Poemas neste tema

Sol, amanhecer e pôr do sol

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

La noche de San Juan

El poniente impecable en esplendores
quebró a filo de espada las distancias.
Suave como un sauzal está la noche.
Rojos chisporrotean
los remolinos de las bruscas hogueras;
leña sacrificada
que se desangra en altas llamaradas,
bandera viva y ciega travesura.
La sombra es apacible como una lejanía;
hoy las calles recuerdan
que fueron campo un día.
Toda la santa noche la soledad rezando
su rosario de estrellas desparramadas.


"Fervor de Buenos Aires" (1923)



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 48 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
1 345
Paulo Silva Ribeiro

Paulo Silva Ribeiro

Quando o Sol Chegar

Quando o Sol Chegar

Quando o sol chegar
Não se esqueça nunca desta noite,
Não deixe as flores sobre a mesa,
Não se arrependa das juras feitas,
Não maldiga a pessoa, mas apenas siga a vida...
Quando o sol chegar
Não arranque os beijos dados em sua boca,
Não apague da lembrança as imagens desta noite,
Não retire o meu perfume te tua pele...
Quando o sol chegar
Não se esqueça de voltar,
Não bata a porta,
Não vá chorar,
Não vá se maldizer,
Quando o sol chegar...

818
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Atardeceres

La clara muchedumbre de un poniente
ha exaltado la calle,
la calle abierta como un ancho sueño
hacia cualquier azar.
La límpida arboleda
pierde el último pájaro, el oro último.
La mano jironada de un mendigo
agrava la tristeza de la tarde.

El silencio que habita los espejos
ha forzado su cárcel.
La oscuridad es la sangre
de las cosas heridas.
En el incierto ocaso
la tarde mutilada
fue unos pobres colores.


"Fervor de Buenos Aires"


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 53 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
4 257
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Calle con almacén rosado

Ya se le van los ojos a la noche en cada bocacalle
y es como una sequía husmeando lluvia.
Ya todos los caminos están cerca,
y hasta el camino del milagro.
El viento trae el alba entorpecida.
El alba es nuestro miedo de hacer cosas distintas y se nos viene encima.
Toda la santa noche he caminado
y su inquietud me deja
en esta calle que es cualquiera.
Aquí otra vez la seguridad de la llanura
en el horizonte
y el terreno baldío que se deshace en yuyos y alambres
y el almacén tan claro como la luna nueva de ayer tarde.
Es familiar como un recuerdo la esquina
con esos largos zócalos y la promesa de un patio.
¡Qué lindo atestiguarte, calle de siempre, ya que te miraron tan pocas cosas mis días!
Ya la luz raya el aire.
Mis años recorrieron los caminos de la tierra y del agua
y sólo a vos te siento, calle dura y rosada.
Pienso si tus paredes concibieron la aurora,
almacén que en la punta de la noche eres claro.
Pienso y se me hace voz ante las casas
la confesión de mi pobreza:
no he mirado los ríos ni la mar ni la sierra,
pero intimó conmigo la luz de Buenos Aires
y yo forjo los versos de mi vida y mi muerte con esa luz de calle.
Calle grande y sufrida,
eres la única música de que sabe mi vida.


"Luna de enfrente" (1925)



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", págs. 63 e 64 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
1 269
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Campos atardecidos

El poniente de pie como un Arcángel
tiranizó el camino.
La soledad poblada como un sueño
se ha remansado alrededor del pueblo.
Los cencerros recogen la tristeza
dispersa de la tarde. La luna nueva
es una vocecita desde el cielo.
Según va anocheciendo
vuelve a ser campo el pueblo.
El poniente que no se cicatriza
aún le duele a la tarde.
Los trémulos colores se guarecen
en las entrañas de las cosas.
En el dormitorio vacío
la noche cerrará los espejos.


"Fervor de Buenos Aires" (1923)



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 54 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
2 964
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Singladura

El mar es una espada innumerable y una plenitud de pobreza.
La llamarada es traducible en ira, el manantial en tiempo, y la cisterna en clara aceptación.
El mar es solitario como un ciego.
El mar es un antiguo lenguaje que ya no alcanzo a descifrar.
En su hondura, el alba es una humilde tapia encalada.
De su confín surge el claror, igual que una humareda.
Impenetrable como la piedra labrada persiste el mar ante los muchos días.
Cada tarde es un puerto.
Nuestra mirada flagelada de mar camina por su cielo: Última playa blanda, celeste arcilla de las tardes.
¡Qué dulce intimidad la del ocaso en el huraño mar! Claras como una feria brillan las nubes.
La luna nueva se ha enredado a un mástil.
La misma luna que dejamos bajo un arco de piedra y cuya luz agraciará los sauzales.
En la cubierta, quietamente, yo comparto la tarde con mi hermana, como un trozo de pan.


