La acción realizada por un mandato, es decir la obediencia, suprime de algún modo la libertad; pero no es la obediencia, sino el fin de la acción, lo que hace a uno esclavo. Si el fin de la acción no es la utilidad del mismo agente, sino del que manda, entonces el agente es esclavo e inútil para sí
1 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.