Un día, un ladrón desvalijó una casa. El dueño recogió los pocos objetos que le habían quedado, persiguió al ladrón e intentó entrar en su casa. Al ladrón, estupefacto, dio esta explicación: «¿No hemos intercambiado nuestras casas?». Humor e Ironia Comentarios (0) ShareOn Compartir Facebook WhatsApp X Iniciar sesión para publicar un comentario.