
y largos veranos
y tierra para el arado y para la hacienda
y britanos para trabajarla
y ciudades de piedra que entregaremos
a la desolación,
porque las habitan los muertos.
Yo sé que a mis espaldas
me tildan de traidor los britanos,
pero yo he sido fiel a mi valentía
y no he confiado mi destino a los otros
y ningún hombre se animó a traicionarme.



"El Otro, el Mismo" (1964)


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", págs. 212 e 213 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 1 252

La tarde

Las tardes que serán y las que han sido
son una sola, inconcebiblemente.
Son un claro cristal, solo y doliente,
inaccesible al tiempo y al olvido.
Son los espejos de esa tarde eterna
que en un cielo secreto se atesora.
En aquel cielo están el pez, la aurora,
la balanza, la espada y la cisterna.
Uno y cada arquetipo. Así Plotino
nos enseña en sus libros, que son nueve;
bien puede ser que nuestra vida breve
sea un reflejo fugaz de lo divino.
La tarde elemental ronda la casa.
La de ayer, la de hoy, la que no pasa.



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 594 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 8 012

Posesión del ayer

Sé que he perdido tantas cosas que no podria contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Ilión fue, pero Ilión perdura en el hexámetro que la plańe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las muejeres que nos dejaron, ya no sujeto a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos.



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 611 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 10 834

La larga busca

Anterior al tiempo o fuera del tiempo (ambas locuciones son vanas) o en un lugar que no es del espacio, hay un animal invisible, y acaso diáfano, que los hombres buscamos y que nos busca.Sabemos que no puede medirse. Sabemos que no puede contarse, porque las formas que lo suman son infinitas.
Hay quienes lo han buscado en un pájaro, que está hecho de pájaros; hay quienes lo han buscado en una palabra o en las letras de esa palabra; hay quienes lo han buscado, y lo buscan, en un libro anterior al árabe en que fue escrito, y aún a todas las cosas; hay quien lo busca en la sentencia Soy El Que Soy.
Como las formas universales de la escolástica o los arquetipos de Whitehead, suele descender fugazmente. Dicen que habita los espejos, y que quien se mira Lo mira. Hay quienes lo ven o entrevén en la hermosa memoria de una batalla o en cada paraíso perdido.
Se conjetura que su sangre late en tu sangre, que todos los seres lo engendran y fueron engendrados por él y que basta invertir una clepsidra para medir su eternidad.
Acecha en los crepúsculos de Turner, en la mirada de una mujer, en la antigua cadencia del hexámetro, en la ignorante aurora, en la luna del horizonte o de la metáfora.
Nos elude de segundo en segundo. La sentencia del romano se gasta, las noches roen el mármol.


"Los conjurados" (1985)


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 621 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 1 159

Alguien sueña

"¿Qué habrá soñado el Tiempo hasta ahora, que es, como todos los ahoras, el ápice?
Ha soñado cosas atroces.
Ha soñado la certidumbre, que enciende cruzadas y hogueras.
Ha soñado la aniquilación de Cartago por el incendio y por la sal.
Ha soñado la espada, cuyo mejor lugar es el verso.
Ha soñado la palabra, ese obstinado y rígido símbolo.
Ha soñado la dicha que tuvimos o que ahora soñamos haber tenido.
Ha soñado la ética y las metáforas del más extraño de los hombres, el que murió una tarde en una cruz.
Ha soñado que en las batallas los tártaros cantaban.
Ha soñado la música, que puede prescindir del espacio.
Ha soñado el arte de la palabra, aún más misterioso que el de la música, porque incluye la música.
Ha soñado el libro, ese espejo que siempre nos revela otra cara.
Ha soñado las caras de tus muertos, que ahora son empañadas fotografías.

Ha soñado a Walt Whitman, que decidió ser todos los hombres, como la divinidad de Spinoza.
Ha soñado a los griegos, que descubrieron el diálogo y la duda.
Ha soñado la luna y los tres hombres que caminaron por la luna.
Ha soñado la enumeración que los tratadistas llaman caótica y que, de hecho, es cósmica, ya que todas las cosas están unidas por vínculos secretos.
Ha soñado que la flor del higo es secreta.
Ha soñado una cuarta dimensión y la fauna singular que la habita.
Ha soñado los números transfinitos, a los que no se llega contando.
Ha soñado a Yorik, que vive para siempre en unas palabras del ilusorio Hamlet.
Ha soñado el Plata y el Ródano, que son nombres del agua.
Ha soñado a Blake, que soñó a unas muchachas de suave plata o de furioso oro.
Ha soñado el calidoscopio, grato a los ocios del enfermo y del niño.
Ha soñado la máscara de hierro.
Ha soñado las formas universales.
Ha soñado que a lo largo de los veranos, o en un cielo anterior a los veranos, hay una sola rosa.
Ha soñado la brújula y el cristal, el cáncer y la rosa, las campanadas del insomnio y el ajedrez.
Ha soñado la muerte de Julieta y la muerte de Indira.
Ha soñado el espejo en el que Francisco López Merino y su imagen se vieron por última vez.
Ha soñado el cero y la nada.
Ha soñado al primero que en el trueno oyó el nombre de Thor.
Ha soñado los reyes de la baraja.
Ha soñado los signos que trazará el escriba sentado.
Ha soñado el fin y el principio del fragmento de Finsburh.
Ha soñado el ancla profunda.
Ha soñado el mar y la lágrima.
Ha soñado una esfera de marfil, que guarda otras esferas. Ha soñado el desierto.
Ha soñado el alba que acecha.
Ha soñado a Alguien que lo sueña."




Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", págs. 600 e 601 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 5 811

Él

Los ojos de tu carne ven el brillo
Del insufrible sol, tu carne toca
Polvo disperso o apretada roca;
El es la luz, lo negro y lo amarillo.
Es y los ve. Desde incesantes ojos
Te mira y es los ojos que un reflejo
Indagan y los ojos del espejo,
Las negras hidras y los tigres rojos.
No le basta crear. Es cada una
De las criaturas de Su extraño mundo:
Las porfiadas raíces del profundo
Cedro y las mutaciones de la luna.
Me llamaban Caín. Por mí el eterno
Sabe el sabor del fuego del infierno.


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 207 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 2 939

El mar

El mar. El joven mar. El mar de Ulises
y el de aquel otro Ulises que la gente
del islam apodó famosamente
Es-Sindibad del Mar. El mar de grises
olas de Erico el Rojo, alto en su proa,
y el de aquel caballero que escribía
a la vez la epopeya y la elegía
de su patria, en la ciénaga de Goa.
El mar de Trafalgar. El que Inglaterra
cantó a lo largo de su larga historia,
el arduo mar que ensangrentó de gloria
en el diario ejercicio de la guerra.
El incesante mar que en la serena
mañana surca la infinita arena.


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 364| Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 2 365

Abramowicz

Esta noche, no lejos de la cumbre de la colina de Saint Pierre, una valerosa y venturosa música griega nos acaba de revelar que la muerte es más inverosímil que la vida y que, por consiguiente, el alma perdura cuando su cuerpo es caos. Esto quiere decir que María Kodama, Isabelle Monet y yo no somos tres, como ilusoriamente creíamos.

Somos cuatro, ya que tú también estás con nosotros, Maurice. Con vino rojo hemos brindado a tu salud. No hacía falta tu voz, no hacía falta el roce de tu mano ni tu memoria. Estabas ahí, silencioso y sin duda sonriente, al percibir que nos asombraba y maravillaba ese hecho tan notorio de que nadie puede morir. Estabas ahí, a nuestro lado, y contigo las muchedumbres de quienes duermen con sus padres, según se lee en las páginas de tu Biblia. Contigo estaban las muchedumbres de las sombras que bebieron en la fosa ante Ulises y también Ulises y también todos los que fueron o imaginaron los que fueron. Todos estaban ahí, y también mis padres y también Heráclito y Yorick. Cómo puede morir una mujer o un hombre o un niño, que han sido tantas primaveras y tantas hojas, tantos libros y tantos pájaros y tantas mañanas y noches.

Esta noche puedo llorar como un hombre, puedo sentir que por mis mejillas las lágrimas resbalan, porque sé que en la tierra no hay una sola cosa que sea mortal y que no proyecte su sombra. Esta noche me has dicho sin palabras, Abramowicz, que debemos entrar en la muerte como quien entra en una fiesta.



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 596 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 1 332

Alguien soñara

¿Qué soñará el indescifrable futuro? Soñará que Alonso Quijano puede ser don Quijote sin dejar su aldea y sus libros. Soñará que una víspera de Ulises puede ser más pródiga que el poema que narra sus trabajos. Soñará generaciones humanas que no reconocerán el nombre de Ulises. Soñará sueños más precisos que la vigilia de hoy. Soñará que podremos hacer milagros y que no los haremos, porque será más real imaginarlos. Soñará mundos tan intensos que la voz de una sola de sus aves podría matarte. Soñará que el olvido y la memoria pueden ser actos voluntarios, no agresiones o dádivas del azar. Soñará que veremos con todo el cuerpo, como quería Milton desde la sombra de esos tiernos orbes, los ojos. Soñará un mundo sin la máquina y sin esa doliente máquina, el cuerpo. La vida no es un sueño pero puede llegar a ser un sueño, escribe Novalis.



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 602 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
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Odisea, libro vigésimo tercero

Ya la espada de hierro ha ejecutado
la debida labor de la venganza;
ya los ásperos dardos y la lanza
la sangre del perverso han prodigado.

A despecho de un dios y de sus mares
a su reino y su reina ha vuelto Ulises,
a despecho de un dios y de los grises
vientos y del estrépito de Ares.

Ya en el amor del compartido lecho
duerme la clara reina sobre el pecho
de su rey pero ¿dónde está aquel hombre

que en los días y noches del destierro
erraba por el mundo como un perro
y decía que Nadie era su nombre?



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 206 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
👁️ 3 197

Comentários (2)

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mikuus
mikuus
2023-09-12

increible :)

mikuus
mikuus
2023-09-12

imvecil va con b larga . señor :)