Lista de Poemas
El Ensueño
retahíla de insultos con que la veja,
ella tornó a callarse, sin una queja,
ya a las frases más torpes acostumbrada.
Y por fin, en el lecho cayó, cansada,
conteniendo esa horrible tos que no ceja
y de nuevo a la boca sube y le deja
el sabor de su enferma sangre afiebrada.
Y mientras el padre, grita, brutal, borracho
como siempre que vuelve de la cantina,
ella piensa en el dulce sueño irreal
que soñara al recuerdo de aquel muchacho
que vio junto a la cama de su vecina
de la tarde de un jueves del hospital.
La Enferma Que Trajeron Anoche
que aún no ha descansado ni un sólo instante,
decía sus temores al practicante
que pasa la visita de la mañana.
Desde que la trajeron ha rechazado
sin contestar palabra, todo remedio,
y por más que se hizo no hubo medio
de vencer un mutismo tan obstinado.
Y ahora, en la pesada semiinconsciencia
del último momento, su indiferencia
silenciosa parece ceder, por fin,
pero en los labios secos y en la mirada
sólo tiene un reproche de abandonada
para las compañeras del cafetín.
Lo Que Dicen Los Vecinos
mostrarse adusta. ¡Quién lo diría:
ella que siempre conversadora
llenaba el patio con su alegría!
Es increíble lo que les cuesta
hacer que escuche si le hablan de esto,
ruegan, la apuran, y no contesta
ni una palabra: ¡Les pone un gesto!
Y en cuanto insisten se les resiente.
Muchos la encuentran desconocida,
y ¡Da una pena! Continuamente
la van notando más retraída
como si todo la incomodara.
Ya no es ni sombra de lo que fuera
en otros tiempos. ¡Qué cosa rara
que haya cambiado de tal manera!
¡Anda de triste! Y es bien sabido,
cualquier zoncera la vuelve idiota.
En pocos meses ha enflaquecido
tanto la pobre.
Por caprichosa
le pasa eso. Nadie la aguanta
Los de la casa se hallan perplejos:
¡Verla así desde que se levanta!
Esta mañana, sin ir más lejos,
como asaltada por una viva
duda que acaso fue pasajera,
¡La han sorprendido tan pensativa
en el descanso de la escalera!
Otro Chisme
se han de contagiar todos, entonces. ¡Vaya
con la manía! Porque es el caso
que no transcurre un solo día sin que haya
sus novedades.
Nadie ha sabido
sacarle las palabras ¡Es ocurrencia:
servir de burla a cuanto malentendido
hay en Palermo! ¡Si da impaciencia
verlo! La causa, de cualquier modo,
no ha de ser para tanto:
pasarse horas enteras y, sobre todo,
¡Siempre con esa cara de Viernes Santo!
Pues ¡Lo que son las cosas!, Precisamente,
desde que aquella moza, que se reía
de su facha, muriera tan de repente,
anda así el hombre. ¡Bien lo decía
uno de sus amigos!
Medio enterado
de tal asunto, existe quien asegura
que noche a noche vuelve tomado.
No tiene compostura
¡Pobre! Ni loco
que estuviese. Por algo ya no se puede
aconsejarle que cambie un poco
¡Es indudable que lo hace adrede!
De ninguna manera piensa enmendarse:
no quiere escuchar nada
Y, aunque era de esperarse,
como con su conducta desarreglada
está hecho un perdido,
a quien poco le importa del qué dirán
a fin de cuentas, ha conseguido
que lo echen del trabajo por haragán.
Mambrú Se Fue A La Guerra
¿Con su ronga catonga los chicos de la acera
te harán llorar, ahora? No seas sensiblera
y piensa que esta noche de verano es divina
y hay luna, mucha luna. ¡Todo por esa racha
de recuerdos que llevan sin traer al causante!
¡Todo por el veleta que fue novio o amante
allá, en tus más lejanas locuras de muchacha!
Que nunca en tantos años se te oyera una queja
y te afliges ahora, cuando eres casi vieja,
por quien, al fin y al cabo, ¿Dónde está, si es que está?
Seamos muchachitos Empecemos el canto
sin que te ponga fea, como hace poco, el llanto:
«¡Mambrú se fue a la guerra, Mambrú no volverá!»
En El Café
que tiene una mirada tan llena de tristeza
y, que todas las noches, sentado junto al piano
bebe, invariablemente, su vaso de cerveza
y fuma su cigarro. Que silenciosamente
contempla a la pianista que agota un repertorio
plebeyo, agradeciendo con aire indiferente
la admiración ruidosa del modesto auditorio.
Hace ya cinco noches que no ocupa su mesa,
y en el café su ausencia se nota con sorpresa.
¡Es raro, cinco noches y sin aparecer!
Entre los habituales hay algún indiscreto
que asegura a los otros, en tono de secreto,
que hoy está la pianista más pálida que ayer.
Como Aquella Otra
esa mano que un día fuera hermosa,
con aquella otra eterna silenciosa
«que se cansara de aguardar en vano».
Tú también, como ella, acaso fuiste
la bondadosa amante, la primera,
de un estudiante pobre, aquel que era
un poco chacotón y un poco triste.
O no faltó el muchacho periodista
que allá en tus buenos tiempos de modista
en ocios melancólicos te amó
y que una fría noche ya lejana,
te dijo, como siempre: «Hasta mañana»
pero que no volvió.
La Francesita Que Hoy Salió A Tomar El Sol
¡Estuvo tan enferma recientemente!
Caminando deprisa por la asoleada
vereda, va la rubia convaleciente
que, con rumbo a Palermo dobló hacia el Norte.
