Lista de Poemas

Salam, Shalom, Shanti

Om Shanti Shanti Shanti Om
Om Shanti Shanti Shanti Om

Salam, Shalom, Shanti
Salam, Shalom, Shanti

Peace, Paz, Paix
Peace, Paz, Paix

Muitas línguas, uma só ideia
Princípio da conexão universal
Acessado pelas frequências elevadas

Quando não se vive em Paz
Princípio da dissociação
Preconceito, ódio, separação
hierarquização
desumanização do Outro

Todas nossas ações, boas ou más
Pensamentos, respirações
Influenciam nosso entorno
Ondas quânticas, ação e reação

O que emanamos para o universo
No cosmos, espaço infinito
chega às outras pessoas
e volta para nós mesmos
Princípio da reciprocidade

Todos estão conectados
A energia vital está dentro da parte
e integra um Todo
We are all united
Aho Mitakuye Oyasin
Acintya Bedha-Abedha Tattva
Paramatma, jiva-shakti

Emanamos para o Universo
Elevando a consciência
bondade suprema
Direcionando pensamentos
para a mesma Ideia

Aquilo que todos buscam
Para além das culturas,
religiões e instituições

God, Deus, Allah, Krishna, Vishnu.
Muitos nomes, uma só ideia
O Caminho, a Verdade e a Vida
Conexão com o Ser Supremo
👁️ 222

En la Zona del Silencio (Poema para el Norte Mexicano)

Cada viaje, cada desplazamiento sobre la superficie del globo,
puede dejar muchos significados.
Los viajes que hice por las sendas de México fueron así de impresionantes!
Cada cual con una infinidad de historias.
Una infinidad de formas de contarlas,
acordando de cada detalle.

Con la banda inolvidable de Beh Por México
Volando en carretera por el vasto Norte,
Llegamos a las Barrancas del Cobre
Tomamos el “Chepe” (Tren Chihuahua-Pacífico) hacia la costa.

Acampamos en el desierto del “Bolsón de Mapimí”,
Ahí la Zona del Silencio,
límite entre tres estados: Durango, Coahuila y Chihuahua.
Un territorio místico,
que no aparece en radares de GPS
donde no se transmiten olas de radio.
y donde algún día EUA lanzó un misil radioactivo

Un autobús lleno,
una excursión organizada por universitarios.
Viajando por varias horas,
una carretera solitaria.
Caía la madrugada
Yo iba en la cabine, conversava con el chofer Omar,
grande amigo y buena gente,
quien apagó las linternas del carro.
Ahí llegamos al infinito del cielo y las estrellas.
Estábamos en un puro desierto.
Nada se veía alrededor, ni plantas, ni luces.
Ni siquiera luces de algun edifício o ciudad lejana.
Ni un sonido más que el motor del bus.
Por algo es la Zona del Silencio.
Más tramos por carretera hasta llegar al rancho familiar,
donde llevan un proyecto sencillo de turismo,
y nos guiarían al día siguiente.
A unos 600 metros de ahí fuimos armar las tiendas de campaña.

Todo un reto esos montajes grupales de campamiento.
La retirada de las tiendas y colchonetas de las cajuelas,
la identificación de sus objetos por cada cual,
el estudio de la geografía de la zona para decidir
de manera más o menos organizada y más o menos desorganizada
la disposición de las tiendas en el espacio,
el ayudar a los amigos en el montaje y que te ayuden también.
Cuando todo termina, parece que el mundo se interrompe
La vida se suspende con el cansancio
Y solo queda dormir y esperar por el amanecer.
Pero es ahí que comienza un nuevo momento mágico.

Hacía mucho frío.
Yo estaba con mi jerga chiapaneca, la que todavía me acompaña.
Aunque muy linda y confortable,
deja entrar el frío desde los brazos para todo el cuerpo.
Yo no tenía tantas otras opciones de abrigo.
Qué podría esperar un extranjero, que el México norteño no fuera  tan frío.
En una bandita hicimos rueda en el fuego de un latón
Largas pero pausadas las conversaciones
así como las risas y bromas de siempre
Ya por las tantas una señora compañera de viaje
sale de su tienda para nos regañar, que hacíamos la bulla
viene el sermón de respetar la voluntad y el sueño de los otros, etc.
Cumplimos con la protesta y seguimos platicando en voz más baja.
Una horita más y poco a poco la mayoría se va.
Unos quedamos hasta el fuego terminar.
Pues ahí fue surgiendo la magia, crecía la fuerza más impresionante del lugar. Pues en fin el Silencio empezaba a reinar.

Empecé a mirar más fijamente al horizonte.
Eran montañas minerales y un cielo color de rosa!
No ventaba.
Quedamos yo y Sofía, una viajera científica, amiga del silencio y de los paisajes
La intuición nos invita a caminar por la zona
A cruzar la frontera más allá del campamento
No vimos siquiera un coyote, ni un sonido de pájaro.
Algunos arbustos de plantas por el camino
Sus colores oscuros sobre un piso de arena brillante
Todo inmóvil en su inmovilidad escenográfica.
Miré otra vez hacia el horizonte.
No parecía un cielo,
pues no era como salir de casa y mirar hacia arriba.
Parecía un infinito cercano.
Una pintura.
Una sala de cine de 360º.
Como si un editor gráfico hubiera decidido pintar el paisaje
con colores poco usuales.
La compañía de Sofía me daba aliento a mi mente
por saber que alguien más compartía aquel momento.
De alguna manera ella representaba mi sophia.
El silencio del momento y la inmovilidad del horizonte
Hacían parecer una pared algunos metros adelante.
El saber que no se trataba de eso lo volvía todo perplejo e impresionante
Aún con mi poca apertura y sensibilidad para la contemplación.

