Quizá no haya habido hasta ahora ningún medio más enérgico para embellecer al ser humano que precisamente la piedad. Mediante ella puede llegar hasta tal punto a convertirse en arte, superficie, juego de colores, bondad, que su aspecto ya no haga sufrir.
2 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.