"Luna de enfrente" (1925)


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 73 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
1 513
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Dakar

Dakar está en la encrucijada del sol, del desierto y del mar.
El sol nos tapa el firmamento, el arenal acecha en los caminos, el mar es un encono.
He visto un jefe en cuya manta era más ardiente lo azul que en el cielo incendiado.
La mezquita cerca del biógrafo luce una claridad de plegaria.
La resolana aleja las chozas, el sol como un ladrón escala los muros.
África tiene en la eternidad su destino, donde hay hazañas, ídolos, reinos, arduos bosques y espadas.
Yo he logrado un atardecer y una aldea.


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 74 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
1 308
José Agostinho de Macedo

José Agostinho de Macedo

A Cidade Bela

Quanto é bela Ulisseia! E quanto é grata
Dos sete montes seus ao longe a vista!
Das altas torres, pórticos soberbos
Quanto é grande, magnífico o prospecto!

Humilde e bonançoso o flavo Tejo,
Sobre areias auríferas correndo,
As praias lhe enriquece, as plantas beija.
Quão denso bosque de cavalos pinhos
Sobre a espádua sustenta! Do Oriente
Rubins acesos, fugidas safiras,
E da opulenta América os tesouros,
Cortando os mares líquidos, trouxeram.

Nela é mais puro o ar; e o Céu se esmalta
De mais sereno azul. O Sol brilhante,
Correndo o vasto Céu, se apraz de vê-la.
E quase se suspende, e, meigo, envia
Sobre ela o raio extremo, quando acaba
A lúcida carreira, a frente de ouro
No seio esconde das cerúleas ondas.

(in Antologia de Poetas Alentejanos)

930
João Borges de Barros

João Borges de Barros

Soneto

Tão brilhante não é quando amanhece
Do Sol, vencendo névoas, a luz pura,
Dissipando do Inverno a estação dura,
A Primavera tanto não floresce:

Como a luz que as idéias enriquece,
Como a pomba que os frutos assegura,
Nesta, que do descuido a sombra escura
Removendo, Academia hoje aparece.

Nasce pois, brilha já e o tempo avaro
Do progresso feliz nunca te prive,
Como já cometeu, Liceu preclaro,

Um númen mais sublime hoje revive,
Do luso Jove enfim no régio amparo,
Abre flor, Sol renasce, Fênix vive.

1 126
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

A un viejo poeta

Caminas por el campo de Castilla
Y casi no lo ves. Un intrincado
Versículo de Juan es tu cuidado
Y apenas reparaste en la amarilla
Puesta del sol.

La vaga luz delira
Y en el confín del Este se dilata
Esa luna de escarnio y de escarlata
Que es acaso el espejo de la ira.

Alzas los ojos y la miras. Una
Memoria de algo que fue tuyo empieza
Y se apaga.

La pálida cabeza
Bajas y sigues caminando triste,
Sin recordar el verso que escribiste:
Y su epitafio la sangrienta luna.



Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 127 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
1 312
Truck Tumleh

Truck Tumleh

Rotina

a lua
se esconde,
estrelas desaparecem,
o pássaro canta.

o sol
entra sala a dentro
e o relógio dispara;
o sono se despede
acordo.

saio.
como se fosse
um robô,
caio na rotina.

as coisas
que antes havia citado,
somem por trás
dos meus ombros.

pego um ônibus cheio,
por estar cheio de tudo
e eu de todos
não percebo
quem levou minha carteira.

uma bala perdida
atinge o poema.
he-mor-ra-gia!
sinal vermelho.

freio!
como um coração
que anuncia
sua última batida.

878
Isabel Vilhena

Isabel Vilhena

A Borboleta

Na transparência viva e luminosa
Dessa manhã de sol, passou fugindo
A borboleta azul, silenciosa,
Ligeira, breve, qual um sonho lindo,

Cabelo ao sol e face cor-de-rosa,
Dedinhos frágeis, gracioso unindo,
Atrás da flor aérea, vaporosa,
O garotinho ansioso vai seguindo.

A borboleta pousa numa flor,
Devagarinho, mudo, cauteloso,
Quase a prendeu! Fugiu... Que dissabor!

Garoto lindo! Borboleta esquiva!
— Coração moço, crente, esperançoso,
Em busca da ventura fugitiva!

1 127
Isabel Vilhena

Isabel Vilhena

Alma das Coisas

Olhando a serra, lá distante,
E o sol que sobre a serra desce,
Escuto nesse instante
O pássaro feliz e as flores da campina,
O arvoredo que vive sem saber
Agasalhando a paz dos ninhos,
Dizerem sua prece!
E quando no horizonte o dia acorda,
Na pompa da alvorada,
À hora virginal do amanhecer,
É para mim como se eu mesma visse
O próprio Deus olhando para o mundo!
Então, minha alma reza ajoelhada,
Em silêncio profundo,
A prece mais bonita que eu já disse
E que a ninguém na terra eu vou dizer!
Ao ver o rio deslizar sereno,
Na sua vida plena de bonança,
Nessa marcha saudosa de partida,
Refletindo no espelho de águas mansas
Um retalho do céu todo estrelado,
Os ninhos e um pedaço da montanha,
Eu o comparo àquele que, na vida,
É bem feliz, porque o rio
Sonha acordado...
E sem saber que sonha!

1 007
Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe

Alone

From childhood's hour I have not been
As others were; I have not seen
As others saw; I could not bring
My passions from a common spring.
From the same source I have not taken
My sorrow; I could not awaken
My heart to joy at the same tone;
And all I loved, I loved alone.
Then- in my childhood, in the dawn
Of a most stormy life- was drawn
From every depth of good and ill
The mystery which binds me still:
From the torrent, or the fountain,
From the red cliff of the mountain,
From the sun that round me rolled
In its autumn tint of gold,
From the lightning in the sky
As it passed me flying by,
From the thunder and the storm,
And the cloud that took the form
(When the rest of Heaven was blue)
Of a demon in my view.


1829

1 952
José Eduardo Mendes Camargo

José Eduardo Mendes Camargo

No Mar

As gaivotas planam
Ao sabor do vácuo de um barco aventureiro.
O sol no horizonte
Penetra as entranhas das águas
E o céu, numa explosão de alegria,
Festeja em cores
Esta cópula divina da natureza.

924
João Carlos Teixeira Gomes

João Carlos Teixeira Gomes

Ante o Mar

Ávido de sol poente,
me planto na extensão do rude cais
a ver o mar que sonha à minha frente
— tão longo como é longo o nunca mais.

As ondas me propõem ecos de um tempo
em que me desavim nas travessias,
porque nauta já fui, ao léu dos ventos,
premido entre tufões e calmarias.

E assim também me lanço pela vida
num jogo de fortunas alternadas,
buscando a dúbia rota presumida
entre as coisas presentes e passadas.

1 104
José Chagas

José Chagas

Soneto da Manhã Primeira

Quero a manhã exata, a manhã viva,
pois estas luzes e estes vôos na aurora,
são só ensaios de manhãs. E agora
o que eu quero é a manhã definitiva,

a autêntica manhã pura, exclusiva,
manhã nascida de si mesma e fora
desta jubilação falsa e sonora
que só por um momento nos cativa.

Ah, a manhã da última promessa,
manhã de um novo mundo que começa,
mais acessível, mais humano e bom.

Meu Deus, seria como chegasse
a manhã do primeiro sol que nasce,
a cor primeira e do primeiro som.

3 402
José Eduardo Mendes Camargo

José Eduardo Mendes Camargo

Luminescência

Vou despertar como o Sol,
Atravessando nuvens,
Desvirginando sombras,
Aquecendo corpos
E perdendo-me no horizonte.

Vou me recolher como a Lua
Refletindo-me no espelho das águas,
Dançando entre as estrelas,
Iluminando os caminhos dos encontros.

Vou me fundir em tua Luz,
E da nossa união
Um clarão de luminosidade
Resplandecerá no Universo.

758
José Eduardo Mendes Camargo

José Eduardo Mendes Camargo

Escucha

Quien silenciosamente
probó la amargura de la duda,
derramó lágrimas de tristeza,
amargó largas esperas,
se sintió solo y abandonado,
tuvo el descrédito de casi todos
y a todo superó,
hoy nada lo asombra
todo lo encanta,
incluso los desencantos.

