Lista de Poemas

Arte Poética

Asustadiza gracia del poema:
flor temerosa, recatada en llema.
👁️ 622

Caravana

Hoy tuvimos noticia del poeta:
Entre el arrullo de los órganos de boca
Y colgados los brazos de las últimas estrellas,
Detuvo su caballo.

El campamento de mujeres batía palmas,
Aderezando las tortillas de maíz.
Las muchachas mordían el tallo de las flores,
Y los viejos sellaban amistades lacrimosas
Entre las libaciones de la honda madrugada.

Acarreaban palanganas de agua,
Y el jefe se aprestaba
A lavarse los pechos, la cabeza y las barbas.

Los alfareros de las siete esposas
Acariciaban ya los jarros húmedos.
Los hijos del país que no hace nada
Encendían cigarros largos como bastones.

Y en el sacrificio matinal,
Corderos para todos
Giraban ensartados en las picas
Sobre la lumbrarada de leños olorosos.

Hoy tuvimos noticia del poeta,
Porque estaba dormido a lomos de caballo.
Dijo que llevan a Dios sobre las astas
Y que tiene la noche ácidas rosas
En las alfombras de los dos crepúsculos.
👁️ 576

Veracruz

No: aquí la tierra triunfa y manda
—caldo de tiburones a sus pies.
Y entre arrecifes, últimas cumbres de la Atlántica
Las esponjas de algas venenosas
Manchan de bilis verde que se torna violeta
Los lejos donde el mar cuelga del aire.

Basta saber que nos guardan las espaldas:
La ciudad sólo abre hacia la costa
Sus puertas de servicio.

En el aburridero de los muelles,
Los mozos de cordel no son marítimos:
Cargan en la bandeja del sombrero
Un sol de campo adentro:
Hombres color de hombre,
Que el sudor emparienta con el asno
—y el equilibrio jarocho de los bustos,
al peso de las cívicas pistolas.

Herón Proal, con sus manos juntas y ojos bajos,
Siembra clerical cruzada de inquilinos;
Y las bandas de funcionarios en camisa
Sujetan el desborde de sus panzas
Con relumbrantes dentaduras de balas.

Las sombras de los pájaros
Danzan sobre las plazas mal barridas.
Hay aletazos en las torres altas.

El mejor asesino del contorno,
Viejo y altivo, cuenta una proeza.
Y un juchiteco, esclavo manumiso
Del fardo en que descansa,
Busca y recoge con el pie descalzo
El cigarro que el sueño de la siesta
Le robó a la boca.

Los Capitanes, como han visto tanto,
Disfrutan, sin hablarse,
Los menjurjes de menta en los portales.
Y todas las tormentas de las Islas Canarias,
Y el Cabo Verde y sus faros de colores,
Y la tinta china del Mar Amarillo,
Y el Rojo entresoñado
Que el profeta judío parte en dos con la vara,
Y el Negro, donde nadan
Carabelas de cráneos de elefantes
Que bombean el Diluvio con la trompa,
Y el Mar de Azufre,
Donde pusieron cabellera, ceja y barba,

Y el de Azogue , que puso dientes de oro
A la tripulación de piratas malayos,
Reviven al olor del alcohol de azúcar,
Y andan de mariposas prisioneras
Bajo el azul "quepí" de tres galones,
Mientras consume nubes de tifones
La pipa de cerezo.

La vecindad del mar queda abolida.
Gañido errante de cobres y cornetas
Pasea en un tranvía.
Basta saber que nos guardan las espaldas.

(Atrás, una ventana inmensa y verde... )
El alcohol del sol pinta de azúcar
Los terrones fundentes de las casas.
(... por donde echarse a nado)

Miel de sudor, parentesco del asno,
Y hombres color de hombre
Conciertan otras leyes,
En medio de las plazas donde vagan
Las sombras de los pájaros.

Y sientes a la altura de las sienes
Los ojos fijos de las viudas de guerra.
Y yo te anuncio el ataque a los volcanes
De la gente que está de espalda al mar:
Cuando los comedores de insectos
Ahuyentan las langostas con los pies
y en el silencio de las capitales
se oirán venir pisadas de sandalias
y el trueno de las flautas mexicanas.
👁️ 618

La Habana

No es Cuba, donde el mar disuelve el alma.
No es Cuba —que nunca vio Gaugin,
Que nunca vio Picasso—,
Donde negros vestidos de amarillo y de guinda
Rondan el malecón, entre dos luces,
Y los ojos vencidos
No disimulan ya los pensamientos.

No es Cuba — la que oyó a Stravisnsky
Concertar sones de marimbas y güiros
En el entierro del Papá Montero,
Ñañigo de bastón y canalla rumbero.

No es Cuba — donde el yanqui colonial
Se cura del bochorno sorbiendo "granizados"
De brisa, en las terrazas del reparto;
Donde la policía desinfecta
El aguijón de los mosquitos últimos
Que zumban todavía en español.

No es Cuba — donde el mar se transparenta
Para que no se pierdan los despojos del Maine,
Y un contratista revolucionario
Tiñe de blanco el aire de la tarde,
Abanicando, con sonrisa veterana,
Desde su mecedora, la fragancia
De los cocos y mangos aduaneros.
👁️ 628

Golfo De México, Veracruz

La vecindad del mar queda abolida:
Basta saber que nos guardan las espaldas,
Que hay una ventana inmensa y verde
Por donde echarse a nado.
👁️ 1.323

Caricia Ajena

Exhalación clara que anhelas
—a no perturbar un temblor—
por iluminar si desvelas,
por dormir si enciendes amor.

