Octava A Meléndez

Cuando Laso murió, las nueve hermanas
lloraron con tristísimo gemido:
destemplaron sus liras soberanas,
que sólo daban fúnebre sonido:
Gimieron más las musas castellanas,
temiéndose entregadas al olvido.
Mas Febo dijo: «Aliéntese el Parnaso.
Meléndez nacerá, si murió Laso».
665 Visualizaciones
Compartir

Comentarios (0)

Iniciar sesión para publicar un comentario.

Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.