Existe una convención poco tácita entre el autor y el lector, por la cual el primero se denomina enfermo, y acepta al segundo como enfermero. ¡El poeta es quien consuela a la Humanidad! Los papeles están arbitrariamente invertidos Humanidad y Solidaridad Literatura y Palabras Comentarios (0) ShareOn Compartir Facebook WhatsApp X Iniciar sesión para publicar un comentario.