«Hablas sin cesar de la muerte, pero no te mueres». «Y, sin embargo, moriré. Precisamente entono mi canto final. El canto de uno es más largo; el de otro, más corto; pero la diferencia se puede expresar siempre con pocas palabras».
«Hablas sin cesar de la muerte, pero no te mueres». «Y, sin embargo, moriré. Precisamente entono mi canto final. El canto de uno es más largo; el de otro, más corto; pero la diferencia se puede expresar siempre con pocas palabras».