Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Es una pena que el control de natalidad no pueda ser retroactivo.
Si todos los hombres supieran lo que cada uno dice del otro no habría cuatro amigos en todo el mundo.
Uno olvida su falta cuando la confiesa a otro. El que no la olvida es este otro.
Es un pecado pensar mal de otro, pero rara vez es un error.
Cuando un hombre se ríe de sus problemas pierde muchos amigos. Éstos no perdonan nunca que se les despoje de su prerrogativa.
Mira que dar una fiesta y no invitarme... He estado a punto de no venir.
La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo.
Tacto es la habilidad de describir a una persona tal cual ella se ve a sí misma.
Ésta es la bajeza de nuestra condición de vida: que, como nosotros estamos, pensamos que están los otros.
No hay tonto más molesto que el ingenioso.
Pensamos que los demás tienen razón sólo cuando opinan lo mismo que nosotros.
Toda revelación de un secreto es culpa de quien lo ha contado.
La confesión de los pequeños defectos es, muchas veces, un deseo de dar a entender que no tenemos otros mayores.
La cortesía hace aparecer al hombre por fuera como debería ser por dentro.
La verdadera medida de un hombre es cómo trata a alguien que no puede hacerle ningún bien.
Una forma infalible de librarse de alguien es decirle algo «por su propio bien».
Nueve de cada diez veces lo primero que sabemos de los defectos de un compañero son sus disculpas.
La agudeza es la sal de la conversación, no la carne.
Se nos ordena: «Conoce a los hombres». Bueno... Luego: ámalos. Esto, después de conocerlos, va resultando más difícil.
He apreciado a algunos hombres por lo mal que me han hablado de ellos otros hombres a los que no aprecio.
El arte de vivir se compone en un noventa por ciento de la capacidad para enfrentarse a personas que no puedes soportar.
No conocemos a los hombres cuando vienen a vernos; tenemos que visitarlos a ellos para ver cómo son.
Nada es tan tonto como la expresión de una persona que está siendo halagada.
Cada uno tiende su retrato al otro, y el otro se mira en el cristal.
Un buen vallado hace buenos vecinos.
El primer ser humano que vociferó una maldición en vez de empuñar un arma contra su adversario fue el descubridor de la civilización.
Detesto la ayuda de los amigos lentos.
Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, sólo uno. Pero es el mejor de todos.
Mis visitantes nocturnos, ya que no pueden ver el reloj, por lo menos podrían averiguar la hora en mi cara.
Los amigos son una ficción basada en alguna experiencia momentánea.
El ornamento de una casa son los amigos que la frecuentan.
Las viejas amistades se improvisan.
Hay personas divertidas que no interesan y personas interesantes que no divierten.
Un egoísta es aquel sujeto que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú estás muriéndote de ganas de hablarle de ti.
Es un pensamiento curioso pero sólo cuando la gente te parece ridícula te das cuenta de cuánto la quieres.
Nosotros elegimos a nuestros amigos y a nuestros enemigos, pero Dios elige a nuestros vecinos.
La humanidad no es una tribu de animales hacia la que estamos obligados a sentir compasión, sino un club al cual estamos obligados a suscribirnos.
Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.
Existen tres clases de amigos: los amigos que nos aman, los amigos que se burlan de nosotros y los amigos que nos odian.
Deja pasar a veinte, y al veintiuno, duro con él.
Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.
Un vecino es alguien a quien se le ha terminado algo.
La amistad es como la mahonesa: cuesta un huevo y hay que tratar de que no se corte.
Le quiero como a un hermano. Como Caín quería a Abel.
Busca siempre un quehacer; cuando lo tengas, no pienses en otra cosa que en hacerlo bien.
No importa si pintas, esculpes o haces zapatos; no importa si eres jardinero, granjero, pescador o carpintero. Lo que importa es: ¿estás poniendo toda tu alma en lo que estás creando? Entonces tus productos creativos tienen algo de la cualidad divina.
Si dispusiera de ocho horas para cortar un árbol, emplearía seis en afilar el hacha.