Desde el hombro donde reposas,
caricia ajena, ¿cómo puedes
regar todavía mercedes
en complacencias azarosas?

Tu fidelidad sobrenada
en vaga espuma de rubor,
y te vuelves toda entregada
y regalas, desperdiciada,
los ojos cargados de amor.
👁️ 594

El Mal Confitero

Es Toledo ciudad eclesiástica.
Para sola una noche del año,
Sus vides domésticas
Dan un vino claro.

Un vinillo que el gusto arrebola
Del epónimo mazapán,
Y que predispone muy plácidamente
Para recibir hasta el alma del aroma Canonical
De las uvas negras en aguardiente.

Y es que la Iglesia
Consiente la gula:
Para cada antojo hay una licencia;
Para cada confite, una bula.

Y cándida azúcar chorrea
Por el transparente de la Catedral;
Y en sus brazos arrulla la Virgen
Al pequeño dios comestible,
Rosado y salmón;
Y ¡oh, que famosas tajadas de Alcázar
Si, como es granito, fuera turrón!

Y es que la Iglesia consciente la gula;
Y monja sé yo que toda es azúcar.
Y que tiene vicioso al cielo
De la miel hilada al pelo,
Y sabe hacer unos letuarios de nueces,
Y otros de zanahorias raheces,
Y el diacitrón, codonate y roseta,
Y la cominada de Alejandría,
Y otras cosas tantas que no acabaría.

¿Pero aquel confitero que había,
que en azúcar y almendra y canela
los santos misterios hacía?
La Pentecostés y la Trinidad,
Y el Corpus y la Ascensión,
Y un Jesús casi de verdad
Con una almendrita en el corazón.

Pero tiene sus reglas el arte,
Y a cada figura, su parte.
Y también había un Luzbel
Con una cara ácida y larga,
Y le ponía en el corazón
Una insólita almendra amarga.

¡Terror de las madres: muerte solapada
en las golosinas!
¡Sazón a mansalva,
con el cardenillo de las cocinas!

Bien se yo que tiene sus reglas el arte,
Y a cada figura le toca su parte.
Mas ¿garapiñar almendras amargas,
Así sean las del corazón?
Caridades escusadas,
A fe mía, son.

¿Disfrazar un Luzbel con maña,
que se lo confunda con un Salvador?
Caridades excusadas,
A fe mía, son.

¡Oh, buen hacedor!
Hay arte mejor:
No me vendas rencor en almíbar,
Si he de hallar acíbar
En el corazón.
👁️ 658

Glosa De Mi Tierra

Amapolita morada
del valle donde nací:
sino estás enamorada,
enamórate de mí.
👁️ 1.708

El Descastado

En vano ensayaríamos una voz que les recuerde algo a los Hombres,
alma mía que no tuviste a quien heredar;
En vano buscamos, necios, en ondas del mismo Leteo,
Reflejos que nos pinten las estrellas que nunca vimos.

Como el perro callejero, en quien unas a otras se borran
Las marcas de los atavismos, O como el canalla civilizado
—heredera de todos, alma mía, mestiza irredenta, no
tuviste a quien heredar.

Y el hombre sólo quiere oír lo que sus abuelos contaban;
Y los narradores de historias
buscan el Arte Poética en los labios de la nodriza.

Pudo seducirnos la brevedad simple, la claridad elegante,
La palabra única que salta de la idea como bota el
Luchador sobre el pie descalzo...

Mientras el misterio lo consentía, mientras el misterio
Lo consentía.
👁️ 582

La Tonada De La Sierva Enemiga

Cancioncita sorda, triste,
desafinada canción;
canción trinada en sordina
y a hurtos de la labor,
a espaldas de la señora;
a paciencia del señor;
cancioncita sorda, triste,
canción de esclava, canción
canción de esclava niña que siente
que el recuerdo le es traidor;
canción de limar cadenas
debajo de su rumor;
canción de los desahogos
ahogados en temor;
canción de esclava que sabe
a fruto de prohibición:
—toda te me representas
en dos ojos y una voz.

Entre dientes, mal se oyen
palabras de rebelión:
"¡Guerra a la ventura ajena
guerra al ajeno dolor!
Bárreles la casa, viento,
que no he de barrerla yo.
Hílales el copo, araña,
que no he de hilarlo yo.
San Telmo encienda las velas,
San Pascual cuide el fogón.
Que hoy me ha pinchado la aguja
y el huso se me rompió;
y es tanta la tiranía
de esta disimulación,
que aunque de raros anhelos
se me hincha el corazón,
tengo miradas de reto
y voz de resignación".

Fieros tenía los ojos
y ronca y mansa la voz;
finas imaginaciones
y plebeyo corazón.
Su madre, como sencilla,
no la supo casar, no.
Testigo de ajenas vidas,
el ánimo le es traidor.
Cancioncita sorda, triste,
canción de esclava, canción:
—toda te me representas
en dos ojos y una voz.
👁️ 579

Comentarios (0)

Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments