—También su padre es poderoso. — ¡Vete! —dijo K-. Tú consideras poderosos a todos, ¿también a mí? —A ti —dijo con timidez, aunque con seriedad—, no te considero poderoso. —Parece que observas con precisión —dijo K-. Dicho en confianza, no soy realmente lo que se dice poderoso. Y, por consiguiente, no tengo menos respeto ante los poderosos del que tú puedas tener, aunque no soy tan sincero y no lo quiero reconocer siempre.

(En: El castillo )

1 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.