Cada uno debe colocarse frente a un cuadro como ante un príncipe, y aguardar a que nos dirija la palabra; de lo contrario, sólo nos oiríamos a nosotros mismos [...]. Lo mejor en el arte es demasiado espiritual para poder mostrarse directamente a los sentidos.

MVR, II, Cap. 34

1 Visualizaciones

Comentarios (0)

Iniciar sesión para publicar un comentario.