Voy a despertar como el sol,
atravesando nubes,
desvirginando sombras,
calentando cuerpos
y perdiéndome en el horizonte.

Voy a retirarme como la luna,
reflejándome en el espejo del agua,
bailando en las estrellas,
iluminando los caminos de los encuentros.

Voy a fundirme en tu luz
y de nuestra unión
un rayo de luminosidad
resplandecerá en el universo.

Leia Ouça em Português

1 004
Frutuoso Ferreira

Frutuoso Ferreira

Sousa Andrade

Erguem brumas do mar do etéreo brilhantismo,
Num faustoso Ocidente umas exéquias grandes...
Loira tarde no céu. Desse cristal dos Andes
Rola um Sol a cair nas vastidões do Abismo.

E na augusta amplidão daquela tarde enorme
Surge um vulto de azul de esplêndida safira:
É a bela Guimarães... A Pátria que delira
Na opala sideral do Ocaso que ali dorme.

É que entra nos Panteons da cérula turquesa,
O Gênio imorredoiro, escultural do Guesa,
O Gênio que entre nós chamou-se Sousa Andrade.

Como as que ele sonhara eternamente belas,
Possam novas coroas desfolhar-lhe estrelas,
Por sobre a noite azúlea da ampla Eternidade.

876
Carvalho Aranha

Carvalho Aranha

Mundo Interior

Faz dias, (quantos?) despertei, chorando.
Alguém morreu dentro de mim; parece
Que sinto badalar, saudoso e brando
Um velho sino, convidando à prece.

Dlin, dlon; dlin, dlon... Os ecos despertando
Tal som semelha a voz de quem padece,
Voz desolada, estertorosa, quando
A grande Vaga do Infinito desce...

Ouço um confuso soluçar, em torno;
E a alma pirilampeja, comovida,
Num derradeiro raio, baço e morno.

E escuto, agora, em trêmulos, plangente,
Vibrar o sino, em funeral à vida,
Que, em meu olhar, é como o Sol poente...

872
Edigar de Alencar

Edigar de Alencar

Cidade-Sol

Cidade pequena, lavada de sol,
de ruas que não têm fim,
alinhadas como os versos de um soneto.

Para tua iluminação diurna
devem trabalhar
todas as usinas do universo.

Fortaleza,
espelho fiel de nossa gente:
esbanjas tanta luz durante o dia
que à noite ficas no escuro...

1 056
Irineu Filho

Irineu Filho

Caravana

No alto do céu o sol fuzila...
Embaixo se abre amplo deserto:
Desolação funda e tranqüila
Ao longe paira, paira perto...

Embaixo se abre amplo deserto...
E nem, sequer, um ruído tento
Ao longe paira, paira perto,
Nem mesmo sopra um débil vento.

E nem, sequer, um ruído lento
Quebra, por fim, tal solidão,
Nem mesmo sopra um débil vento,
Fazendo erguer o pó do chão...

Quebra, por fim, tal solidão
Grande tropel que, em marcha insana,
Fazendo erguer o pó do chão,
Vem caminhando — é a caravana!

Grande tropel que, em marcha insana,
Pela planície zombadora
Vem caminhando — é a Caravana
Morta de sede abrasadora!...

Pela planície zombadora
Ei-la que passa e segue adiante,
Morta de sede abrasadora,
Penosamente, vacilante...

Ei-la que passa e segue adiante...
E, sombra, agora, além se desfaz,
Penosamente, vacilante...
Tristeza cruel volve tenaz.

1 010
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Emerson

Ese alto caballero americano
cierra el volumen de Montaigne y sale
en busca de otro goce que no vale
menos, la tarde que ya exalta el llano.

Hacia el hondo poniente y su declive,
hacia el confín que ese poniente dora,
camina por los campos como ahora
por la memoria de quien esto escribe.

Piensa: Leí los libros esenciales
y otros compuse que el oscuro olvido
no ha de borrar. Un dios me ha concedido

lo que es dado saber a los mortales.
Por todo el continente anda mi nombre;
no he vivido. Quisiera ser otro hombre.

(1964)


Jorge Luis Borges | "Poesia Completa", pág. 222 | Debolsillo, 3ª. edição, 2016
1 306