Lista de Poemas
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Thomas Fuller
Una determinación invencible puede lograr
Una determinación invencible puede lograr casi cualquier cosa y en esto radica la gran distinción entre los grandes hombres y los comunes.
402
Ayn Rand
Amor es nuestra respuesta a
Amor es nuestra respuesta a nuestros más altos valores
59
John Lennon
Éramos cuatro muchachos, que, eh...
Éramos cuatro muchachos, que, eh... Conocí a Paul, le dije:
55
George Bernard Shaw
No hay amor más sincero
No hay amor más sincero que el que sentimos hacia la comida.
382
Carlos Menem
En estos momentos de turbulencia,
En estos momentos de turbulencia, les voy a dar dos consejos. Como lo hacía Julio César, ese emperador romano. Con el miedo de los tripulantes, los juntaba y les decía 'no temáis, vais con César y su estrella'. Y yo les digo a todos los argentinos: 'no teman, ¡van con Carlos Menem y su estrella!'.
450
Enrique Jardiel Poncela
La medicina es el arte
La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas
105
Honoré de Balzac
¡Cuantas tonterías humanas se encierran
¡Cuantas tonterías humanas se encierran en ese recipiente que lleva como rótulo: libertad!
132
Peter Ustinov
La religión dice
La religión dice
75
Dante Alighieri
No se alcanza la fama
No se alcanza la fama reclinado en blanda pluma, ni al abrigo de colchas; y el que sin gloria consume su vida, deja en pos de sí el mismo vestigio que el humo en el aire o la espuma en el agua
209
Thomas Fuller
Una mentira no tiene piernas,
Una mentira no tiene piernas, pero un escándalo tiene alas.
376
John Lennon
En mi vida solo he
En mi vida solo he tenido dos amigos, Yoko y Paul
34
George Bernard Shaw
Mi reputación aumenta con cada
Mi reputación aumenta con cada fracaso
338
Pablo Neruda
Y Cuánto Vive?
Cuánto vive el hombre, por fin?
Vive mil días o uno solo?
Una semana o varios siglos?
Por cuánto tiempo muere el hombre?
Qué quiere decir «Para Siempre»?
Preocupado por este asunto
me dediqué a aclarar las cosas.
Busqué a los sabios sacerdotes,
los esperé después del rito,
los aceché cuando salían
a visitar a Dios y al diablo.
Se aburrieron con mis preguntas.
Ellos tampoco sabían mucho,
eran sólo administradores.
Los médicos me recibieron,
entre una consulta y otra,
con un bisturí en cada mano,
saturados de aureomicina,
más ocupados cada dia.
Según supe por lo que hablaban
el problema era como sigue:
nunca murió tanto microbio,
toneladas de ellos caían,
pero los pocos que quedaron
se manifestaban perversos.
Me dejaron tan asustado
que busqé a los enterradores.
Me fui a los ríos donde queman
grandes cadáveres pintados,
pequeños muertos huesudos,
emperadores recubiertos
por escamas aterradoras,
mujeres aplastadas de pronto
por una ráfaga de cólera.
Eran riberas de difuntos
y especialistas cenicientos.
Cuando llegó mi oportunidad
les largué unas cuantas preguntas,
ellos me ofrecieren quemarme:
era todo lo que sabían.
En mi país los enterradores
me contestaron, entre copas:
«Búscate una moza robusta,
y déjate de tonterías».
Nunca vi gentes tan alegres.
Cantaban levantando el vino
por la salud y por la muerte.
Eran grandes fornicadores.
Regresé a mi casa más viejo
después de recorrer el mundo.
No le pregunto a nadie nada.
Pero sé cada día menos.
Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.
Vive mil días o uno solo?
Una semana o varios siglos?
Por cuánto tiempo muere el hombre?
Qué quiere decir «Para Siempre»?
Preocupado por este asunto
me dediqué a aclarar las cosas.
Busqué a los sabios sacerdotes,
los esperé después del rito,
los aceché cuando salían
a visitar a Dios y al diablo.
Se aburrieron con mis preguntas.
Ellos tampoco sabían mucho,
eran sólo administradores.
Los médicos me recibieron,
entre una consulta y otra,
con un bisturí en cada mano,
saturados de aureomicina,
más ocupados cada dia.
Según supe por lo que hablaban
el problema era como sigue:
nunca murió tanto microbio,
toneladas de ellos caían,
pero los pocos que quedaron
se manifestaban perversos.
Me dejaron tan asustado
que busqé a los enterradores.
Me fui a los ríos donde queman
grandes cadáveres pintados,
pequeños muertos huesudos,
emperadores recubiertos
por escamas aterradoras,
mujeres aplastadas de pronto
por una ráfaga de cólera.
Eran riberas de difuntos
y especialistas cenicientos.
Cuando llegó mi oportunidad
les largué unas cuantas preguntas,
ellos me ofrecieren quemarme:
era todo lo que sabían.
En mi país los enterradores
me contestaron, entre copas:
«Búscate una moza robusta,
y déjate de tonterías».
Nunca vi gentes tan alegres.
Cantaban levantando el vino
por la salud y por la muerte.
Eran grandes fornicadores.
Regresé a mi casa más viejo
después de recorrer el mundo.
No le pregunto a nadie nada.
Pero sé cada día menos.
Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.
615
Carlos Menem
Ganamos por demolición
Ganamos por demolición
185
Peter Ustinov
La mayoría de las personas
La mayoría de las personas le temen a la muerte porque aún no han hecho nada en su vida
117
Honoré de Balzac
Ceder a un vicio cuesta
Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.
150
Thomas Fuller
Si eres maestro, sé a
Si eres maestro, sé a veces ciego; si eres un servidor, sé a veces sordo.
356
Ayn Rand
La maldad del mundo se
La maldad del mundo se hace posible sólo por la sanción que tú le das
88
George Bernard Shaw
Mi educación fue muy buena
Mi educación fue muy buena hasta que el colegio me la interrumpió.
373
John Lennon
En caso de duda, a
En caso de duda, a la mierda.
45
Enrique Jardiel Poncela
La juventud es un defecto
La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo
85
Carlos Menem
Votaré por la estatización de
Votaré por la estatización de YPF
82
Peter Ustinov
La juventud es algo maravilloso,
La juventud es algo maravilloso, lástima que se desperdicie en los hijos.
89
Honoré de Balzac
Al lado de la necesidad
Al lado de la necesidad de definir se encuentra el peligro de embrollarse.
130
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