Mariposa Negra - Alma

MARIPOSA NEGRA

A Rubén Darío

La hora cárdena... La tarde

los velos se va quitando...

El velo de oro..., el de plata.

La hora cárdena...


«Aún es temprano».

«Nada veo sino el polvo

del camino...»


«Aún es temprano».

«¿Gritaron, madre?»


«No, hija;

nadie habló... ¿Lloras?...»


«Lo blanco

del camino que contemplo

las lágrimas me ha saltado...»

«No es eso...»


«Yo no sé, madre».

«Él vendrá, que aún es temprano».

«Madre, el humo se está quieto,

las nubes parecen mármol...,

y los árboles diríase,

que tienden abiertos brazos».

Un mendigo horrible pasa,

y hacia el castillo ha mirado.

.....................................................................

Una negra mariposa

revolotea en el cuarto.

La hora cárdena... La tarde

los velos se va quitando...

El velo de oro, el de plata...,

el de celajes violados.

... Y el sol va a caer allá lejos,

guerrero herido en el campo.

¡Mal hayan los servidores

que sin su señor tornaron,

los que con él se partieron

y traen, sin él, su caballo!

528 Visualizaciones

Comentarios (0)

Iniciar sesión para publicar un comentario.