El suicidio, lejos de negar la voluntad, la afirma enérgicamente. Pues, la negación no consiste en aborrecer el dolor, sino los goces de la vida. El suicida ama la vida. Lo único que pasa, es que no acepta las condiciones en que se le ofrece Deseo Vida Comentarios (0) ShareOn Compartir Facebook WhatsApp X Iniciar sesión para publicar un comentario.