Para echar abajo a un león basta herirlo con una b — Ignacio Manuel Altamirano
Para echar abajo a un león basta herirlo con una bala o con un dardo. Pero, una vez que un reptil se ha enredado en la punta de una roca o al tronco de un árbol, hay que arrancarlo a pedazos. En la política es lo mismo: los ministros orgullosos caen al primer tiro. Los culebras se pegan mucho
Comentarios (0)
Iniciar sesión
para publicar un comentario.
Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.