Cuando viejos amigos vuelven a verse tras larga separación ocurre a menudo que se fingen interesados ante la mención de cosas que se han vuelto enteramente indiferentes para ellos, y a veces ambos lo notan, pero no se atreven a levantar el velo por una triste duda. Surgen así diálogos como en el reino de los muertos.