Nosotros los revestimos con títulos espléndidos, aunque sean criminalísimos: a éste lo llamamos católico, a aquél serenísimo, a uno ilustrísimo, a otro augusto a todos los denominamos dilectos hijos Humor e Ironia Política y Poder Comentarios (0) ShareOn Compartir Facebook WhatsApp X Iniciar sesión para publicar un comentario.