Me despedí de Sofía y fui a dormir en mi tienda.
Una de las noches más frías que he pasado.
Mi tienda era un temazcal al contrario.
Mi pensamiento se volvía todo a la sensación de frío.
Pero amaneció y seguimos el viaje por la Zona del Silencio
con tantas lindas amistades
conociendo personas que uno nunca sabe si y cuando volverá a ver,
pero sabe que probablemente nunca volverá a ver
y también que estas personas seguirán ahí, seguirán sus caminos,
y la conciencia de uno cuando se enlaza con la de otros,
no hay distancia o tiempo que los pueda alejar.

El frío de la tienda me borró por un momento los imágenes del horizonte mineral y color de rosa del desierto.
Pero hoy, cuando siento el frío, es de ese horizonte que me acuerdo.
Y nunca más estos imágenes salieron de mi cabeza
Al punto que tuve de escribir esta historia.
👁️ 363

Buscando a la Superalma en las Veredas

Sempre buscando um estado de bem estar,
Felicidade, florescimento interior!
Consumindo algo que prometa
Por um segundo que seja, paz e felicidade
Por um ideal de amigos, casal, filhos, pais

Pela colocação de metas materiais
Que sempre dão lugar a outras metas
Pela sensação de que nosso lugar é ruim
Projetando a felicidade onde não estamos
Pensando em pessoas com quem não estamos

Projetando a felicidade num evento catalisador
Rumo a um governo justo
E uma comunidade fraterna

Sempre vendo o paraíso longe
E para lá transportando nossos sonhos

Como quem busca o fim do arco-íris
Caminhamos, pensando chegar
E quando chegamos, ainda falta algo

Seguiremos nessa busca, aprendendo
Que está tão perto e não vemos
A música cantarola, "Há um vilarejo ali"
A busca interior, a felicidade na solidão
Onde nos conectamos com o universo cósmico

"Há um vilarejo ali"...
Onde? Ele existe? Aparecerá em algum guia de viagem?
O encontraremos em nossas caminhadas?

Na busca milenar dos yogis
Transcendental iluminação interior
Toda a beleza do universo
A explosão dos sentidos
Condensadas no mantra sagrado

Convidamos a Superalma
A se apossar de nosso corpo, e consciência
Entre momentos de distração e inspiração
A epopeia nos conecta com o invisível

Mas onde afinal está esse lugar?
Em todo lugar e sempre
Onde o sol brilhe e o vento se mova
Onde se sinta o aroma das folhas
Os formatos das flores e sabor das frutas

E como alcançar um estado assim
Onde o piso duro, comprimido pelo asfalto
É rasgado por ruidosos motores sobre rodas
Que a cada segundo cortam meu interior

Por mais desconectados de tudo na cidade,
por mais que a natureza pareça cruel às vezes
Podemos dar o passo ao lado
Sair dessas bolhas de fabricação de mercadorias

Os passos aqui não são dos pés
São da percepção-perspectiva

Para onde olhamos,
Para onde movemos nossos corpos,
O que colocamos dentro deles,
Que sons nos deixamos escutar,
Que aromas nos deixamos sentir,
Com quem nos relacionamos,
Que ações atraem nossos sonhos

Santa Elena, Colombia, novembro 2017.
👁️ 243

Aprendendo no Vale Sagrado

- As montanhas conversam entre si, assim como as cachoeiras do Yvycui.
- Os moradores da região sobem e descem montanhas como se fosse um plano.
- A voz viaja por enormes distâncias. É possível desenvolver uma conversa com quem está a quilômetros de distância.
- As crianças são muito inteligentes e surpreendem o mundo dos adultos.
- Champignons e outros cogumelos existem em abundância.
- O frio paralisa o corpo. Dormir numa barraca enrolado nos agasalhos e cobertores te faz sentir como uma pamonha.

Chincheros, Peru, janeiro 2017
👁️ 238

Pensava estar sozinho

Nas correrias da vida
Na busca de realização
Estando com amigos, família, colegas
Buscando sentido em cada ação

Tantas viagens e caminhadas
Tantas vezes andando só
Tantas vezes em conversas e rodas
Tantas relações superficiais
Tantas profundas

Tantos desejos
Tanta incompletude
Tantos sonhos
Tantas paixões

E essa verdade:
No fundo todos nos sentimos sós
Porque esse entorno é temporário
Parece um sonho
em que tudo é cenário

Só entendi o que se passa
Quando meu coração olhou para ela:
A Superalma
O Eu Superior
O Anjo da Guarda de cada um

Me fiz tantas perguntas...
Quem cuidou de mim todo esse tempo?
Quem segue cuidando?

Aí entendi.
Que nunca estive sozinho!
👁️ 226

Comentários (1)

Iniciar sessão para publicar um comentário.
namastibet
2019-07-03

bela a tua poesia