Lista de Poemas
Ámbito De La Angustia
Participo de la gran alegría que hace cantar con el vino,
luego me hieren los lamentos como a un árbol la tempestad nocturna.
Se pierden conmigo en la sombra
como se pierde la noche en el bálsamo misterioso de la muerte.
Busco mi voz abandonada sobre los mares, en el aire de las islas,
en las comarcas donde habitan los desterrados y los místicos,
y vago bajo la lluvia de los bosques en la soledad.
Como el árbol al borde del abismo, me salva la inquietud perenne,
y me acerca a Dios que vigila tras las músicas terrestres.
Alguien puede llamar a la puerta de alguna vivienda en la noche,
mas solamente aparecerá el rostro del silencio
en medio de la pesadumbre.
No hemos meditado aun para amar y ser serenos.
Oh, si tendiéramos la tristeza como niebla delgada,
serenamente, sobre estos vastos dominios desolados.
Amanecer
a la orilla del pantano, de la fiebre, del junco,
más allá, entre las colinas de viento oscuro,
donde la luz se levanta con desgarradas banderas,
como resplandor lejano de una montaña de cuarzo.
He aquí la sombra en torno a mi existencia, el búho,
el río que arrastra oro, la serpiente de coral,
el esqueleto del explorador, el fango de mis pies.
La noche ha quemado el maíz, ha apagado los metales,
ha dado reposo a la adormidera, ha refrescado la sangre,
ha libertado los reflejos azules de la selva, de la hoja.
Una resonancia, una resonancia oscura es mi corazón:
eco en el abismo, piedra que rueda por el monte,
brillo en la puerta de la cueva, fosforescencia del hueso.
En la infancia, al pie del arco iris o del relámpago,
junto al cabrito que saltaba en torno a la madre,
jugaba con un pequeño tigre de cálida voz ronca,
de suave pelambre estrellada, como un signo del zodíaco,
de rabia lenta y tensa, como el despertar de la furia.
Ahora siento en el aire límpido del bambú y el helecho,
surgir las formas de las doncellas, bajo la fronda,
en la selva de árboles aromáticos, coronadas de orquídeas
descendiendo al río, a la cascada de transparente curva,
que resuena en sus diamantes como una leyenda.
Formas de la gracia, sus perfiles abandonan sus melenas
a la brisa; formas de la vida y de la muerte,
sus senos tiemblan en las penumbras de los juncos;
formas del oscuro delirio, sus muslos se suavizan
como una fruta partida; formas del tiempo humano,
sus pies hacen temblar las flores silvestres.
Como el venado tras de su compañera en la colina,
persigo a una joven diosa desnuda, bajo el sol.
Viene el olor agrio de los árboles destrozados
por la ira de la noche; viene el olor de la sangre,
del animal devorado, el olor de los minerales,
el olor del río entre las raíces y las flexibles lianas.
El día derrama su transparente maravilla, como un vuelo,
como el color innumerable, como la crisálida
de herméticos destellos, como el insecto plateado,
como el hechizo en las formas relucientes,
como el vuelo de mariposas que salen de una gruta incendiada
y comienzan a temblar en el ardiente cristal.
Acerco mis labios al claro manantial de íntima música,
junto a la sardina y a la piedra limpia y pulida como una joya;
mientras la nube pasa y el ave sale de su nido,
y la serpiente muestra su lengua maldita, y se enrosca,
y espera o avanza por la espalda sudorosa del día.
Me hundo en las palpitaciones reverberantes, en las ondas,
en el temblor divino, donde se abre la rosa de montaña,
en los brillos fugaces, en la imagen insondable de Dios,
que ha creado los cielos y la tierra, con esta geografía de
fuego,
y ha dado a mi corazón la forma del día y de la noche,
mientras oigo correr los animales, persiguiéndose, amándose,
devorándose, ensangrentando las yerbas, las flores y las peñas.
Soy el día, y el viento levanta sus ramajes en mi alma.
En El Fondo Forestal Del Día
en la penumbra,
el paso elástico del gato hacia la mariposa,
la mano que resbala por la espalda tibia del caballo,
el olor sideral de la flor del café,
el sabor azul de la vainilla,
me detienen en el fondo del día.
Hay un resplandor cóncavo de helechos,
una resonancia de insectos,
una presencia cambiante del agua en los rincones pétreos.
Reconozco aquí mi edad hecha de sonidos silvestres,
de lumbre de orquídea,
de cálido espacio forestal,
donde el pájaro carpintero hace sonar el tiempo.
Aquí el atardecer inventa una roja pedrería,
una constelación de luciérnagas,
una caída de hojas lúcidas hacia los sentidos,
hacia el fondo del día,
donde se encantan mis huesos agrestes.
