Lista de Poemas
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Thomas Fuller
Es una locura para las
Es una locura para las ovejas hablar de paz con un lobo.
376
Dante Alighieri
¿Quién es más perverso sino
¿Quién es más perverso sino a quien el divino juicio contrista?
168
George Bernard Shaw
Los reyes no nacen: son
Los reyes no nacen: son creados por la alucinación universal.
361
John Lennon
El trabajo es vida, y
El trabajo es vida, y sin ella no hay nada más que miedo e inseguridad
46
Pablo Neruda
Pido Silencio
Ahora me dejen tranquilo.
Ahora se acostumbren sin mí.
Yo voy a cerrar los ojos.
Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raíces preferidas.
Una es el amor sin fin.
Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.
Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.
En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.
La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.
Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.
Ahora si quieren se vayan.
He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.
Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.
Sucede que soy y que sigo.
No será, pues, sino que adentro
de mi crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.
Se trata de que tanto he vivido que
quiero vivir otro tanto.
Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.
Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.
Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.
Ahora se acostumbren sin mí.
Yo voy a cerrar los ojos.
Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raíces preferidas.
Una es el amor sin fin.
Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.
Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.
En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.
La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.
Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.
Ahora si quieren se vayan.
He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.
Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.
Sucede que soy y que sigo.
No será, pues, sino que adentro
de mi crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.
Se trata de que tanto he vivido que
quiero vivir otro tanto.
Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.
Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.
Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.
854
Carlos Menem
Los pueblos que olvidan su
Los pueblos que olvidan su historia, repiten la historia. Como nos olvidamos de los acontecimientos de 1955, estuvimos repitiendo esa misma historia al poco tiempo, tumbando al gobierno del Dr. Alfonsín... eh, Frondizi. Son radicales los dos.
140
Honoré de Balzac
A veces hablamos mucho y
A veces hablamos mucho y decimos poco. Para expresar más, conviene pensar más.
167
Peter Ustinov
La infancia es una época
La infancia es una época maravillosa, en la que a los hermanos se les regala sarampión de presente de cumpleaños.
84
Thomas Fuller
Un libro que se cierra
Un libro que se cierra no es más que un bloque.
334
Ayn Rand
Juro por mi vida y
Juro por mi vida y por mi amor por ella, que nunca viviré para otro hombre, ni pediré a otro hombre que viva para mí
73
George Bernard Shaw
Los que son capaces, crean;
Los que son capaces, crean; los que no son capaces, enseñan.
337
John Lennon
El tiempo que disfrutas perdiendolo
El tiempo que disfrutas perdiendolo no es tiempo perdido
35
Carlos Menem
... la transformación del sistema
... la transformación del sistema educativo que ya está en marcha. Se eliminarán totalmente las escuelas prima— precarias.
90
Enrique Jardiel Poncela
La Historia y la Filosofía
La Historia y la Filosofía se diferencian en que la Historia cuenta cosas que no conoce nadie con palabras que sabe todo el mundo, en tanto que la Filosofía cuenta cosas que sabe todo el mundo con palabras que no conoce nadie
102
Honoré de Balzac
A todos los grandes hombres
A todos los grandes hombres les gusta dejarse tiranizar por un débil.
280
Peter Ustinov
La gente anciana es peligrosa,
La gente anciana es peligrosa, puesto que no le tiene temor al futuro.
68
Thomas Fuller
Los abogados, como el pan,
Los abogados, como el pan, son mejores cuando jóvenes y nuevos; y los médicos, como el vino, cuando viejos.
400
Dante Alighieri
No menos que saber, dudar
No menos que saber, dudar me gusta más
172
John Lennon
El sueño ha terminado
El sueño ha terminado
56
George Bernard Shaw
Los poetas hablan consigo mismo
Los poetas hablan consigo mismo y el mundo los oye por casualidad.
320
Carlos Menem
Pende sobre nuestras cabezas la
Pende sobre nuestras cabezas la espada de Penélope.
95
Pablo Neruda
Oda A La Sal
Esta sal
del salero
yo la vi en los salares.
Sé que
no
van a creerme,
pero
canta,
canta la sal, la piel
de los salares,
canta
con una boca ahogada
por la tierra.
Me estremecí en aquellas
soledades
cuando escuché
la voz
de
la sal
en el desierto.
Cerca de Antofagasta
toda
la pampa salitrosa
suena:
es una voz
quebrada,
un lastimero
canto.
Luego en sus cavidades
la sal gema, montaña
de una luz enterrada,
catedral transparente,
cristal del mar, olvido
de las olas.
Y luego en cada mesa
de ese mundo,
sal,
tu substancia
ágil
espolvoreando
la luz vital
sobre
los alimentos.
Preservadora
de las antiguas
bodegas del navío,
descubridora
fuiste
en el océano,
materia
adelantada
en los desconocidos, entreabiertos
senderos de la espuma.
Polvo del mar, la lengua
de ti recibe un beso
de la noche marina:
el gusto funde en cada
sazonado manjar tu oceanía
y así la mínima,
la minúscula
ola del salero
nos enseña
no sólo su doméstica blancura,
sino el sabor central del infinito.
del salero
yo la vi en los salares.
Sé que
no
van a creerme,
pero
canta,
canta la sal, la piel
de los salares,
canta
con una boca ahogada
por la tierra.
Me estremecí en aquellas
soledades
cuando escuché
la voz
de
la sal
en el desierto.
Cerca de Antofagasta
toda
la pampa salitrosa
suena:
es una voz
quebrada,
un lastimero
canto.
Luego en sus cavidades
la sal gema, montaña
de una luz enterrada,
catedral transparente,
cristal del mar, olvido
de las olas.
Y luego en cada mesa
de ese mundo,
sal,
tu substancia
ágil
espolvoreando
la luz vital
sobre
los alimentos.
Preservadora
de las antiguas
bodegas del navío,
descubridora
fuiste
en el océano,
materia
adelantada
en los desconocidos, entreabiertos
senderos de la espuma.
Polvo del mar, la lengua
de ti recibe un beso
de la noche marina:
el gusto funde en cada
sazonado manjar tu oceanía
y así la mínima,
la minúscula
ola del salero
nos enseña
no sólo su doméstica blancura,
sino el sabor central del infinito.
859
Ho Chi Minh
Podrás perder mil batallas pero
Podrás perder mil batallas pero solamente al perder la risa habrás conocido la auténtica derrota
140
Peter Ustinov
Humor es simplemente un arte
Humor es simplemente un arte extraño, como para ser serio.
70
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