«¡No sé lo que hago! ¡No sé lo que debo hacer!». Tienes razón, pero no dudes de esto: ¡eres hecho!, ¡en cada instante! La humanidad ha confundido siempre la voz activa con la pasiva; es su eterno error gramatical.
«¡No sé lo que hago! ¡No sé lo que debo hacer!». Tienes razón, pero no dudes de esto: ¡eres hecho!, ¡en cada instante! La humanidad ha confundido siempre la voz activa con la pasiva; es su eterno error gramatical.