Sobre Navegantes Solitarios
SOBRE NAVEGANTES SOLITARIOS
A Lucila Velásquez
Los dispositivos de los barcos para la navegación solitaria funcionan
con
frecuencia a destiempo. Las técnicas de recepción, por
ejemplo, no
identifican sino a sombras. Las señales de satélite vuelan
en órbitas tan
bajas que el ecuador está siempre distante y las sondas acústicas
no miden
profundidades sino abismos insondables. En alta mar, cuando los lugares
son
siempre los mismos, el navegante solitario es el único ser que
en el
planeta, fuera de la gran ballena, se alimenta de resonancias: cada
andrajo
del océano puede ser la última visión
A Lucila Velásquez
Los dispositivos de los barcos para la navegación solitaria funcionan
con
frecuencia a destiempo. Las técnicas de recepción, por
ejemplo, no
identifican sino a sombras. Las señales de satélite vuelan
en órbitas tan
bajas que el ecuador está siempre distante y las sondas acústicas
no miden
profundidades sino abismos insondables. En alta mar, cuando los lugares
son
siempre los mismos, el navegante solitario es el único ser que
en el
planeta, fuera de la gran ballena, se alimenta de resonancias: cada
andrajo
del océano puede ser la última visión