Escritas

Soñando.

Cris666

 

Una alfombra suave
de tréboles y alelíes,
recibía tu espalda,
bañada en sudor lujurioso. 
La candidez se extinguió;
los montes deseados,
ávidos de conquista,
se ofrecieron rendidos,
al placer extremo. 
Un gemido trémulo, telúrico,
recorrió tu anatomía;
afloró la humedad,
extasiada de olores mágicos,
Como un elixir de los Dioses,
Brotó desbordado de éxtasis, 
Humedeciendo mis labios, 
Por un instante, un segundo, 
El paraíso vino a mí, sosegado.
Despierta amor, despierta, 
Es hora de volver al trabajo.