¡Salud, la linda rubia: cara traviesa,
gesto de ¡Viva Francia!, Y airoso el porte:
como que para eso nació francesa!
¿Será el desconocido que va delante
o es la gracia burlona con que camina
que ahuyentó aquel capricho sentimental?
¡Adiós los ojos tristes del estudiante
que vio junto a la cama de su vecina
en la tarde de un jueves del hospital!
La Muchacha Que Siempre Anda Triste
en que, tan bruscamente, como es sabido,
aquel mozo que fuera su prometido
la abandonó con toda la ropa hecha.
Si bien muchos lo achacan a una locura
del novio, que oponía sobrados peros
todavía se ignoran los verdaderos
motivos admisibles de la ruptura.
Sin embargo, en los chismes, casi obligados,
de los pocos momentos desocupados,
una de las que cosen en el taller
dice y esto lo afirma la propia abuela,
que desde que ella estuvo con la viruela,
él, ni una vez siquiera, la ha vuelto a ver.
Mamboretá
Es la risa del barrio con su rostro feúcho
y su andar azorado de animalito enfermo.
Tiene apenas diez años, pero ha sufrido mucho
Los domingos temprano, de regreso de misa
la encuentran los muchachos vendedores de diarios,
y enseguida comienza la jarana, la risa,
y las zafadurías de los más perdularios.
Como cuando la gritan su apodo no responde,
la corren, la rodean y: «Mamboretá, ¿En dónde
está Dios?», La preguntan los muchachos traviesos.
Mamboretá suspira, y si es que alguno insiste:
¿Dónde está Dios?, Le mira mansamente con esos
sus ojos pensativos de animalito triste.
Comentarios (0)
NoComments
Forever Tango - A Evaristo Carriego - Carlos Gavito & Marcela Duran
A Evaristo Carriego
A Evaristo Carriego - Ray Chen & Julio Elizalde
A EVARISTO CARRIEGO - PUGLIESE
Vanesa Villalba and Facundo Pinero – A Evaristo Carriego, Warsaw 2017 #VanesayFacundo
A Evaristo Carriego
Osvaldo Pugliese - A Evaristo Carriego (Audio)
Horacio Godoy and Cecilia Berra – A Evaristo Carriego by Solo Tango
A Evaristo Carriego - Osvaldo Pugliese (Teatro Colón 1985)
A Tribute to Tango: "A Evaristo Carriego"
A EVARISTO CARRIEGO - COLOR TANGO
Solo tango orquesta "A evaristo carriego"
Carlos Gavito y Maria Plazaola - A Evaristo Carriego, http://prishepov.ru, archive video, tango
Color Tango - A Evaristo Carriego
Gustavo Naveira y Giselle Anne dancing to "A Evaristo Carriego" performed by Hector Del Curto
Sebastian Arce and Mariana Montes – A Evaristo Carriego #ArceMontes
KATICA ILLÉNYI - Evaristo Carriego
Osvaldo Pugliese - A Evaristo Carriego
Chicho Frumboli and Juana Sepulveda – A Evaristo Carriego #ChichoJuana
Dmitry Vasin - Esmer Omerova | Tango argentino | Kremlin Cup 2015
A Evaristo Carriego
Diego Ortega and Aldana Silveyra - "A Evaristo Carriego" Osvaldo Pugliese (Recuerdo Festival 2023)
SOLO TANGO ORQUESTA “A evaristo carriego” dance: Olga Nikolaeva & Dmitry Kuznetsov
A Evaristo Carriego - Orquesta Osvaldo Pugliese 1969
Facundo Pinero & Vanesa Villalba. A Evaristo Carriego/Luis Bravo's Forever. TanGo to İstanbul 2019
A Evaristo Carriego - Solo Tango Orquesta, Ekaterina Tsybrova & Roman Karachevtsev
Virginia Gomez and Nito Garcia – A Evaristo Carriego
A Evaristo Carriego
Chicho Frumboli & Juana Sepulveda and Solo Tango Orquesta (A Evaristo Carriego) Planetango-11
A Evaristo Carriego (tango)
Variacion 9 A Evaristo Carriego
A Evaristo Carriego (Remastered)
A Evaristo Carriego - Solo Tango Orchestra - Tango Revolution
A Evaristo Carriego
Noelia Hurtado & Lautaro Peyrelongue – A Evaristo Carriego en Pipí Cucú
EVARISTO CARRIEGO ¿QUIEN ERA?
A Evaristo Carriego
A Evaristo Carriego, Orquesta Color Tango en Vivo en Salon Canning, Parakultural milonga
El suburbio que Borges convirtió en mito (a través de Evaristo Carriego)
Carlos Gavito & Marcela Duran /Forever Tango - A Evaristo Carriego
Eduardo Rovira - A Evaristo Carriego
A Evaristo Carriego
A Evaristo Carriego- Osvaldo Pugliese & Astor Piazzolla
"A Evaristo Carriego". Manuel Rosales & Liza Rosales with "ENSEMBLE HYPERION". Танго 2018.
A Evaristo Carriego by Eduardo Rovira - Pan Am Symphony
A Evaristo Carriego - Tragos de Tango
OSVALDO PUGLIESE - A EVARISTO CARRIEGO - TANGO - 1969
Vanesa Villalba and Facundo Pinero – A Evaristo Carriego, Warsaw 2016 #VanesayFacundo
A Evaristo Carriego (Partitura/Score) - Pugliese
Damian Essel & Nancy Louzan - A Evaristo Carriego (tango)