Desear la muerte, pero no los dolores, ése es un mal signo. Por lo demás, se puede optar por la muerte. Se le ha enviado como a la paloma bíblica, no ha encontrado tierra y se introduce de nuevo a hurtadillas en la oscuridad del arca.
Desear la muerte, pero no los dolores, ése es un mal signo. Por lo demás, se puede optar por la muerte. Se le ha enviado como a la paloma bíblica, no ha encontrado tierra y se introduce de nuevo a hurtadillas en la oscuridad del arca.