Lista de Poemas
Jaculatoria A La Nieve
Pues, ¿no da luz la nieve? Inmaculada
y misteriosa, trémula y callada,
paréceme que mudamente reza
al caer... ¡Oh nevada!:
tu ingrávida y glacial eucaristía
hoy del pecado de vivir me absuelva
y haga que, como tú, mi alma se vuelva
fúlgida, blanca, silenciosa y fría.
Jesús
Vino del propio fondo de las almas;
de donde anida el yo: de las regiones
internas del Espíritu.
¿Por qué buscarle encima de las nubes?
Las nubes no son el trono de los dioses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes, de gases inflamados... Llamas
nomás. ¿Por qué buscarle en los planetas?
Globos son como el nuestro, iluminados
por una estrella en cuyo torno giran.
Jesús vino de donde
vienen los pensamientos más profundos
y el más remoto instinto.
No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él, y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón. El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo,
con la luz del amor, ese le encuentra.
El Torbellino
en medio de un torbellino,
porque manda mi destino
que lo que no quiero haga;
»frente al empuje brutal
de mi terrible pasión,
le pregunto a mi razón
dónde están el bien y el mal;
»quién se equivoca, quién yerra;
la conciencia, que me grita:
¡Resiste!, llena de cuita,
o el titán que me echa en tierra.
»Si no es mío el movimiento
gigante que me ha vencido,
¿por qué, después de caído,
me acosa el remordimiento?
»La peña que fue de cuajo
arrancada y que se abisma,
no se pregunta a sí misma
por qué cayó tan abajo;
»mientras que yo, ¡miserable!,
si combato, soy vencido,
y si caigo, ya caído
aún me encuentro culpable,
»¡y en el fondo de mi mal,
ni el triste consuelo siento
de que mi derrumbamiento
fue necesario y fatal!»
Así, lleno de ansiedad
un hermano me decía,
y yo le oí con piedad,
pensando en la vanidad
de toda filosofía...
y clamé, después de oír
«Oh mi sabio no saber,
mi elocuente no argüir,
mi regalado sufrir,
mi ganancioso perder!»
Uno Con él
¡Tu pequeñez qué importa y tu miseria,
eres uno con Dios, porque le amas!
Le buscaste en los libros,
le buscaste en los templos,
le buscaste en los astros,
y un día el corazón te dijo, trémulo:
«aquí está», y desde entonces ya sois uno,
ya sois uno los dos, porque le amas.
No podrían separaros
ni el placer de la vida
ni el dolor de la muerte.
En el placer has de mirar su rostro,
en el dolor has de mirar su rostro,
en vida y muerte has de mirar su rostro.
«¡Dios!» dirás en los besos,
dirás «Dios» en los cantos,
dirás «¡Dios!» en los ayes.
Y comprendiendo al fin que es ilusorio
todo pecado (como toda vida),
y que nada de Él puede separarte,
uno con Dios te sentirás por siempre:
uno solo con Dios, porque le amas.
Libros
libros, arcas de ensueño;
libros, flor de la vida
consciente, cofres místicos
que custodiáis el pensamiento humano;
nidos trémulos de alas poderosas,
audaces e invisibles;
atmósferas del alma;
intimidad celeste y escondida
de los altos espíritus.
Libros, hojas del árbol de la ciencia;
libros, espigas de oro
que fecundara el verbo desde el caos;
libros en que ya empieza desde el tiempo,
libros (los del poeta)
que estáis, como los bosques,
poblados de gorjeos, de perfumes,
rumor de frondas y correr de agua;
que estáis llenos, como las catedrales,
de símbolos, de dioses y de arcanos.
Libros, depositarios de la herencia
misma del universo;
antorchas en que arden
las ideas eternas e inexhaustas;
cajas sonoras donde custodiados
están todos los ritmos
que en la infancia del mundo
las musas revelaron a los hombres.
Libros, que sois un ala (amor la otra)
de las dos que el anhelo necesita
para llegar a la Verdad sin mancha.
Libros, ¡ay!, sin los cuales
no podemos vivir: sed siempre, siempre,
los tácitos amigos de mis días.
Y vosotros, aquellos que me disteis
el consuelo y la luz de los filósofos,
las excelsas doctrinas
que son salud y vida y esperanzas,
servidle de piadosos cabezales
a mi sueño en la noche que se acerca.
Kalpa
que a nuestro mundo precedieron,
¿cómo negar que ya existieron
planetas con humanidades;
y hubo Homeros que describieron
las primeras heroicidades,
y hubo Shakespeares que ahondar supieron
del alma en las profundidades?
Serpiente que muerdes tu cola,
inflexible círculo, bola
negra que giras sin cesar,
refrán monótono del mismo
canto, marea del abismo,
¿sois cuento de nunca acabar?...
Identidad
un Nirvana en que toda tiniebla se ilumina;
vertiginoso ensanche de la conciencia humana,
que es sólo proyección de la Idea Divina
en el Tiempo...
El fenómeno, lo exterior, vano fruto
de la ilusión, se extingue: ya no hay pluralidad,
y el yo, extasiado, abísmase por fin en lo absoluto,
¡y tiene como herencia toda la eternidad!
Deidad
y la estatua en el barro,
en ti duerme la divinidad.