Bosque De Música
bosque dormido en el tiempo,
rendido a la nostalgia de los lagos del cielo.
¿cómo olvidar que soy oculta melodía
y tu adusta penumbra voz de los misterios?
He interrogado los aires que besan la sombra,
he oído en el silencio tristes fuentes perdidas,
y todo eleva mis sueños a músicas celestes.
Voy con las primaveras que te visitan de noche,
que dan vida a las flores en tus sombras azules
y me revelan el vago sufrir de tus secretos.
Tu sopor de luciérnagas es lenta astronomía
que gira en mi susurro de follaje en el viento
y alas da a los suspiros de las almas que escondes.
¿Murió aquí el cazador, al pie de las orquídeas,
el cazador nostálgico por tu magia embriagado?
Oh, bosque: tú que sabes vivir de soledades
¿adonde va en la noche el hondo suspirar?
Comentarios (0)
NoComments
Biografía corta de Vicente Gerbasi / Venezolanos que hacen Historia
#Venezolanos de Rafael Arráiz Lucca / Serie II «Vicente Gerbasi»
Vicente Gerbasi - Elevación del ser
Vicente Gerbasi - Bosque de música
Vicente Gerbasi - Hay muchas maneras de estar muerto
Vicente Gerbasi
3 poemas de Vicente Gerbasi #LibreríaRadio #Podcast
Vicente Gerbasi - Mi tierra
ÚLTIMAS PALABRAS CON FRANCISCO JAVIER PÉREZ: MI PADRE EL INMIGRANTE / VICENTE GERBASI CAPÍTULO 3.
EN EL FONDO FORESTAL DEL DÍA - Un poema recitado de Vicente Gerbasi
Canto a la naturaleza de la noche. Vicente Gerbasi
Vicente Gerbasi - En el fondo forestal del día
Vicente Gerbasi - Aquí he llegado
Vicente Gerbasi
ÚLTIMAS PALABRAS CON FRANCISCO JAVIER PÉREZ: MI PADRE EL INMIGRANTE / VICENTE GERBASI CAPÍTULO 1.
"Rememorando la batalla de Carabobo", poema de Vicente Gerbasi por Katherine Castrillo
Introducción a la poesía de Vicente Gerbasi. Parte I
ÚLTIMAS PALABRAS CON FRANCISCO JAVIER PÉREZ: MI PADRE EL INMIGRANTE / VICENTE GERBASI CAPÍTULO 2.
Vicente Gerbasi - Canto III
Vicente Gerbasi - Documento de los sentidos
Autores de Laberinto. Vicente Gerbasi.
Introducción a la poesía de Vicente Gerbasi. Parte IV
"En el bosque" - Vicente Gerbasi
LETRAS VENEZOLANAS: Jerusalén - Vicente Gerbasi
Poesía de Vicente Gerbasi. Capitulo XII Mi Padre El Emigrante. Soraya Tovar Villarreal
Mi padre, el inmigrante
Puerto de Libros #134: Sheila Blanco, Vicente Gerbasi y Juan Pintó #LibreríaRadio #Podcast
BOSQUE DE MUSICA - VICENTE GERBASI #VicenteGerbasi #Poema #Venezuela
Verano, poema de Vicente Gerbasi, voz fundadora de la poesía venezolana del siglo XX
Mi Padre el Inmigrante (canto XVI), poema de Vicente Gerbasi. 2 de agosto de 2020
Nostalgia nocturna. Vicente Gerbasi
Introducción a la poesía de Vicente Gerbasi. Parte II
En la madrugada llueve: Vicente Gerbasi - Balbino Blanco.
0287 (20-12-28) AQUÍ HE LLEGADO - Vicente Gerbasi
Introducción a la poesía de Vicente Gerbasi. Parte III
Análisis del poema "Mi Padre el Inmigrante"- Vicente Gerbasi
Día Internacional del Libro 2021 #FCU. LECTURA A VOCES -"Mi padre, el inmigrante" de Vicente Gerbasi
Vicente Gerbasi y familia, Caracas 1952
Análisis del poema "Mi padre el inmigrante" ppor Vicente Gerbasi
Vicente Gerbasi en Copenhague 1966
BUENOS DÍAS CON .- Vicente Gerbasi
Ana Lee. Letra y Sentido. Leemos a Vicente Gerbasi. Enlace en la descripción
Vicente Gerbasi
Vicente Gerbasi ,1 poema
Esther Amaro lee a Vicente Gerbasi
Recito 'Bosque de música', tributo a Vicente Gerbasi
Habitante de los sueños Vicente Gerbasi
Vicente Gerbasi: Amanecer [Poema]
Relatos de Poemas y Poesías: Las Obras de Vicente Gerbasi
Omaggio a Vibonati e al poeta Vicente Gerbasi