Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La verdadera historia de un ser no está en lo que hace, sino en lo que quisiera hacer.
Soplar no es tocar la flauta; hay que saber mover los dedos.
En el viaje a través de la vida no existen los caminos llanos; todo son subidas o bajadas.
Un camino de mil kilómetros comienza con un paso.
Por un clavo se perdió una herradura; por ésta, un caballo; y por éste, el jinete, que fue capturado y muerto por el enemigo.
No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.
Aprenderás lecciones. Estás inscrito en una escuela informal a tiempo completo llamada vida.
Lo excelente es eternamente nuevo.
El hombre ha de valer tanto que todas las circunstancias han de serle indiferentes.
A veces un grito es mejor que una tesis.
Solo hay dos formas de vivir tu vida. Una es pensar que nada es un milagro. La otra es pensar que todo es un milagro.
Lo importante es no dejar de hacerse preguntas.
La vida es como montar en bicicleta. Si quieres mantener el equilibrio no puedes parar.
Lo que importa es tener sed.
Las herramientas melladas se emplean a veces con éxito allí donde no sirven las más afiladas.
Cumplid vuestro deber y dejad obrar a los dioses.
Mejor es modificar nuestros deseos que la ordenación del mundo.
Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes deberá acomodarse a frecuentes cambios.
Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.
Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones.
Cometer un error y no corregirlo es otro error.
Pasé más de la mitad de mi vida preocupándome de cosas que jamás iban a ocurrir.
No existe en el mundo un asunto sin interés. Lo único que puede existir es una persona que no se interese.
El que exige jugar con las cartas boca arriba tiene todos los ases en la mano.
Hay que ser el hombre de la lluvia y el niño del buen tiempo.
Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da tiempo para más.
El que viene al mundo a no perturbar nada no merece consideraciones ni paciencia.
Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla... La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Nunca encontrarás un arco iris si estás mirando hacia abajo.
La gran ley de la cultura es que cada uno llegue a ser lo más grande para lo que fue creado.
Más fácil es recomendar «ten paciencia» que tenerla.
En una palabra: para parecer un hombre honrado lo que hace falta es serlo.
La vida me ha enseñado a perdonar mucho, pero nunca a esperar perdón.
Millones de seres suspiran por la inmortalidad..., y no saben qué hacer una tarde de domingo lluvioso.
En la vida, como en el ajedrez, las piezas mayores pueden volverse sobre sus pasos, pero los peones sólo tienen un sentido de avance.
La resignación es un suicidio cotidiano.
Al fondo de lo desconocido para encontrar lo nuevo.
El mundo existía antes que tú, y no tienes que aceptarlo ni dejarlo como estaba cuando llegaste.
El que no aplique nuevos remedios, debe esperar nuevos males; porque el mayor innovador es el tiempo.
Fatiga menos caminar sobre terreno accidentado que sobre terreno llano.
Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.
Hay que saber allegar provisiones que sobrenaden con nosotros en medio de cualquier naufragio.
Nuestro deber es ser útiles, pero no como quisiéramos, sino como podamos.
Lo que a los oradores les falta de profundidad os lo dan en extensión.
Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.
Todo el que participa en una discusión defiende dos cosas: una tesis y a sí mismo.
Es una desgracia no tener suficiente inteligencia para pronunciar un discurso, ni suficiente conocimiento de uno mismo para quedarme callado.
Penséis lo que penséis, creo que no están de más las buenas palabras.