Tan sólo en un dolor constante y fuerte
al choque, brota de la piedra inerte
el relámpago de la deidad.
No te quejes, por tanto, del destino,
pues lo que en tu interior hay de divino
sólo surge merced a él.
Soporta, si es posible, sonriendo,
la vida que el artista va esculpiendo,
el duro choque del cincel.
¿Qué importan para ti las horas malas,
si cada hora en tus nacientes alas
pone una pluma bella más?
Ya verás al cóndor en plena altura,
ya verás concluida la escultura,
ya verás, alma, ya verás...
Dormir
deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño
es un estado de divinidad.
El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,
amigo, es gran deseo de dormir.
El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada «Realidad». Despiertos
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos
cada uno está en su mundo,
en su exclusivo mundo:
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)
Ni el ser más adorado
puede entrar con nosotros por la puerta
de nuestro sueño. Ni la esposa misma
que comparte tu lecho
y te oye dialogar con los fantasmas
que surcan por tu espíritu
mientras duermes, podría,
aun cuando lo ansiara,
traspasar los umbrales de ese mundo,
de tu mundo mirífico de sombras.
¡Oh, bienaventurados los que duermen!
Para ellos se extingue cada noche,
con todo su dolor el universo
que diariamente crea nuestro espíritu.
Al apagar su luz se apaga el cosmos.
El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso...
Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso.
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones. ..
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.
No turbes, pues, mi paz con tus discursos,
amigo: mucho sabes;
pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!
No quiero gloria ni heredad ninguna:
yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir...
Brahma No Piensa
Brahma no es bueno ni malo, pues
las cualidades en su infinita
substancia huelgan. Brahma es lo que es.
Brahma, en un éxtasis perenne, frío,
su propia esencia mirando está.
Si duerme, el Cosmos torna al vacío;
¡mas, si despierta, renacerá!
Comentarios (0)
NoComments
AMADO NERVO - ¡10 poemas esenciales de amor y vida del inconmensurable poeta mexicano!
Amado Nervo 1870-1919
CONMOVEDOR POEMA DE AMADO NERVO - Tanto Amor - Recitado por FENETÉ
✍🏻 Los mejores POEMAS de AMADO NERVO recitados ✍🏻
Amado Nervo: Biografía y Datos Curiosos | Descubre el Mundo de la Literatura
Vida nada te debo... Amado Nervo
AMADO NERVO: Poesia e Reflexão filosófica - Lúcia Helena Galvão
En Paz un poema de Amado Nervo
" ¡Vida, estamos en paz!" Amado Nervo #JuanPizaña #JuntosPodemos #Tamaulipas #Tampico
AMADO NERVO GRAN POETA!! Si una espina me hiere - Declamado por FENETÉ
AMADO NERVO EN PAZ
AMADO NERVO - Biografía
HOMENAGEM ao poeta AMADO NERVO: 1870-1919
POPURRI AMADO NERVO
EL DÍA QUE ME QUIERAS DE "AMADO NERVO"
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
NOCHEBUENA (Amado Nervo)
El diablo desinteresado de Amado Nervo. Audiolibro completo. Voz humana real.
EN PAZ - Amado Nervo
Centenario Luctuoso del poeta Amado Nervo, desde Tepic, Nayarit
AMLO DECLAMA EN MAÑANERA “EN PAZ” DE AMADO NERVO
Dar (Amado Nervo)
¡OH CRISTO! AMADO NERVO Semana Santa Voz Aína Neruda
LA GRANDEZA DE AMADO NERVO EN ESTE POEMA - Mas yo que yo mismo - Recitado por FENETÉ
Em paz - Amado Nervo
Amado Nervo biografía corta - Plenitud -La Amada Inmóvil
Que tu Camino Sea El AMOR - Un Poema de Amado Nervo
Juan Villoro recuerda a Amado Nervo - SinEmbargo TV
MIEDO A AMAR O SOLEDAD, QUE ES PEOR? - Cobardia - AMADO NERVO - Voz Feneté
SIMPLEMENTE AMADO NERVO... - Pero te amo -RECITADO POR FENETÉ
Las 10 mejores frases de AMADO NERVO
TÚ (AMADO NERVO)
¡Cómo Será! - Amado Nervo
INCREIBLE HISTORIA DE ESTA POESÍA DE AMADO NERVO - MI secreto - Recitado por FENETÉ
Declamación poema "En paz de Amado Nervo"
Amado Nervo - Ocaso
Amado Nervo - Éxtasis
EN PAZ. Amado Nervo.
"TÚ - POEMA - AMADO NERVO
A LEONOR (Amado Nervo)
China Zorrilla recita. Amado Nervo
En paz, de Amado Nervo
El barquito de papel de Amado Nervo | Coleccion DraBadia.com
isla de toas sombra canta amado nervo y luisana navea
AMADO NERVO -Tanto amor.
Amado Nervo: ¿quién fue y cuáles son sus obras?
POEMAS CRISTIANOS: Uno con Él de Amado Nervo
REFLEXIONES DE AL FINAL DE LA VIDA -EN PAZ- AMADO NERVO
Amado Nervo - La canción de Flor de Mayo
Nochebuena. Amado Nervo
Português
English
Español