El Remordimiento
EL REMORDIMIENTO
El gentil hombre pinta a la acuarela una imagen de
la mujer entrevista. La vio en el secreto de su parque, aderezada para
salir a caza, en medio de una cuadrilla de monteros armados de venablos.
El gentil hombre imprime la visión fugaz,
marca la figura delgada y transparente.
Los caballos salieron a galope, ajando la hierba de
la pradera lustrada por la lluvia. El gentil hombre se incorporó
a la cabalgata, de donde toma la escena para el arte de su
afición.
Recuerda las peripecias y los casos de la partida y,
sobre todo, la muerte de su rival, precipitando dentro de un foso
inédito en el curso de la carrera.
El gentil hombre fue inhábil para salvar la
vida del jinete y llega hasta considerarse culpable. Abandona el pincel
y se cubre con las manos el rostro demudado por las sugestiones de una
mente sombría.
El gentil hombre pinta a la acuarela una imagen de
la mujer entrevista. La vio en el secreto de su parque, aderezada para
salir a caza, en medio de una cuadrilla de monteros armados de venablos.
El gentil hombre imprime la visión fugaz,
marca la figura delgada y transparente.
Los caballos salieron a galope, ajando la hierba de
la pradera lustrada por la lluvia. El gentil hombre se incorporó
a la cabalgata, de donde toma la escena para el arte de su
afición.
Recuerda las peripecias y los casos de la partida y,
sobre todo, la muerte de su rival, precipitando dentro de un foso
inédito en el curso de la carrera.
El gentil hombre fue inhábil para salvar la
vida del jinete y llega hasta considerarse culpable. Abandona el pincel
y se cubre con las manos el rostro demudado por las sugestiones de una
mente sombría.