Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Hay ladrones a los que no se castiga, pero nos roban lo más preciado: el tiempo.
Un solo don: conocer a las personas por instinto.
Siempre aconsejo a la gente que nunca dé consejos.
Yo siempre traspaso los buenos consejos que me dan. Es para lo único que sirven.
Callan: es alabanza suficiente.
No hagas a los demás lo que deseas para ti: los demás pueden tener gustos diferentes.
El que pide con timidez, invita a negar.
El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás.
Se puede ser más listo que otro; pero no más listo que todos los demás.
Hay dos maneras de llegar lejos: por la capacidad de uno o por la estupidez de los otros.
Siempre me he inclinado a pensar bien de todo el mundo; evita muchos problemas.
Procura ser como los aduladores te pintan.
La causa más frecuente de la timidez es una opinión excesiva de nuestra propia importancia.
Si podemos hacer a alguien más alegre y feliz, deberíamos hacerlo en cualquier caso.
Nadie puede ver y comprender en otros lo que él mismo no ha vivido.
Los juicios que hacemos sobre los demás dicen lo que somos nosotros mismos.
Escuchad el consejo del que mucho sabe; pero, sobre todo, escuchad el consejo de quien mucho os ama.
El que se fía de cualquiera demuestra poca discreción y sensatez; el que de nadie se fía demuestra tener todavía menos.
La más ridícula de todas las pretensiones es la de querer agradar a todos.
Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos.
Las verdaderas alabanzas no son las que se nos ofrecen, sino las que arrancamos.
Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma.
Era una de esas sonrisas dotadas de la facultad de tranquilizar que se encuentran, con suerte, cuatro o cinco veces en la vida.
Todos los hombres que conozco son superiores a mí en algún sentido. En ese sentido, aprendo de ellos.
Nos batimos más por nuestros intereses que por nuestros derechos.
Es más fácil engañar que desengañar.
En las cosas que son puramente sociales podemos ser tan diferentes y separados como los dedos, pero hemos de ser uno solo como la mano en todas las cosas esenciales para el progreso mutuo.
El individuo no puede tener razón indefinidamente contra la humanidad.
Sucede con frecuencia que llega uno a encontrar una idea que buscaba, llega a darle forma, es decir a obtenerla, sacándola de la nebulosa de percepciones oscuras a que representa, gracias a los esfuerzos que hace para presentarla a los demás.
El hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena.
La soledad es necesaria para la imaginación; como la compañía es saludable para el carácter.
Siempre que se reúnen dos personas, están presentes seis. Está cada una de ellas como se ve a sí misma, tal como la otra persona la ve y tal como es en realidad.
Para poder ser un miembro intachable de un rebaño, ante todo hace falta ser un borrego.
Sólo el golpeo del otro en mí me hace el que creo que soy en sí.
Elige: o cambias tus sueños o aumentas tus habilidades.
Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños.
Un deseo ardiente de ser y de hacer es el punto inicial desde el que el soñador debe lanzarse. Los sueños no están hechos de indiferencia, pereza ni falta de ambición.
No hay reglas de arquitectura para los castillos en el aire.
Amo a los que sueñan imposibles.
Todo mal viene con alas y huye cojeando.
La felicidad nos espera en algún sitio, a no ser que vayamos a buscarla.
Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje.
Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones.
El hombre se descubre cuando se mide contra un obstáculo.
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.
La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.
A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo no tenga la culpa.